Edición Impresa, El Hincha

HISTORIAS DE ROSARINOS POR EL MUNDO

Vernon de Marco, de Mallorca a Eslovaquia

El Hincha habló con el joven futbolista, quien emigró a los diez años a España y hoy juega en el Slovan Bratislava.


El mapa futbolero mundial tiene un sin fin de destinos y en muchos de ellos hay presencia de futbolistas rosarinos o surgidos de la inagotable cantera local. Lejos de las luces de las grandes ligas, en Eslovaquia se puede encontrar a Vernon De Marco Morlacchi.

Cordobés de nacimiento, rosarino por adopción partió hacia el Viejo Continente desde muy chico y allí forjó toda su carrera futbolística que hoy a los 23 años lo tiene en el Slovan Bratislava, el equipo más campeón de la Súper Liga eslovaca.

El Hincha habló con el defensor para conocer su pasado y presente. “Nací en Córdoba pero a los pocos días ya vivía junto a mi familia en Rosario. Allí estuvimos hasta los diez años donde por trabajo de mi madre nos trasladamos a España junto a mi hermano”, relata a modo de presentación.

Con sus amigos de Rosario y una muestra de su pasión por Central; junto al ascenso a primera en Eslovaquia con Michalovce.
Con sus amigos de Rosario y una muestra de su pasión por Central; junto al ascenso a primera en Eslovaquia con Michalovce.

Una vez instalados en Mallorca, a los doce años comenzó su relación con el fútbol: “Empecé a jugar en el U.D Arenal de la ciudad donde vivía. Jugué 5 años, el último de juveniles lo jugué en la primera división de juveniles de España y luego de eso un año en Tercera División. Ascendimos ese año a Segunda División B y me salió una oferta de Segunda División en Eslovaquia que no rechacé”, repasa sobre sus primeros años hasta llegar a su momento actual en el país de la ex Checoslovaquia.

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Junto a su madre y hermano.

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El Zemplín Michalovce fue su primer gran desafío. “Apenas mi representante me comentó de la posibilidad, no lo dudé”. Dos años con destacada participación y el momento que recuerda hasta aquí como el más importante de su estadía eslovaca: “El ascenso a primera división que logramos fue hasta acá el mayor logro en mi carrera futbolística”, recuerda.

Tras ese objetivo alcanzado vendrían otros dos años en el Michalovce en primera división y esta importantísima oportunidad en el equipo más grande del país. Al hacer referencia de las características de la liga eslovaca resalta que “es competitiva aunque más física y de contacto en relación con la de España”.

Si bien el fútbol en Eslovaquia no es el primer deporte, el Slovan suele ser seguido por un buen número de gente: “Acá el primer deporte es el hockey y en segundo lugar está el handball. Pero nuestro estadio (el Stadión Pasienky con capacidad para 13 mil persona) aunque chiquito siempre se suele llenar”.

En donde sí no hay comparación, ni siquiera con España, es en la pasión argentina para vivir el fútbol: “Las hinchadas no son como en Argentina, creo que en pocos países se vive tanto el futbol como en el nuestro”. Ese fanatismo que él mismo tiene por Rosario Central y que lo lleva a “mirar permanentemente los resultados, estar al tanto de cómo marcha el equipo y cada vez que los horarios me lo permiten mirar los partidos”.

Claro que el cambio de España por Eslovaquia no solo lo vivió en lo futbolístico, sino también en lo diario y personal. “Este es un país del este europeo donde hace mucho frío, hay mucha nieve. Acá amanece muy temprano y anochece rápido, así que la gente acostumbra su vida a esas características. En cuanto a la gente, es muy religiosa y muy amable”, cuenta pintando un panorama de su vida cotidiana.

Esa que dedica casi con exclusividad al fútbol pero que también condimenta con salidas a “algún restaurante o viajes a ciudades cercanas para conocer cuando el tiempo libre me lo permite”.

Si bien hoy su presente lo encuentra afianzándose en su nuevo equipo al que llegó para esta temporada y gracias a sus destacadas actuaciones en el Michalovce, su sueño inmediato pasa por seguir creciendo: “Ojala de acá pueda pegar el salta a una liga mas competitiva cercana a Eslovaquia y de ahí pegar otro hacia alguna de las mas importantes, como puede ser por ejemplo la liga italiana o la española”.

Aunque para más adelante, ya tiene un deseo a cumplir: “Me fui de muy chico pero me encantaría jugar en Argentina. Simplemente para que mi familia pueda verme jugar. Es un sueño que tengo desde chiquito y me gustaría cumplir algún día”.

Porque si hay algo que no pierde más allá de la distancia y que vivió más años de su vida en España que en Argentina, es esa ligación y relación con el país y la ciudad. “Allá tenemos familia y si bien viajamos poco a Rosario, intentamos ir cada vez que se puede. La última vez que fui fue en diciembre pasado y ahora espero poder ir para fin de año a reencontrarme con toda la familia”, cuenta a modo de deseo para cerra la charla desde la lejana Bratislava.

El dato I: 78 partidos lleva jugados en el fútbol de Eslovaquia desde su llegada en la temporada 2013/14. En total son 40 encuentros en la máxima categoría, mientras que los restantes los disputó en Segunda.

El dato II: 23 años tiene el actual jugador del Sloban Bratislava. Nació el 18 noviembre 1992 en nuestra ciuda, pero emigró a España con tan solo 10 años junto a su madre y hermano y desde ese momento vive en el Viejo Continente.

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