Policiales

Familia de Daniel Tolosa presentó denuncia en Fiscalía

"Me van a matar, me tiran cosas", dijo un interno poco antes de que lo hallaran muerto en una celda de Coronda


Foto gentileza: Rosario Alerta.

La familia de Daniel Tolosa, un joven de 22 años que fue hallado muerto en su celda de la cárcel de Coronda la Navidad pasada, presentó ayer una denuncia en Fiscalía donde asegura que a su hijo lo mataron porque se negó a vender drogas para su tío. La familia descartó que se haya ahorcado como les dijeron los responsables de la Unidad 1 de dicha localidad. En los últimos minutos del 24 de diciembre pasado, Dani llamó a su familia y dijo que su tío y otros tres internos lo estaban amedrentando y golpeando. “Papi si me llega a pasar algo fueron Sergio T. –su tío y detenido en el mismo lugar–, Gerardo G. –Gera– y Luciano C. –Gordo Luchi– y Martín (delegado del pabellón 6)”, contó María, mamá de Daniel en diálogo con El Ciudadano. El cuerpo quedó en la morgue de Santa Fe y, según dijo la mujer, la última información que tuvieron fue que el fiscal de la capital provincial esperaba el resultado de la autopsia que confirme las causales de la muerte.

La mamá de Daniel explicó que el problema con sus cuñados empezó hace poco más de cuatro años. Por ese tiempo, uno de los hermanos de su marido les había ofrecido a sus hijos vender drogas. “Nosotros nos negamos y ahí empezó todo”, dijo y recordó el crimen de su hijo Kevin ocurrido en abril de 2013. El adolescente tenía 16 años cuando recibió un balazo en el pecho en la vereda de su vivienda de Cullen al 900 bis, de Empalme Graneros. Por el homicidio de Kevin, la familia hizo marchas y señaló a unos vendedores de drogas que respondían un familiar como los autores. Por esos pedidos fueron amenazados y se tuvieron que ir del barrio.

“A Daniel lo detuvieron injustamente. Firmó un abreviado a seis años de prisión porque su tío Miguel lo denunció como quien le disparó al frente de su casa siete veces. Fuimos a pedirle a Miguel que lo saque porque no había sido. Nos contestó: «Que Dani diga quién fue» y no sacó la denuncia. Dani sabía quién había sido el autor de los ataques contra su tío pero no lo quería decir”, recordó María y agregó que su hijo estaba en la cárcel de Piñero y hacía un año que lo habían trasladado al pabellón 6 de Coronda.

María recordó que por ese tiempo recibieron una llamada de Japonés, quien les dijo que podían estar mejor económicamente si se dedicaban a vender estupefacientes para ellos. Para la mamá de Dani la negativa de la familia hizo que su cuñado tomara represalias contra su hijo, ya que quedaron alojados en el mismo lugar.

“Hicimos muchas cartas para que el abogado las presente y lo vuelvan a llevar a Piñero porque sabía que algo le iba a pasar. Lo pusieron en el mismo lugar que Japonés, su tío. Es muy feo lo que estoy pasando. No se imaginan lo que es que tu hijo te llame diciéndote que le están haciendo cosas y cuando lo vas a buscar lo encontrás muerto”, contó.

En la denuncia que María y Oscar, padre de Dani, presentaron en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) reconstruyeron que en las últimas horas del 24 de diciembre su hijo llamó para advertirles que estaban todos empastillados y que buscaban problemas con él.

La madre describió que Dani estaba en la celda con Gera y con el Gordo Luchi y dijo que en un principio no había ningún problema entre ellos. Sin embargo, Dani volvió a llamar ya en Navidad y les dijo que Gera le robó el celular por orden del delegado Martín y el Japonés, su tío. Dani llamó muchas veces esa noche, incluso en una de las últimas comunicaciones el joven les dijo: “Papi se pudrió todo, me encerraron solo en una celda. Me van a matar, me tiran cosas entre todos. Escuchá cómo me gritan”, declaró Oscar en Fiscalía y agregó que de todo lo que preguntó pudo averiguar que le tiraron baldes con agua y pis sobre el televisor y la play station para que se electrocutara.

En la última comunicación, Dani les avisó que se había calmado todo y les pidió que no viajaran esa noche. “Mañana vení, sácame de acá que no aguanto más. Me siento mal”, fueron las últimas palabras que escuchó Oscar de su hijo.

Cuando los padres se levantaron, llamaron a Dani y no los atendió. Se preocuparon y, tras pedir una camioneta prestada, se fueron a Coronda. Cuando llegaron el jefe de la guardia de día les dijo que a su hijo lo habían encontrado ahorcado en su celda.

“Empezamos a preguntar y supimos que el celular de Dani lo tenía Gera y que la PDI de Santa Fe lo había secuestrado. Hicimos la denuncia en la comisaría 1ª de Coronda porque no creímos nada de lo que nos dijeron. Al cuerpo de Dani lo llevaron a la morgue de Santa Fe pero no tuvimos más novedades. Por eso vinimos a denunciar a la Fiscalía de acá”, dijo.

La mamá contó que en este último mes hicieron su propia investigación. “Todos tienen miedo porque el delegado del pabellón tiene más poder que la Policía”.

Oscar y María declararon este viernes lo que les contaron algunos testigos sobre lo que pasó esa noche, y aportaron audios y también fotos de las heridas que tenía el cuerpo de su hijo. María dijo que en las fotos se puede ver que su hijo tiene cortes en la cabeza, en las manos y en las piernas.

“No voy a parar hasta que se haga justicia. Sigo por mi hijo, porque dejaron a tres criaturas sin su padre y para que no le pase a otro chico. Quiero que encuentren a los responsables para que Dani pueda descansar en paz”, concluyó la mujer.

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