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Conmoción en Brasil

Acribillan a concejala que denunciaba la violencia policial

Marielle Franco da Silva era negra, había nacido en una favela de Río de Janeiro y peleaba por los derechos de las minorías. Investigaba el accionar policial en las favelas y denunció la constante masacre de jóvenes por parte de la fuerza. Este jueves la ejecutaron en el barrio de Lapa.


La prensa brasileña vinculó el asesinato de Marielle con la denuncia hecha contra la Policía.

Marielle Franco da Silva era negra, había nacido en una favela de Río de Janeiro y peleaba por los derechos de las minorías. Investigaba el accionar policial en las favelas y denunció la constante masacre de jóvenes por parte de la fuerza. Era parte del opositor Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Este jueves la ejecutaron en el barrio de Lapa, en el centro de Río de Janeiro. Viajaba con Anderson Pedro Gomes, que manejaba el auto y una asesora cuando desde otro auto les dispararon. El hombre también  murió. La asesora sufrió heridas leves. Marielle, de 39 años, era activista social y había denunciado en las últimas semanas un incremento de la violencia policial en las favelas y se opuso a la intervención militar del área de la seguridad de Rio, decretada por el presidente Michel Temer, para tratar de contener una escalada de violencia que no para de crecer desde el fin de los Juegos Olímpicos de 2016. El PSOL y sus allegados dijeron que la dirigente no había dado parte de ningún tipo de amenazas en los últimos tiempos.

Esa noche, la legisladora regresaba de un encuentro de “Jóvenes Negras Moviendo las Estructuras” en un auto que lo conducía otra persona, que también murió acribillada.

La prensa brasileña vinculó el asesinato con la denuncia hecha contra la Policía por invadir viviendas y fotografiar a los vecinos de la favela de Acarí, en la zona norte de Río.

Ese estado se encuentra intervenido militarmente por decreto del presidente Temer, con el Ejército a cargo de la seguridad pública.

El PSOL es el partido que creció en Río de Janeiro denunciando el accionar de las milicias, los grupos parapoliciales que les disputan territorio a los narcotraficantes en las favelas.

Marielle nació el 27 de julio de 1979 en una favela de Río de Janeiro y fue la quinta concejala más votada en los comicios de 2016.

Hacía dos semanas, Marielle había asumido la función de relatora de la Comisión de la Cámara de Concejales de Rio, creada para vigilar la actuación de las tropas a cargo de la intervención militar decretada por Temer, una medida sin precedentes desde el retorno de la democracia en 1985. El 10 de marzo, denunció en las redes sociales una operación policial en la favela de Acarí. “El 41 Batallón de la Policía Militar está aterrorizando y violentando a los habitantes de Acarí (..). Es algo que ocurre desde siempre y con la intervención es peor”, escribió.

El comportamiento violento, intimidante y muchas veces sin control de la Policía es motivo de preocupación en Brasil, según denunció la organización de derechos humanos Amnistía Internacional en su informe anual 2017/2018 presentado en febrero. En el capítulo “Fuerzas policiales y de seguridad”, el más extenso del documento, destaca que la tasa de homicidios en Brasil permanece muy alta y que afecta principalmente a jóvenes de piel negra.

“Las operaciones policiales en favelas y áreas marginalizadas generalmente resultan en tiroteos intensos y muertes”, remarca el organismo, y a continuación enumera una larga lista de ocasiones, durante 2017, en las que civiles fueron asesinados por miembros de diversas Policías del país. En varios de esos casos, los familiares de las víctimas denunciaron “matanzas” y ejecuciones extrajudiciales.

En otro capítulo, Amnistía Internacional denuncia que el sistema carcelario brasileño está “superpoblado” y describe las condiciones de los presos como “inhumanas”. La población carcelaria del país es de 727 mil personas, de las cuales el 64 por ciento son afrodescendientes, señala el documento. Además, el  40 por ciento de los presos están detenidos provisoriamente, situación en la que suelen permanecer varios meses hasta ser juzgados. El texto refiere también a la “fuerza excesiva” con que la Policía reprime en Río de Janeiro.

Un día antes de ser asesinada, la concejala brasilera había protestado en Twitter contra la muerte de Matheus Melo, un joven baleado cuando salía de una iglesia en la favela carioca de Jacarezinho: “¿Cuántos más van a necesitar morir para que esa guerra acabe?”, escribió.

Sobre su vida

La concejala brasileña se graduó en Ciencias Sociales por la PUC-Río, era magíster en Administración Pública por la Universidad Federal Fluminense (UFF). Su militancia en la defensa de los derechos humanos y contra acciones violentas en la favela fue impulsada después de la muerte de una amiga, víctima de bala perdida, durante un tiroteo que involucró a policías y traficantes de drogas en el Complejo de la Marea, barrio donde Marielle nació y vivió.

En 2006, integró el equipo de campaña que eligió Marcelo Freixo a la Asamblea Legislativa. Con la elección de Freixo, fue nombrada asesora parlamentaria del diputado. Años después asumió la coordinación de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos y Ciudadanía de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

En su primera presentación electoral, en 2016, fue electa concejala en la capital fluminense por la coalición Cambiar es posible, formada por el PSOL y por el PCB. Obtuvo más de 46 mil votos y fue la quinta candidata más votada en la ciudad.

El blog de Marielle Franco da Silva.

Marielle, presente

Las movilizaciones por su muerte coparon las redes sociales. Miles de personas, entre ellos políticos, amigos, militantes y periodistas, manifestaron su solidaridad con la familia, exigieron la investigación exhaustiva sobre el caso y organizarán manifestaciones en todo Brasil.

Este jueves por la tarde una multitud se convocó  frente a la Cámara de Concejales de Río de Janeiro, en la plaza Floriano (Cinelandia, la más grande del centro de Río), en un acto en homenaje a Marielle. Allí, militantes, amigos y colegas se vistieron de negro y llevaban adhesivos con su nombre. El clima fue de conmoción y muchos de los presentes llevaron carteles que rezaban: “Matan a quien levanta su voz”; “Esos tiros fueron para el pueblo pero la lucha todavía vive”; “La lucha no va a parar. Marielle presente” y “No nos van a callar”, entre otros.

Las marchas se replicaron en las ciudades más grandes de Brasil, todas a las 17.

El homenaje de Gaetano Veloso:

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