Sociedad

SiVida, una batalla sin recesos

La fundación, desde 1991, realiza test y campañas preventivas en distintos puntos de Rosario. Afirman que el único método de prevención es la información y lamentan que la discriminación crezca día a día

Los principales factores de riesgo, según SiVida, no son la actividad sexual. (Foto: Leonardo Vincenti)
Los principales factores de riesgo, según SiVida, no son la actividad sexual. (Foto: Leonardo Vincenti)

El verano es la época en la que la mayoría de las personas aprovechan a descansar y algunos tienen la suerte de abandonar por unos días su lugar de residencia. Sin embargo, las campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual, como el sida, no se toman receso. La Fundación SiVida, trabaja desde 1991 contra esta enfermedad que ya afecta a más de 33, 4 millones de personas en el mundo.

Ivana Carbonari, integrante de la fundación en Rosario, dialogó con El Ciudadano sobre la labor del grupo en la ciudad, al que se puede contactar a través del mail [email protected]

“La fundación SiVida es un Organismo No Gubernamental de acción contra el sida, sin fines de lucro. Surge en 1991 de la voluntad y dedicación de un grupo de personas preocupadas por el avance del virus y sus múltiples efectos psicosociales”, explicó Carbonari.

—¿En qué consiste el trabajo que realiza SiVida?

—Actualmente la fundación SiVida está conformada por estudiantes y jóvenes profesionales voluntarios pertenecientes a las carreras de medicina, psicología, sexología y comunicación social; los cuales ofrecen su tiempo, capacidad y experiencia con el fin de mejorar la calidad de vida de la comunidad. Nuestra misión como integrantes activos de la organización es conformar un espacio interdisciplinario de estudio y debate constante que nos permita desarrollar actividades con y para la comunidad, en relación con la problemática de prevención de VIH en Rosario.

—¿De qué modo lo realizan?

—Acercándonos a la gente en sus lugares de estudio, ocio, trabajo, como sea. Durante el año pasado hemos desarrollado dos proyectos aprobados y cofinanciados por el Promusida (Programa Municipal de Sida) y por el Programa Provincial de Sida. En el primer caso las actividades fueron desarrolladas en escuelas de enseñanza media para adultos (Eempa) de zona centro de la ciudad de Rosario, en las cuales se brindaron talleres de prevención y concientización sobre la temática orientados hacia la franja etaria de 17 a 20 años. En tanto, en el segundo caso se generaron talleres de capacitación en consejería sobre VHI destinados a agentes de salud de la localidad de Coronda, donde se logró optimizar el recurso humano dependiente del Ministerio de Salud de Santa Fe, favoreciendo el funcionamiento de la consejería y fortaleciendo así la articulación entre el Estado y las organizaciones en materia preventiva.

—¿La gente está tomando conciencia sobre la prevención del VIH?

—En los tiempos que vivimos el sida es un problema que alcanza profundamente a personas de todo nivel y condición, sin excepción alguna, y que, por sus características, implica un gran desafío en campos sociales, legales, laborales, empresariales, y no sólo estrictamente médicos. Esta enfermedad y sus efectos sobre la sociedad están afectando la vida cotidiana y los derechos, tanto de las personas que son portadoras del virus como de quienes conviven con ellas. Se está utilizando al sida como instrumento para la imposición de modelos de vida, el reforzamiento de la discriminación de personas y la producción de discursos y acciones que atentan contra la salud pública y los derechos humanos. Este hecho se constituye en un agravante que dificulta aún más la construcción de los conocimientos y las actitudes preventivas por parte de la población, poniéndola en riesgo de transmisión.

—Es decir que la única medida de prevención es la información

—Consideramos que si hablamos de concientización es necesario entender que los principales factores de riesgos para la infección por VIH no son la actividad sexual (hetero u homosexual) o el uso de drogas en sí, sino más bien la dependencia social y económica. Es aquí donde se vislumbra necesario procurar el acceso a la información y a medidas apropiadas de prevención, con el fin de que cada persona cuente con los medios necesarios para implementar esas medidas; y sea capaz de protegerse y proteger al otro del virus. Frente a una problemática que nos afecta a todos por igual debemos aprender cómo cuidarnos. La prevención está a nuestro alcance y, por el momento, es la única forma de contrarrestar  infección.

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