Policiales

Un colmo

Un cuento del tío en la casa del comisario

Se hicieron pasar por operarios de Arnet, redujeron a su esposa en su casa de San Lorenzo y le robaron. Ocurrió en la vivienda del comisario de Puerto San Martín Mauricio Nowichi


Un hombre que este jueves a la mañana cortaba el césped de la vereda vio algo raro. Su vecina de enfrente estaba esposada en la reja de la casa y apenas se cruzaron las miradas le pidió auxilio. La mujer es policía y vive en la ciudad de San Lorenzo con sus hijos pequeños y un comisario. Pese a pertenecer a las fuerzas de seguridad, cayó en el cuento del tío. Los niños ya estaban en la escuela y su marido se había ido, cuando dos falsos operarios de la empresa Arnet, cuyo servicio de internet había reclamado varias veces, le tocaron timbre. Apenas abrió la puerta, los desconocidos la redujeron y le robaron dinero en efectivo. Luego, la dejaron inmovilizada con sus propias esposas y huyeron.

Apenas el vecino llamó al 911, un móvil del Comando llegó al lugar. Cuando los uniformados supieron que la víctima era una efectiva policial que trabaja en una seccional del Departamento de San Lorenzo, y que era la esposa del jefe de la Comisaría 5° de Puerto General San Martín Mauricio Nowichi, las máximas autoridades de la UR XVII se acercaron a su domicilio, junto a los jefe de la Policía de Investigaciones y del Comando Central.

“Pienso que los ladrones no sabían que en la casa vivían policías. Porque no estaban armados”, dijo un pesquisa que barajó la hipótesis de que actuaron sin inteligencia previa. “Vieron a una mujer sola y la achicaron, sin saber que era policía”, continuó.

El dueño de casa, comisario Nowichi, aclaró que la investigación la sigue la PDI. Recordó que habían realizado un reclamo a la empresa Arnet porque el servicio de internet se cortaba y volvía con intermitencia y dejó abierta la posibilidad de que haya sido casualidad que los ladrones se hicieran pasar por operarios de esa empresa. “Tenían las camperas con la inscripción”, dijo. Y resumió el mal momento que vivió su mujer. “La agarraron de los pelos y la esposaron con sus esposas. Estaba sola, los chicos estaban en la escuela”. El comisario no brindó el monto de dinero efectivo sustraído, que algunos portales fijaron en 15 mil pesos.

Una fuente de la investigación dijo que los falsos operarios tocaron timbre a las 8.30 con el cuento de que iban a solucionar un inconveniente técnico. Como la mujer había hecho varios reclamos les abrió la puerta sin sospechar. Una vez adentro, la efectiva policial observó con asombro que uno de los operarios se encontraba dentro de su dormitorio y le preguntó qué hacía ahí. La respuesta fue violenta. La redujeron con sus propias esposas y le revolvieron toda la casa. De un bolso se llevaron 15 mil pesos, y más dinero de otro lugar cuyo monto no fue especificado. Por estar reducida, la mujer no pudo observar cómo huyeron los ladrones.

Si bien los pesquisas piensan que los falsos operarios no sabían que estaban asaltando la casa del comisario, tampoco descartan que hayan tenido el dato sobre los reiterados reclamos a la empresa Arnet.

El cuento del tío es un viejo ardid que consiste en ganar la confianza del morador de una vivienda para que habilite el ingreso de forma voluntaria. Una vez adentro, el robo es más sencillo. En general las víctimas son personas mayores que viven solas. Esta vez, fue una policía, la mujer de un comisario.

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