Policiales

Sin consuelo

Muerte en prisión se sumó a la pesadilla que sufre una familia

Brian Acosta fue hallado sin vida el miércoles en el penal de Zeballos y Riccheri. Era el mayor de siete hermanos, de los cuales dos fueron asesinados de forma brutal y su familia fue perseguida hasta tener que abandonar el barrio. Esperan el resultado de la autopsia para después de Navidad


La familia Tolosa no logra salir de la espiral de violencia y muerte que empezó en 2013 cuando uno de sus siete hijos, Kevin, fue asesinado a tiros en la puerta de su casa de Cullen al 900 bis. La familia denunció a dos soldaditos, quienes se habían peleado antes con un hermano de la víctima. Después tuvieron que abandonar este barrio de la zona noroeste porque sufrieron atentados y amenazas de muerte.

A los cuatro años llegaron a una especie de tranquilidad emocional lógica por el paso del tiempo, hasta que una denuncia de un familiar contra otro de sus hijos, Daniel, lo dejó preso. El 24 de diciembre pasado, este joven fue asesinado en la cárcel de Coronda. En ese momento, a María, la mamá de los chicos, le dijeron que se había ahorcado, aunque la autopsia arrojó 12 puñaladas y otros cortes.

Un año después, el cuerpo de Brian “Narigón” Acosta, de 25 años y el mayor de los hermanos, fue hallado el miércoles pasado colgado en la Unidad Penitenciaria Nº 3, de Zeballos y Riccheri, donde estaba preso por una causa de robo. Desde el Servicio Penitenciario lo trasladaron hasta el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) donde falleció.

“No puedo creer lo que está pasando. No lo entiendo. Era mi primer hijito y el que más me contenía. Cuando tenía un año y medio me separé y me puse en pareja con Oscar – por Tolosa papá de Kevin y Daniel– que lo crió como si fuera de él.  Tengo que esperar para velarlo hasta el 26 de diciembre por la autopsia. Pedí por favor que me dejaran despedirme antes. No quiero que pase la Navidad solo en una heladera. Necesito que me ayuden porque no puedo más”, dijo María, anestesiada de tantas lágrimas y resignada.

La muerte de Brian

La madre de Brian recibió la noticia de una allegada en la madrugada del jueves pasado y por un momento no lo creyó. Brian contaba con salidas transitorias y esperaba este domingo 23 para ir a su casa, en una visita extendida por la Navidad, para volver a prisión el martes.

“No doy más. Estoy viviendo una pesadilla. Hace un mes falleció mi mamá y el marido de otra de mis hijas. No entiendo por qué nos pasa esto. Lo único que me da fuerzas es que tengo que seguir por mis otros hijos. No entiendo qué pasó con Brian, porque era él el que me levantaba el ánimo y el que me alentaba para salir adelante. A veces uno no lo demuestra y capaz que estaba mal, pero no lo creo: tenía proyectos”, agregó.

Sobre la investigación por la muerte de Brian, voceros judiciales indicaron que el turno del 26 de diciembre para la necropsia se dispuso porque, al tratarse de una muerte en custodia del Estado, se aplicará el protocolo de Minnesota, el cual dicta técnicas especiales en la recolección de pruebas para determinar si hubo violencia institucional.

“Si bien todos los indicios dan cuenta de suicidio –fue hallado colgado con una sábana– se debe realizar esta autopsia”, explicaron desde Fiscalía. El caso está en manos de la fiscal de la Unidad de Corrupción y Violencia Institucional, Karina Bartocci, quien investiga junto con un par de la Unidad de Homicidios Culposos.

“Estaba yendo a la escuela”

A María la voz se le aclaró y subió unos tonos cuando empezó a recordar a Brian. “Le decían Narigón, era papá de dos nenes de 7 y 6 años y una nenita de 4. Quería mucho a sus hijos y cuando se ponía a jugar con ellos o con sus sobrinos parecía un nene más”, contó y siguió con más ánimo. “Mi hijo era hermoso. El Narigón era muy querido y conocido”, dijo y fue la única vez en toda nota en que se le escuchó una risa.

Para María, Narigón era el más alegre. “Le gustaba hacer muchas bromas y cada vez que me veía mal por lo que le pasó a Kevin y a Dani venía, me abrazaba y me hablaba. No entiendo nada de todo esto”, dijo.

“Nosotros vivimos el día, nos pasaron todas juntas. Mi marido trabaja de albañil. Cuando tiene trabajo está hasta 12 horas. Los chicos lo ayudan. Apenas me enteré de lo que había pasado con Brian, junté la plata que tenía y me fui en taxi a la cárcel. Ahora estoy juntando para el velorio”, continuó.

