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Tres procesados por el asesinato de Pimpi Camino

Para el juez Beltramone, los detenidos René y Betito son coautores del asesinato del ex jefe ñulista.

A casi tres meses del asesinato del ex líder de la barrabrava de Newell’s Old Boys, Roberto Pimpi Camino, el juez de Instrucción a cargo de la investigación del crimen, Javier Beltramone, procesó a dos personas como probables coautores del “homicidio simple y agravado por el uso de arma de fuego”, mientras que un tercero quedó implicado formalmente como partícipe secundario del mismo delito. Además, hay otros seis procesados por otros delitos vinculados a la causa.

René U. y Carlos Alberto G., alias Betito, fueron procesados ayer por el homicidio de Pimpi Camino después de que el juez de Instrucción de la 9ª Nominación, Javier Beltramone, analizara una serie de indicios que, en su conjunto, lo llevaron a confirmar la participación de ambos en la muerte del ex líder barrabrava, en calidad de coautores.

“En este tipo de casos, si bien la prueba no suele ser directa, a través de indicios y presunciones se logra construir un puente de plata entre lo que parece primeramente una conjetura, luego un indicio, más tarde una presunción y luego, sin lugar a dudas, un grado probabilidad de autoría”, explica el magistrado en el fallo de procesamiento.

De este mismo modo, quedó procesado en la causa Emanuel S., conocido como Ema, pero en carácter de partícipe secundario.

Testimonios y llamados

Según se desprende de la causa, los principales indicios utilizados para la resolución de la causa se desprenden de las declaraciones indagatorias de los propios imputados, de denuncias anónimas recibidas en la Brigada de Homicidios y en el propio juzgado, y la investigación de los entrecruzamientos de llamados realizados durante la noche del crimen entre René, Betito y algunos terceros que terminaron por echar por la borda las coartadas de los procesados.

El primer dato con el que contaron los investigadores tras la muerte de Pimpi fue que el 19 de marzo un grupo que llegó al bar Ezeiza, ubicado en Serbando Bayo y Zeballos, a bordo de un Fiat Uno blanco. Un muchacho de gorrita descendió del vehículo y efectuó 7 disparos a Pimpi, que estaba en la puerta del bar. Camino murió a poco de ingresar al Hospital Carrasco, gravemente herido.

Fueron varios los testigos que oyeron a René y a Betito hacer alarde de que iban a matar o habían matado a Pimpi, antes y después del hecho. Y otras tantas las denuncias telefónicas anónimas que los sindicaban como los autores del asesinato. Sin embargo, estos no fueron los únicos datos que llevaron a su procesamiento.

De acuerdo con el fallo, las coartadas de René y Betito se vieron “reducidas a cenizas” después de que sus relatos entraran en contradicción con los de otros testigos, y después de que el juez hiciera un análisis pormenorizado de los entrecruzamientos de llamadas entre varias líneas telefónicas.

Según el fallo de procesamiento, el homicidio de Pimpi ocurrió a las 5.25 del 19 de marzo último, en la puerta del bar Ezeiza.

René dijo que esa madrugada había salido a bailar con Ricardo U., y que cerca de las 4.30 se enteraron de que a unos amigos los habían llevados detenidos a las comisaría 6ª, por lo que se dirigieron a ese lugar. A la misma seccional llegó Betito, pero no se fueron juntos. Según el mismo relato, media hora después fueron a comer unas hamburguesas a Pellegrini y Francia. Allí se habría separado de Ricardo U. –quien recibió falta de mérito por el homicidio–, y lo pasaron a buscar unas amigas en un auto. Según el mismo relato, en el viaje hasta su casa se encontraron con Betito, que había tenido un desperfecto con el auto –un Fiat Uno blanco– por lo que lo alcanzaron hasta su vivienda.

Pero una posterior declaración de las mujeres que lo pasaron a buscar reveló que ellas recogieron a René por la puerta del Heca cerca de las 6 –o sea, más de media hora después del homicidio de Pimpi– y que el encuentro con Betito no fue casual, sino que se comunicaron por Nextel para concertar el encuentro.

Comunicaciones cruzadas

A lo largo de la investigación se hizo un relevamiento pormenorizado de los entrecruzamientos de llamados de los dos principales procesados y otras personas.

De la misma se desprende que “en el horario cercano al homicidio, esto es entre las 5 y las 5.30, no hay ninguna comunicación entre ambos (René y Betito). Es más: no hablan con nadie”, explica el fallo.

Después de la hora del crimen, René llamó 25 veces a su hermano Lelio –alias Chapita, quien recibió falta de mérito por el homicidio y fue procesado por tenencia de arma de fuego–, entre las 5.56 y la 7.10.

“La desesperación, no otra lectura, admite la realización de veinticinco llamadas no contestadas de alguien que llama a su más cercana persona, su hermano mayor”, explica el juez en el fallo, y agrega: “Veinticinco llamadas a su hermano Lelio, seis a su amiga para que lo pasara a buscar, en un lapso de una hora”.

También a las amigas

Es que otro dato que se desprende del entrecruzamiento de llamadas es que René llamó a sus amigas para que lo pasaran a buscar a partir de las 5.41, no una sino 6 veces, y que sólo pudo comunicarse con ellas pasadas las 6.

En tanto, el teléfono de Betito estaba a nombre del Panadero Ochoa –actual líder barrabrava de NOB– y fue a él a quien llamó cinco veces después de las 5.30. “¿Por qué lo llama cinco veces? ¿Por qué el nerviosismo? ¿Cuál era la urgencia? Justo luego del hecho del homicidio”, remarcó Beltramone en su escrito. Sin embargo, a pesar de que estas comunicaciones fueron registradas por la compañía Nextel, e incluso confirmadas por el propio Panadero, Betito las negó cuando prestó declaración.

Fueron estos indicios concatenados los que llevaron a Beltramone a procesar a René y a Betito como coautores del delito de homicidio simple y agravado por el uso de arma de fuego. La calidad de coautores está dada porque, según el juez, no ha podido determinarse cuál de los dos efectuó los disparos que acabaron con la vida de Camino.

Partícipe Secundario

Emanuel S. fue procesado como partícipe secundario del homicidio. Las investigaciones establecieron que él estaba junto a René cuando sus amigas los pasaron a buscar en auto.

Según el juez, Emanuel S. quiso despegarse de René y Betito, pero durante sus declaraciones brindó detalles del hecho que sólo podría conocer una persona que haya participado del crimen. “S. señala circunstancias del modo de realización del homicidio que traen una extraordinaria relevancia, pues nunca pudo saberlo de no haber sido así, amén de intentar, vuelvo a decirlo, aparecer ajeno”, reza el fallo.

Procesados por otros delitos

Por el homicidio de Pimpi recibieron falta de mérito el hermano de René, Lelio, más conocido como Chapita; Jonathan C., alias Cachorra; y Ricardo U..

En tanto, bajo la figura de cohecho simple fueron procesadas Melisa M. y Gladys R., esta última madre de René y Lelio, quienes fueron procesadas por el mismo delito.

Por su parte, Lelio sumó además un segundo procesamiento, pero por “tenencia de arma de fuego de uso civil”.

Las ocho personas que estaban imputadas por el delito de “encubrimiento agravado” recibieron falta de mérito.

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