Edición Impresa, Policiales

España y Centeno

Sorpresa tras arresto: eran presos con salida transitoria

Entraron a una carnicería, tomaron $800 de la caja, pero fueron atrapados por querer llevarse más plata.


Los dos evadidos fueron capturados en una carnicería de zona sur. Foto: Enrique Galletto.

“¿Se puede pasar o estás atendiendo a algún choro?”, preguntó ayer, irónica, una clienta de la carnicería Maxi, ubicada en España y Centeno, en la zona sur, tras anoticiarse del robo que había sufrido la noche anterior y por el que fueron detenidos dos convictos que gozaban de salidas transitorias. Es que en el barrio todos saben que Maximiliano, de 32 años, propietario del lugar desde hace ocho años, ya fue visitado por los amigos de lo ajeno en varias oportunidades; y en la última un plomo le quedó incrustado en el brazo. “Una vez más la vida me da una oportunidad”, dijo el carnicero tras aclarar que su verdadera profesión es tocar la batería en la banda de rock Gatos en el Tejado.

Según relató Maximiliano, pasadas las 20.30 de anteayer, su compañero Alberto salió a buscar los carteles para cerrar el negocio. Fue ahí que dos hombres armados lo amenazaron para que vuelva a ingresar y una vez adentro del negocio los redujeron a ambos con precintos plásticos. Pero al parecer, algún vecino se percató de lo que pasaba y llamó a la Policía, que en pocos minutos se presentó en el lugar.

“Ahí viene la yuta”, le gritó uno de los asaltantes a su cómplice, que hacía varios minutos revolvía todo el lugar en busca de más dinero, disconforme con los 800 pesos que había sacado de la caja registradora.

Pero su compañero le dijo que se relaje y se haga pasar por carnicero, para despistar a los policías, ya que a los propietarios del negocio los escondieron, uno debajo del mostrador y el otro en el baño.

Fue por eso que cuando se presentó el primer agente del Comando Radioeléctrico uno de los convictos le preguntó: “¿Qué necesita, está todo bien?”, pero no fue convincente o el policía lo reconoció, ya que los dos falsos carniceros fueron reducidos por los uniformados, que les secuestraron una pistola 38 y una réplica.

Los hombres fueron identificados como José Luis R., de 40, y Carlos G., de 31. Ambos cumplían condenas en las penitenciarías de Coronda y Piñero, respectivamente, por robos calificados y delitos contra la propiedad, y ninguno había regresado al penal luego de obtener salidas transitorias en los meses de febrero y marzo pasados, relataron las fuentes.

Según Maximiliano, ninguno de los asaltantes ofreció resistencia a las autoridades al momento de la detención y, “con bastante mala cara” devolvieron el botín que pretendían llevarse: 800 pesos, una radio, dos celulares, una riñonera con papeles de la moto del comerciante y películas en DVD que se venden en la carnicería.

El momento vivido el jueves por Maximiliano le hizo revivir un intento de robo que sufrió hace tres años, en el mismo lugar, donde resultó herido de bala tras correr a uno de los ladrones. En aquella oportunidad, su brazo ofició de escudo y le herida no llegó al pecho, aunque nunca pudieron extraerle el proyectil, recordó.

“Me robaron como siete veces, la última me pegaron un tiro, por eso esta vez me quedé chanta, no cometo más la locura de hacerme el héroe”, dijo Maximiliano tras admitir que anteanoche se asustó.

Es que según contó, uno de los asaltantes le preguntaba a cada rato “dónde está lo más groso” y de vez en cuando le pegaba una patadita en las costillas o con la culata del revólver. Pero la ambición de los convictos, la astucia de un vecino y la rapidez de la Policía frustraron el robo. Ambos quedaron alojados en la comisaría 15ª, a disposición de los Juzgados de Ejecución Penal competentes.

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