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Todos los caminos conducen a René Ungaro: sospechan que ordenó ataque a Tribunales federales

El Brujo, jefe de una banda que opera en zona sur de Rosario, está detenido en la cárcel federal de Rawson, desde donde la investigación determinó que se comunicó varias veces con el apresado como autor de los tiros al edificio de Oroño al 900. Allanaron su celda y dos domicilios en barrio Grandoli


René durante el juicio por el homicidio de Pimpi. Foto: Juan José García / Archivo.

El 28 de septiembre último por la madrugada, un gatillero caminó con paso lento por bulevar Oroño al 900, sacó una pistola y con tranquilidad baleó la garita de seguridad de los Tribunales Federales de Rosario para después irse a pie con tranquilidad. A los 15 días, un hombre fue apresado en una vivienda de San Lorenzo al 2200 y quedó preso sindicado como quien atacó el edificio de Justicia. Este jueves, por orden del fiscal federal Javier Arzubi Calvo, allanaron la celda de René “Brujo” Ungaro, líder de una conocida narcobanda de zona sur vinculada con el grupo de Esteban Alvarado, porque numerosos indicios apuntaron a que el apresado se había comunicado varias veces con el interno de alto perfil alojado en la Unidad Penal Federal N° 6 de Rawson.

El procedimiento en la cárcel de Rawson fue pedido por el fiscal federal Arzubi Calvo, quien investiga el disparo contra los Tribunales, y autorizado por titular del Juzgado Federal N° 4 del mismo fuero, Marcelo Bailaque.

A la vez trascendió que hubo otros dos operativos en el barrio Grandoli, específicamente en el Fonavi del Parque del Mercado donde creció Ungaro: en Sánchez de Thompson al 200 bis y también en Ísola al 100 bis, donde hay una casa de teléfonos en la que se presume que el imputado, identificado como Guillermo Camarasa, de 33 años, vendió un celular.

La pesquisa determinó que el sindicado gatillero, indagado el miércoles 13 de octubre luego de que por las cámaras de seguridad los pesquisas lo identificaran como quien disparó contra los Tribunales y lo atraparan en una vivienda de San Lorenzo al 2200, mantuvo numerosas comunicaciones telefónicas con una persona detenida en la cárcel federal de Rawson.

Filmaciones y registros de internos del penal permitieron luego verificar que la persona del otro lado de la línea era el Brujo Ungaro, con quien Camarasa había compartido pabellón en la Unidad Penal 11 de Piñero tiempo atrás.

A pesar del hermetismo de la pesquisa, algunos trascendidos de fuentes relacionadas a la causa ya apuntaban desde ese 13 de octubre a la relación del Brujo con el sospechoso debido a que las fuerzas federales hicieron otro allanamiento en un departamento, ubicado en Sánchez de Thompson al 200 bis, en el Fonavi del Parque del Mercado.  En esa oportunidad, los investigadores tenían el dato de que Camarasa le cuidaba la casa a una familiar del Brujo.

Ataque a Tribunales Federales: el detenido recibió órdenes desde penal de Rawson

En tanto, los pesquisas indicaron que el procedimiento de este jueves en la misma cuadra de Sánchez de Thompson al 200 bis fue negativo.

A su vez, fuentes judiciales informaron que en la celda del Brujo Ungaro incautaron anotaciones con números de teléfonos, nombres y montos de dinero como retirados y un celular.

En el local de reparación de telefonía móvil de Ísola al 100 bis, los uniformados secuestraron 150 teléfonos celulares –algunos con pedido de secuestro e imei adulterado– junto a una pistola calibre 9 milímetros con 29 municiones. Voceros del caso contaron que el padre del titular del negocio es un uniformado retirado de la Policía de Santa Fe y entregó un arma 9 milímetros.

En ese marco, el fiscal Arzubi Calvo ordenó peritajes sobre el material secuestrado para determinar si René “Brujo” Ungaro tuvo alguna participación en la instigación del atentado por el que Camarasa quedó preso acusado por los delitos de intimidación pública y amenazas agravadas.

Suma penas, traslados de cárceles y su jefatura continúa tras las rejas

René acumula varias condenas, pero igual continuó operando desde las variadas prisiones donde fue alojado. La primera vez, en 2011, le dieron 13 años como uno de los autores del asesinato, cometido un año antes, de Roberto “Pimpi” Caminos, ex jefe de la barra de Newell’s. Quedó en el penal de Piñero, donde los investigadores suponen que compartió celda, durante un tiempo, con el sospechado de balear los Tribunales Federales.

En Piñero, Ungaro continuó dando órdenes a su banda, aliada un tiempo con la de los Funes y con territorio de operaciones en la zona sur, expandiéndose desde el Fonavi del Parque del Mercado a los barrios Tablada, Municipal, Fonavi de Lola Mora e Hipócrates y República de la Sexta, de la zona sur.

Allí, los disparos, crímenes y usurpaciones se sucedieron como parte de la disputa por quedarse con los negocios ilícitos frente al clan Caminos, aliado de la banda de Los Monos. A partir de esos hechos, hubo un nuevo juicio, provincial y por asociación ilícita, por el que el Brujo, también conocido como Rana, recibió otra pena a 7 años de prisión, en mayo de 2021.

Poco después, en agosto del mismo año, Ungaro fue condenado a otros 12 años por el Tribunal Oral Federal N° 1 de Rosario, que lo tuvo como jefe de una organización de narcomenudeo en la zona sur.

El Brujo pasó de Piñero a la cárcel de federal de Ezeiza, en territorio bonaerense, y de ahí a la de Rawson, Chubut, en un intento vano de desconectarlo como jefe de la banda.

Más recientemente, quedó bajo sospecha de estar involucrado en la balacera donde fueron asesinadas Claudia Deldebbio y de su hija, Virginia Ferreyra, quien falleció tiempo después por las graves heridas recibidas cuando ambas mujeres esperaban el colectivo en Maestros Santafesinos e Ísola, en barrio Grandoli, el 23 de julio pasado.

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