A María le cuesta hablar en pasado de Brian o el Narigón, como ella le dice. No cae, su duelo no terminó porque no se pudo despedir. Repite todo el tiempo que su hijo va a pasar las Fiestas solo, en una heladera. También la afectó enterarse de que Brian a escondidas estaba yendo a clases para terminar la primaria.

“Cuando me dieron una caja con sus cosas me dijeron que estaba haciendo varios talleres. Además, encontré un cuadernito y cuando lo revisé me di cuenta de que estaba yendo a la escuela. Vi su letra y se me rompió el corazón. Más allá de todo para la familia era un orgullo, lo respetábamos y lo amábamos mucho”, dijo María y, tímida, preguntó si esto último se podía publicar.

“Me duele tanto. Lo voy a extrañar mucho. Me dejó sin corazón, es horrible todo. Van a ser las Fiestas y quisiera que me lo pudieran dar antes para que descanse. Si no se puede, el miércoles 26 de diciembre, apenas nos entreguen el cuerpo, lo vamos a velar”, dijo la mamá de Brian.

El crimen de Kevin

El homicidio de Kevin Tolosa, de 16 años, ocurrió en la primera semana de abril de 2013 cuando dos personas en moto pasaron y dispararon contra el adolescente y su hermano, en la puerta de la casa familiar. Kevin intentó refugiarse pero uno de los plomos lo alcanzó en el pecho.

Por esa causa, en noviembre de ese mismo año el juez Juan Carlos Vienna procesó a Damián Rubén Robles, de 24 años y conocido como Pica o Gordo Picaporte, y dictó la falta de mérito para otro sospechoso, Eduardo Blanco, entonces de 22, ya que no había suficientes indicios para probar su participación en el crimen de Kevin, aunque siguió relacionado con el expediente. Tras muchas marchas para pedir justicia, el Gordo Picaporte terminó condenado por este hecho.

Una de las primeras manifestaciones de María, Oscar y sus hijos para pedir Justicia por Kevin. Foto: Archivo

 

El homicidio de Daniel

La causa de Daniel Tolosa, de 22 años, es más reciente y la investigación está en sus primeras etapas. Como ocurrió cuando estaba en custodia en la Unidad 1 de Coronda, la pesquisa está cargo del fiscal de la ciudad de Santa Fe Jorge Nessier, y recién en estos últimos meses se conocieron los resultados de la autopsia. María contó que, según esos resultados, “Dani tenía un corte muy profundo en el cráneo y también 12 puñaladas”.

El caso de Dani retrata la pesadilla para cualquier familia. En los últimos minutos del 24 de diciembre pasado, Dani llamó a su padre y dijo que su tío y otros tres internos lo estaban amedrentando y golpeando. “Papi si me llega a pasar algo fueron Sergio T. –su tío y detenido en el mismo lugar–, Gerardo G. –Gera–, Luciano C. –Gordo Luchi– y Martín (delegado del pabellón 6)”, había reconstruido María cuando presentó la denuncia en Fiscalía.

Una de las últimas fotos que su familia tiene de Dani.

 

“A Daniel lo detuvieron injustamente. Firmó un abreviado a seis años de prisión porque su tío Miguel lo denunció como quien le disparó al frente de su casa siete veces. Fuimos a pedirle a Miguel que lo saque porque no había sido. Nos contestó: «Que Dani diga quién fue» y no sacó la denuncia. Dani sabía, pero no lo quería decir”, recordó María y agregó que su hijo estaba en la cárcel de Piñero y hacía un año que lo habían trasladado al pabellón 6 de Coronda.

María recordó que por esa época recibieron una llamada de su familiar, quien les dijo que podían estar mejor económicamente si se dedicaban a vender estupefacientes para ellos. Para la mamá de Dani la negativa de la familia hizo que su cuñado tomara represalias contra su hijo, ya que quedaron alojados en el mismo lugar.

“Hicimos muchas cartas para que el abogado las presente y lo vuelvan a llevar a Piñero, porque sabía que algo le iba a pasar. Lo pusieron en el mismo lugar que su tío. No se imaginan lo que es que tu hijo te llame diciéndote que le están haciendo cosas y cuando lo vas a buscar lo encontrás muerto”, contó y agregó que lo primero que dijeron desde la Unidad Penitenciaria fue que Dani se había ahorcado.

“Voy a seguir y no voy a parar hasta que haya Justicia. Me levanto todos los días por esto y por mis otros hijos”, dijo María en diálogo con El Ciudadano.

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