Política

Cincuenta cincuenta

Santa Fe quiere dejar atrás el cupo y llegar a la paridad

Diputados dio media sanción al proyecto, que alcanza a los tres poderes.


La Cámara de Diputados de la provincia dio media sanción este jueves a la ley de paridad que establece la conformación igualitaria entre mujeres y varones de las listas de diputados y senadores provinciales, concejales, comisiones comunales, convencionales constituyentes y autoridades de los partidos políticos. También establece la paridad para los organismos descentralizados, las empresas y sociedades del Estado provincial, las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria y las sociedades de economía mixta. El proyecto determina que durante el proceso de selección de jueces, fiscales, defensores y funcionarios judiciales que requieran acuerdo legislativo, el gobernador deberá considerar de manera equitativa la postulación de varones y mujeres para la cobertura de cargos vacantes. La votación en la Cámara de Diputados fue por unanimidad. Ahora el proyecto fue girado al Senado, donde también hay una iniciativa similar que fue ingresada por los integrantes del bloque del PJ y agrega el criterio igualitario para los colegios y las asociaciones de profesionales.

La propuesta

La iniciativa que este jueves avanzó en Santa Fe establece que en las listas de candidatos para los cuerpos colegiados (diputados, concejales, comisiones comunales y convencionales constituyentes), los partidos políticos deberán confeccionarlas cumpliendo con el mecanismo de alternancia entre géneros garantizándose que dos personas del mismo género no puedan integrar en forma consecutiva una misma dupla dentro de la nómina. En el caso de la elección de senadores provinciales, cuyas listas se conforman son un solo candidato titular y un suplente, el proyecto define que deberá haber una mujer y un varón ocupando cada uno de los lugares y que no podrán ser dos candidatos del mismo género. En cuanto al Poder Ejecutivo modifica la ley orgánica de ministerios. “El Poder Ejecutivo garantizará la participación equitativa entre géneros en la cobertura de todos los cargos de ministros y secretarios de Estado”, establece el proyecto.

La votación

Durante el debate, el jefe del bloque socialista Rubén Galassi citó cifras de un informe elaborado por la Subsecretaría de Políticas de Género provincial donde surge que la participación femenina en el Poder Ejecutivo es del 27 por ciento, en el gabinete del 36 por ciento, en la Cámara de Diputados del 36 por ciento, en el Senado apenas del 5 por ciento (una senadora y 18 senadores) y en la Corte Suprema de la provincia del 17 por ciento (una sola jueza contra cinco jueces varones). La diputada del partido Pares (Frente Progresista) Verónica Benas argumentó que “la ley de paridad no es la única reivindicación que tenemos las mujeres, pero sí es una parte importante de esta agenda que construimos las mujeres”. “La fuerza de las mujeres en el mundo es imparable. En muchos países la participación de las mujeres en la toma de decisiones mejora sustantivamente la posibilidad de construir una sociedad más justa donde las responsabilidades sean compartidas”, explicó la legisladora.

La diputada del interbloque Igualdad Silvia Augsburger señaló:“ La ley tiene un profundo contenido de transformación social porque lo que hace es incorporar a las mujeres al espacio público compulsivamente, de modo de destruir ese contrato sexual originario de las sociedades modernas que relegaron a las mujeres de los espacios públicos y de las decisiones en políticas”. “Esta es una ley que surge como producto de la demanda social, por eso es una ley que se discute adentro pero que se ganó afuera. Y se ganó con la marea feminista que hace unos años cuestiona la discriminación en todos los ámbitos, esa marea que entiende que el 30 por ciento de cupo femenino se convirtió en un techo y no en el piso que supo ser cuando en los 90 la logramos”, agregó Augsburger.

La diputada Alicia Gutiérrez, del partido SI (Frente Progresista), agregó: “Hoy las mujeres que estamos acá somos producto de la ley de cupo. Antes, desde 1983 hasta 1991, en esta cámara solo hubo dos mujeres. Ese es el techo de cristal que se impone en la Legislatura, en la Justicia, en el Poder Ejecutivo, donde es minoritario el número de mujeres”.

La diputada justicialista Patricia Chialvo indicó que “en los parlamentos del mundo solo el 22 por ciento de los cargos son ocupados por mujeres mientras que en el Congreso Nacional el 38 por ciento son mujeres”. “Vemos que hay muchos funcionarios que están cargos ejecutivos, que se manifiestan a favor de la igualdad, pero en los hechos no la cumplen. Necesitamos una ley de paridad porque al momento de repartir el trabajo somos las mujeres las que nos llevamos más tareas, pero al momento de repartir el poder son los hombres los que se lo quedan”, opinó la legisladora.

Apoyo radical

A diferencia de la media sanción votada en 2016 –que luego no avanzó en el Senado–, en esta ocasión los legisladores de la UCR votaron a favor de la paridad. El diputado Santiago Mascheroni argumentó que “estas son leyes que exigen madurez política para lograr consensos. No para lograr una ley posible, sino para lograr una ley que refleje la realidad política y la voluntad de quienes la sancionan”. Dos años atrás, los diputados radicales no acompañaron el proyecto porque dijeron que era imposible aplicar la paridad en la lista de senadores provinciales. Ahora cambiaron de idea y votaron a favor.

La batalla al Senado

Tras la media sanción de 2016, el Senado cajoneó el proyecto de paridad, que perdió estado parlamentario. En 2017, el tema volvió a la agenda y fue otra vez el Senado el que lo postergó, con el argumento de no mezclar una reforma electoral con la campaña política de las elecciones intermedias. La media sanción de la Cámara de Diputados deberá ser analizada en el Senado. Las diputadas que impulsaron el proyecto piensan que ahora sí están dadas las condiciones de lograr la ley, sobre todo a partir de la sanción de la ley nacional de paridad a fines del año pasado por parte del Congreso. “Hace tres años presentamos el primer proyecto de paridad para cargos electivos pensando que era una utopía difícil de conseguir”, indicó la diputada Verónica Benas. “Primero obtuvimos la media sanción en 2016, en un trámite sobre tablas, pero no estaba aún maduro el camino del consenso. Con mucho trabajo entre diputadas y diputados, con varios proyectos presentados por parte de los diferentes bloques legislativos, con un mensaje del Poder Ejecutivo firmado por el propio gobernador Miguel Lifschitz y fundamentalmente con la militancia incansable de las mujeres organizadas en la multipartidaria Mesa por la Paridad, le dimos tratamiento a la iniciativa y nuevamente conseguimos la media sanción. Esperamos el tratamiento en senadores para su sanción definitiva”, dijo.

De la ley de cupo a la paridad

Desde 1991, la provincia de Santa Fe cuenta con una ley de cupo femenino que les garantiza a las mujeres el 33 por ciento de los cargos para las listas de diputados, concejales y comisiones comunales. Con el debate de la ley de paridad –sancionada el año pasado a nivel nacional–, la Legislatura santafesina se encamina a dejar atrás el cupo para avanzar hacia una representación igualitaria entre varones y mujeres. Y no solo en las listas de los cuerpos colegiados, sino también en el Poder Ejecutivo, la Justicia, las empresas del Estado y los partidos políticos. La última palabra la tiene el Senado, donde hay 18 varones y una sola mujer.

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