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Una megacomisaría para cada uno de los distritos

Es el plan de seguridad del ministro Pullaro, que busca sacar a los uniformados a las calles y aumentar la prevención.


“El primer objetivo de la gestión es recuperar la presencia de la Policía en la calle”. Con ese mensaje, el Ministerio de Seguridad de Santa Fe explicó ayer la reforma que planea incorporar más cantidad de efectivos a las tareas de prevención desligándolos de trabajos administrativos y burocráticos. Para ello, el proyecto de Maximiliano Pullaro en Rosario es reestructurar la fuerza con la construcción de media docena de megacomisarías en los seis distritos de la ciudad. La reforma, que se conoció en forma estrepitosa por medios periodísticos antes de ser presentada por el gobierno, no tardó en sumar apoyos y críticas.

Desde el Ministerio de Seguridad debieron salir a aclarar que “las comisarías rosarinas no van a desaparecer”, sino que se reestructurará su funcionamiento para devolverle al policía su rol histórico; que es la acción operativa en las calles para la prevención del delito. “Hay cientos de policías que hoy están cumpliendo tareas que no tienen nada que ver con su formación. En Rosario tenemos 33 cárceles (en referencia a los penales de las comisarías). Para qué queremos a un policía racionando la comida de presos o realizando trabajos administrativos. Necesitamos que esos policías vuelvan a ser policías”, dijeron desde el Ministerio a El Ciudadano.

La reforma planea que las tareas administrativas de las seccionales se realicen en los seis Centros Municipales de Distrito en los que está descentralizada actualmente la atención municipal. Y que esas tareas sean realizadas por administrativos y no por uniformados. Respecto del fortalecimiento de la prevención, desde la cartera que dirige Maximiliano Pullaro adelantaron que están construyendo un “mapa de calor” que cambia de color según la incidencia del delito en cada punto del territorio, en cada barrio de la ciudad. “No nos sirve patrullar a ciegas”, explicaron al exponer que el punto fuerte de la prevención es que “cuando el policía llegue a su trabajo ya tenga una orden programada de dónde patrullar y ante qué tipo de delito se va a enfrentar”, sostuvo el vocero. Y agregó que van a hacer un monitoreo constante del personal a través de un sistema informático para que esas órdenes se cumplan; ya sea con GPS en los móviles y con handies para los caminantes.

Tras el anuncio periodístico de que las comisarías iban a desaparecer, se produjeron repercusiones. El flamante jefe de Policía de Santa Fe, Luis Bruschi, aclaró que las comisarías no van a desaparecer, sino a cambiar de rol. “Apuntamos a que sean lugares de atención primaria de casos de inseguridad”, explicó. En tanto, el presidente de la comisión de Seguridad del Concejo de Rosario, Diego Giuliano, se mostró en contra de la propuesta y criticó “la dirección errática en la política de seguridad”. Para el concejal, “genera malestar en la ciudadanía, incertidumbre en la fuerza policial y contribuye a la inseguridad”.

A su turno, el concejal de Cambiemos Gabriel Chumpitaz consideró que puede ser “positivo” el objetivo de reducir comisarías e incrementar presencia policial. “El cambio puede ser positivo siempre y cuando las tareas que realiza la comisaría sean suplidas”, dijo para luego explicar que en otras ciudades latinoamericanas como en Medellín “no hay tantas comisarías como acá”. Chumpitaz juzgó que “son muchas las comisarías de Rosario para la efectividad que tienen. Si toda esa cantidad fueran efectivas tendríamos que estar bien, pero no es así”.

Carpeta médica

Según datos de la cartera de Seguridad, en Santa Fe hay 22 mil policías, de los cuales seis mil prestan servicio en Rosario, aunque alrededor del 10 por ciento no cumple funciones por hallarse con “carpeta médica”.

Copyright

Reclamo de autoría. El ex concejal y candidato a intendente de Rosario por el Frente para la Victoria, Roberto Sukerman, recordó en las redes sociales que el proyecto de reforma policial que planea el gobierno provincial para modificar el actual funcionamiento de las comisarías ya lo había propuesto él a fines de 2012. El ex funcionario reescribió un fragmento de su propuesta que en su momento no tuvo quorum: “Las comisarías, el enclave territorial de la Policía, debe dejar de ser el lugar central y funcionar como edificios operativos de base en los que se mantenga el recurso humano mínimo indispensable –no policial en todo aquello que no sea indispensable– para la atención ciudadana y recepción de denuncias”.

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