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Santa Fe

Lifschitz no ve “ola de despidos”

El gobernador dijo que “no tiene datos precisos” que indiquen una merma en el empleo en suelo santafesino pero agregó que “es probable” que en el sector informal de la economía “haya mayor nivel de desempleo en los últimos meses”.


El gobernador Miguel Lifschitz se hizo eco ayer del documento emitido el fin de semana por la Pastoral Social de la Iglesia, en el que se advierte por “las situaciones de precarización laboral en que están inmersos buena parte de los trabajadores que no tienen acceso a sus derechos sociales ni protección del Estado”. El mandatario santafesino dijo compartir “la preocupación” de la Iglesia católica, aunque negó que en la provincia se haya registrado una ola de despidos; por el contrario, mencionó –sin cifras– que en el primer trimestre de 2016 creció el empleo registrado respecto del mismo período de 2015.

“No tenemos datos precisos que nos estén indicando una ola de despidos”, indicó ayer el gobernador en una rueda de prensa en la ciudad de Santa Fe. “Es más: el índice de empleo registrado del primer trimestre es levemente superior al del primer trimestre del año pasado. A pesar de esto, hay preocupación y es probable que en el sector del empleo precario, del trabajador eventual, tal vez haya un mayor nivel de desempleo en los últimos meses. No hay que llevar alarma pero hay que estar atentos porque hay algunas señales de la economía que son preocupantes”.

Lifschitz evitó confrontar con el gobierno nacional, pero dejó en claro que no comparte la decisión del presidente Mauricio Macri de eliminar de un plumazo la ley antidespidos: “Era un veto anunciado, pero más allá del veto, es desconocer la opinión mayoritaria del Congreso Nacional. Obviamente, es una facultad constitucional que tiene el presidente, por lo tanto legítima, pero está mostrando que hay miradas distintas de cómo resolver el problema del desempleo, de cómo garantizar que en estos meses de ajuste económica no haya pérdida de puestos de trabajo”.

Bajó los decibeles

En los últimos días, la crítica situación de la cooperativa láctea Sancor provocó fuertes cruces entre el ministro de la Producción de la provincia, Luis Contigiani, y el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile. El funcionario nacional aprovechó esa ocasión para chicanear al Frente Progresista: “Quizás el gobierno de Santa Fe se sienta más cómodo con el kirchnerismo”.

Consultado por el contrapunto, Lifschitz eligió bajar los decibeles y simplemente señaló al ser consultado por los dichos de Buryaile: “No sé a qué se quiso referir. La verdad es que tenemos un buen diálogo con él”.

Sobre Sancor, que tiene una acreencia de casi 160 millones de dólares con Venezuela –gestión en la que aún no intervino el gobierno de Macri–, el diagnóstico que planteó el mandatario santafesino es sombrío: “La situación es compleja, no es algo que se haya producido de un momento a otro. Tiene que ver con problemas estructurales que tiene la empresa, pero también somos conscientes de que es necesario defender la empresa y así se lo hicimos saber a la Nación”.

“Sancor es una gran cooperativa que sostiene la vida de la ciudad de Sunchales y de muchas otras localidades de la región. Santa Fe y Córdoba necesitan que siga funcionando”, abundó Lifschitz.

“El tema –continuó el gobernador– es ver cómo damos respuestas concretas a los problemas. Nadie quiere confrontar, estamos todos preocupados, con mucha presión, porque en cada reunión con productores, sectores empresarios y comerciales, uno se carga de mucha demanda, de mucha angustia y necesidades. Lógicamente, todos estamos tratando de encontrar soluciones, caminos alternativos para no perder puestos de trabajo y para que todas las empresas, las más grandes como Sancor y las más pequeñas de tres o cuatro empleados, no se nos caigan en el camino”.

—¿Es optimista de que en el segundo semestre esto se encamine?

—No creo que haya cambios abruptos en la economía. El segundo semestre lo tenemos a pocos días. Es probable que sobre fin de año o el año que viene empecemos a ver signos de reactivación, por lo menos los economistas más serios lo están pronosticando, pero me parece que todavía tenemos por delante varios meses con dificultades.

Impacto en la recaudación

En otro orden, el mandatario santafesino admitió que las medidas económicas del gobierno de Cambiemos están impactando en la recaudación de la provincia: “Se notan las modificaciones tributarias que ha hecho el gobierno nacional elevando el piso de Ganancias, los cambios en el IVA, la quita de retenciones: todo eso ha impactada en la recaudación porque son impuestos que se coparticipan a las provincias. Y, por otro lado, la caída de la actividad económica, que se empieza a notar en la recaudación del Estado”.

La provincia debe aún acordar con la Nación la devolución deuda acumulada por la detracción indebida de porcentajes de la coparticipación a favor de la Ansés y la Afip.

Consultado por esa gestión, Lifschitz dijo que va a “esperar unas semanas más” porque así se lo pidió el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. La estrategia de la administración nacional que preside Mauricio Macri es, primero, acordar con las otras provincias la restitución del 15 por ciento y luego encarar con Santa Fe, San Luis y Córdoba –los tres distritos que ganaron el pleito en la Corte Suprema de Justicia de la Nación– la devolución de la deuda histórica.

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