El Hincha, Rugby

Entrevista

Brian González: “El rugby y el club me mostraron el camino que quería seguir”

El jugador de Provincial encontró en el deporte el camino para poder superarse. Empezó a los 13 años por la invitación de su preceptor que era jugador del club y hoy a los 22 recibió la invitación para integrar el plantel de Argentina XV que viaja a Chile y Uruguay: motivo de orgullo


Brian González hoy es el gran orgullo de todo Provincial y del humilde barrio Matheu de donde salió. Crédito: Prensa CAP/Federico Cabello.

Los clubes son el mejor lugar para contener a cualquier pibe, esa es una realidad innegable. Todos los días aparece un caso nuevo que reafirma a las instituciones deportivas como un excelente aliado -junta a las escuelas- para darles las mejores herramientas a los jóvenes y que puedan tomar el camino de la prosperidad y la superación personal.

“Mi vida, sino llegaba al rugby, terminaba en una esquina. Mis amigos de antes, hoy varios no están más y otros tomaron caminos muy diferentes. El club me dio un lugar para estar y me llevó por el camino por el que yo quería ir”, sentenció Brian González, de 22 años, jugador de rugby de Provincial, quien esta semana recibió la invitación de la Unión Argentina de Rugby para participar de la gira de Argentina XV por Chile y Uruguay, sin dudas un gran premio para un chico que hace muchos años viene trabajando para evolucionar, no sólo en el deporte sino también en la vida.

Cuando Brian tenía 13 años y estudiaba en la escuela secundaria “Jorge Cura, número 360”, Germán Bustos, preceptor del colegio, que en ese momento era jugador del plantel superior de Provincial y preparador físico en juveniles del club del Parque, lo invitó a que vaya a jugar.

“En la secundaria lo conocí a Germán y me hablaba siempre del rugby. Al principio no le di mucha importancia. Sabía del rugby, como deporte, pero no me animaba, hasta que me dijo de ir a una práctica. Fui y ahí empezó todo está locura. Tenía apenas 13 años, pesaba 125 kilos y medía 1,85. Estaba armado, pero no entrenado”, rememoró Brian sobre su primer contacto con la ovalada.

Aunque se lo nota nervioso por su primera entrevista, Brian de a poco se va soltando y recordando esos primeros años, los cuales no fueron fáciles, ya que primero tuvo que convencer y demostrarle a su familia que el rugby era el deporte que él había elegido. “Mi familia no entendía nada, son todos muy futboleros. Mi mamá al principio se preocupó, me decía ‘¿estás seguro?,  hasta que de a poco fue conociendo no sólo el deporte sino también al club, y hoy sabe todo, va siempre y hasta me explica cosas del rugby (risas)”, expresó Brian.

Proveniente del humilde Barrio Matheu, desde un principio González fue recibido con los brazos abiertos en Provincial: “La primera vez en el club me recibieron muy bien, la categoría (la 99) es lo más. Esteban Tisone fue mi entrenador en un comienzo y me ayudó muchísimo, me enseñó a jugar, es más: Esteban hizo que me gustara jugar al rugby. Y los chicos se arrimaron desde ese primer día, no tenía tantos amigos, más allá de la escuela y fue increíble, porque después empecé a ir todos los días a Provincial. El club se transformó en mi segunda casa. Y con mis amigos comencé a tener una vida social, ir a comer al club y salidas en grupo”.

Pasaron los años y Brian fue moldeando su físico en el de un jugador de rugby: ya no era un grandote nada más, sino un primera línea con mucho futuro. A los 17, sus días consistían en ir a la escuela, al club y trabajar, pero en ese momento le llegó la primera invitación para entrenar en el Pladar, lugar en el que la UAR detecta a los talentos del futuro y los moldea para primero ser Pumita y luego que den el salto a Los Pumas.

