Policiales

Extorsiones

Piden procesar a trío por extorsionar a la comunidad gitana

Mientras la Justicia Federal avanza con la causa por el secuestro de Collan, continúa desaparecido un albañil de 22 años que no fue mencionado en la pesquisa pese a que aparece en una filmación. Su familia dice que se lo llevaron policías de la PDI. Lo habrían exculpado a cambio de dinero


Quedó grabado el secuestro de Collan en su concesionaria de Crespo y Arijón.

Mientras la Fiscalía Federal pide el procesamiento de tres hombres acusados del secuestro extorsivo de un miembro de la comunidad gitana de Rosario, la familia de un muchacho de 22 años -al parecer involucrado en ese delito- pide desesperadamente que se ofrezca una recompensa para quienes aporten datos sobre su paradero. Es que el joven se encuentra desaparecido desde el 23 de octubre pasado, cuando se lo llevaron de la esquina de su casa de barrio Cabín 9, de Pérez, hombres vestidos con uniformes de la Policía de Investigaciones (PDI). Por ese motivo, esa dependencia policial fue allanada ya que una de las hipótesis es que el muchacho esté siendo extorsionado por una brigada policial que se quiere quedar con el dinero del rescate.

El nexo entre ambas causas lo reveló un investigador que aseguró que el albañil Cristian Adrián Enrique manejaba uno de los dos autos con los que se concretó el secuestro del gitano Collan Miguel, de 76 años, el 3 de septiembre pasado en Crespo y Arijón. La secuencia no solo quedó filmada sino que además los pesquisas dedujeron que se trató de un secuestro poco profesional porque la banda no se percató de la existencia de las cámaras de vigilancia y se llevó hasta la billetera de un ocasional cliente. Sin embargo, con la desaparición de Enrique surgió otro interrogante. El nombre del muchacho no aparece en la pesquisa judicial pese a que se lo ve “manejando una Surán negra”, confió el investigador que dijo sospechar que lo dejaron afuera de la causa a cambio de dinero y ahora quieren el botín entero, cuyo monto exacto no fue precisado. Es que desde el entorno del anciano negaron haber pagado rescate, mientras que allegados a la causa mencionaron que la libertad costó entre 100 mil y 150 mil dólares.

Por el momento se sabe que la Fiscalía Federal N°1 de Rosario y la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese), a cargo de Adriana Saccone y Santiago Marquevich, solicitaron el procesamiento con prisión preventiva de tres imputados, según publicó el sitio web fiscales.gob.ar, ya que los funcionarios a los que consultó El Ciudadano dijeron que no iban a brindar información ni la identidad de los señalados.

Según ese portal, los fiscales pidieron procesar al trío como coautores de los delitos de secuestro extorsivo agravado por el número de intervinientes y por resultar la víctima mayor de 70 años, en concurso real con lesiones leves -en perjuicio de su hijo-, robo agravado por el uso de armas de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda y por encubrimiento, en virtud de haber recepcionado los vehículos robados.

En relación a los hechos que relata el portal, Saccone y Marquevich relataron que el 3 de septiembre pasado, alrededor de las 16 horas la víctima se encontraba en su concesionaria de vehículos junto a su hijo y a un cliente cuando ingresaron al predio un Nissan Note y un Volkswagen Suran. Del primero de ellos descendieron dos hombres armados –uno con una ametralladora- y otros dos sujetos, también armados, bajaron del otro auto.

Los delincuentes apuntaron al anciano y le sustrajeron su celular y 15.000 pesos que tenía en su bolsillo y lo obligaron a subir al Nissan Note, mientras golpearon y robaron a su hijo y atacaron al cliente. Tras ello, ambos vehículos salieron del lugar y desde uno de ellos dispararon dos veces contra el predio. La secuencia quedó registrada en las cámaras de seguridad del comercio.

Durante su cautiverio, Collan fue despojado de las llaves de una camioneta. Los captores se comunicaron en dos ocasiones al teléfono de la concesionaria donde fueron atendidos por el hermano de la víctima, a quien le exigieron dinero a cambio de su liberación.

Finalmente, alrededor de las 21 horas, la víctima fue liberada en el bulevar Oroño entre Pellegrini y 27 de Febrero, donde abordó un taxi para regresar a su vivienda.

Los fiscales no pudieron establecer sí se efectuó el pago del rescate. Sí confirmaron que los dos vehículos utilizados para el secuestro habían sido robados en la provincia de Buenos Aires y uno apareció en la ciudad de Pérez, calcinado.

En base a las pruebas colectadas en la investigación –que incluyen el análisis de las filmaciones de las cámaras de seguridad y tareas de campo desplegadas por la Policía de Investigaciones de Santa Fe- los representantes del Ministerio Público Fiscal pudieron establecer la intervención de los imputados en el hecho investigado, dice el portal web. En virtud de ello, solicitaron el allanamiento simultáneo de varias viviendas, donde fueron detenidos tres de los implicados. Tras la indagatoria de los sospechosos –quienes se negaron a declarar-, y en base a la prueba indiciaria obrante en la pesquisa, los fiscales Saccone y Marquevich solicitaron los procesamientos.

 

Varias hipótesis

 

“Mi hijo no desapareció, a mi hijo se lo llevaron”, dijo la mamá de Cristian a este diario en uno de los primeros pedidos desesperados para visibilizar el presunto secuestro del muchacho. Según su relato, el albañil fue visto por última vez el martes 23 de octubre en la esquina de su casa de Cabín 9, de donde se lo llevaron cuatro uniformados armados y con chalecos de la PDI que lo obligaron a bajar del auto en el que estaba con su novia y se lo llevaron en un vehículo blanco. Un día antes un tío del muchacho había caído preso durante una intervención multiagencial en Cabín 9 realizada por efectivos de la PDY y Prefectura Naval. El hombre habría quedado vinculado al secuestro del gitano. Luego de una semana de no tener noticias suyas y buscarlo por hospitales y comisarías, la familia del albañil consiguió que el caso lo tome la Fiscalía de Gravedad Institucional, quien allanó el miércoles de la semana pasada la dependencia de la PDI. Pero Cristian no aparece. Otra hipótesis que deslizó un investigador es que el muchacho podría haberse escondido un día después de los allanamientos por miedo a quedar detenido.
Ayer, familiares del joven dijeron que exigen “a los ministerios de Justicia y de Seguridad santafesinos que implementen una oferta de recompensa para quien aporten datos e información sobre su paradero”. Argumentaron que ya pasaron muchos días para que se pueda determinar quiénes son los autores, cómplices y encubridores de la desaparición de Cristian y los móviles del hecho.

 

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