El Hincha, Rosario Central

Copa Liga Profesional

Central cumplió con el trámite ante Banfield, ganó 3-1 y le dio oxígeno al ciclo del Kily

Luego de una floja etapa inicial, el equipo de Cristian González reaccionó con el empate de Ruben justo antes del descanso y lo revirtió con tantos de Gamba y Laso en el complemento, luego de los cambios de nombres y esquema del entrenador canalla


Foto: Franco Trovato Fuoco

Hizo lo que tenía que hacer y logró una victoria indispensable. Un triunfo que por la previa se podía llegar a esperar, pero que le costó más de la cuenta. Porque Central jugó un primer tiempo para el olvido y en el segundo levantó por las modificaciones que hizo el entrenador. Y con la victoria, el Kily continúa en su puesto y ahora habrá que ver si su estadía será evaluada partido a partido o, si desde la comisión directiva lo ratifican hasta el final de la temporada.

Lo terminó ganando bien. Es que Banfield, como era de suponer, sufrió mucho las bajas por Covid. Es que Javier Sanguinetti no pudo contar con 20 futbolistas y no le quedó otra que poner un equipo muy joven en cancha.

Un triunfo también importante para Central para continuar en zona expectante de cara a la chance de poder conseguir el objetivo de terminar entre los primeros cuatro de su zona para después poder pasar a jugar por los premios importantes que dará este torneo.

Un primer tiempo para el olvido. En la previa se sabía que uno de los dos equipos, Banfield, iba a ser emparchado y el otro presentaba a los titulares, Central. Desde el inicio del juego se vio el cambio de roles. Central no hizo nada. El rival se paró con un sistema 5-4-1 y tuvo como virtud el hecho de saber cómo jugar y de ser práctico.

Por si esto fuera poco, antes de los diez se puso en ventaja. Otra vez a Central le hicieron un gol de pelota detenida. Un problemón que arrastra el equipo desde hace tiempo y que nunca pudo resolver.

El Taladro, que presentó un equipo totalmente alternativo ya que no pudo contar con 20 jugadores, se acomodó mejor en el juego con la ventaja. Fue inteligente, presionó en todos los sectores y obligó siempre al equipo del Kily a que la única salida posible con pelota dominada sea Nicolás Ferreyra.

Una primera parte para el olvido fue la hizo Central, en la cual pateó únicamente al arco a los 21 minutos. Lo pudo empatar más tarde, pero el cabezazo de Pupi Ferreyra se fue desviado, aunque también pudo volver a sufrir cuando Enrique tuvo el segundo pero su remate de fue ancho.

No se le cayó una idea al Canalla. Jamás pudo interpretar cómo imponer condiciones ante los juveniles jugadores del rival y nunca pudo encontrar la forma en que debía jugar frente al sistema de juego que utilizó Sanguinetti.  Sin embargo, en la única vez que pudo saber cómo lo debía atacar, llegó el gol del empate desde la cabeza de Ruben.

Para jugar el complemento, Cristian González hizo modificaciones de nombres y esquema. Zabala y Gamba vieron el semáforo verde y Sangiovani y Mazzaco se quedaron en el vestuario. Atrás quedó el sistema 3-5-2 y Central quedó parado con un 4-3-3, con Ávila marcando punta izquierda, Zabala y Ferreyra como internos y con Marinelli y Gamba acompañando a Ruben en ofensiva. Las variantes dieron rápidamente resultado, ya que el ex delantero de Huracán aprovechó una desinteligencia de la defensa rival y marcó el segundo. Y luego llegó el gol de Laso y así se terminó el partido.

Ganó Central, como la previa lo obligaba. Le costó muchísimo en el primer tiempo, en el cual no jugó a nada. Las variantes de nombres y esquema que hizo el Kily en el entretiempo fueron fundamentales. El triunfo le dio vida al entrenador y dejó a Central en un lugar expectante de cara a la posibilidad de clasificarse entre los primeros cuatro de la zona.

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