“Fui al Pladar de chico. Iba a la escuela pero también trabajaba, había sido elegido para hacerlo en un McDonald’s por un programa social. Por diferentes motivos, llegué a tomar una mala decisión, porque no podía con todo y elegí trabajo y deporte. En ese momento quería ir a Los Pumitas, y dejé la escuela, nunca más volví pero tengo ganas de terminar. Es un objetivo que tengo que cumplir, el año que viene lo tengo previsto porque quiero arrancar en una carrera terciaria o universitaria”.

Como todo rugbier, el sueño es jugar en Los Pumas y ese anhelo puede hacer que un jugador mueva una montaña si es necesario. Y Brian sabe de sacrificios para poder superarse. En su momento para ir al Pladar y poder combinar todas sus responsabilidades: se levantaba a las 6 para poder llegar a tiempo (tenía dos horas de colectivo) y después continuar con la jornada.

Meses atrás recibió la invitación para entrenar en la Academia del Litoral (ex Pladar). Fue un primer mimo al esfuerzo que el joven estaba realizando, durante la pandemia entrenó muy fuerte en su casa, bajó de peso, estaba físicamente impecable pero le faltaba fortalecer la parte de rugby. “Nico (Galatro, director de la Academia) es un genio, estuvo siempre atento, aconsejándome cosas de mi puesto, siempre atrás mío para que mejoré todos los días, también el Gallego (Jorge Ruiz, preparador físico de la Academia), son dos personas increíbles, que siempre nos acompañan”, dijo el pilar de Provincial sobre su nueva etapa entrenando con los mejores de Rosario y la región, el confiesa que años atrás no dio el 100 por ciento, y puede atribuirse a la inmadurez propia de un chico de 17 años.

Con respecto a la invitación de Argentina XV, con los ojos bien abiertos y un rostro que emana felicidad, González expresó: “Me agarró de sorpresa, no me lo esperaba. En la pandemia bajé de peso, me entrené mucho y me faltó un poco de rugby, pero ahora justo me llega este llamando. Para mí es algo increíble, siempre soñé con poder vivir una experiencia de estas, voy a dejar todo en cada entrenamiento y en cada momento”.  Y rápidamente agregó: “Me cuesta caer que me llamaron desde Argentina XV. Estoy a más del ciento por ciento para ir demostrar todo lo que puedo hacer”.

La felicidad se respira en el aire, incluso la noticia llegó muy rápido al Barrio Matheu. “Hice muchos sacrificios, no estoy en un lugar bien, es un barrio muy humilde en el que vivo, pero mis vecinos siempre me tiran buena onda, la gente del barrio se enteró y me felicitaron. Es muy importante para mí recibir ese apoyo, porque antes por no ir al club, dejé algunas compañías y me trataron de careta”, afirmó Brian.

“Mi familia me va a apoyar siempre, esa es otra motivación, trabajaba para no molestar a mis padres y ayudar en casa y que ellos me banquen en esto, me hace dejar mucho más, y antes cuando era más chico no pensaba así. La camada 99 del club sigue intacta, algunos están en el plantel superior, es muy lindo poder seguir compartiendo con los chicos. Al club voy todos los días, entreno y veo las categorías más chicas”, dijo Brian.  “Mis viejos siempre me mostraron el caminos del bien y siempre lo seguí. El rugby y el club me ayudaron a encontrarlo”, fue la última frase que le dijo a El Hincha.

Para Provincial, que es un club fundador de la Unión de Rugby de Rosario pero no tiene la costumbre de contar con jugadores convocados a seleccionados nacionales, que Brian viaje con Argentina XV es motivo de orgullo para una institución que sí tiene la costumbre de tener sus puertas abiertas a todes los que busquen un lugar.

El deporte es un trampolín hermoso hacia un futuro mejor, repleto de buenos valores, humildad y muchos amigos. Brian González encontró todo eso y mucho más en Provincial, el club que lo formó como rugbier pero sobre todo como persona. Ese rol es el que los clubes nunca deben perder de vista.

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