Ciudad

Rosario pierde sitios de identidad

Santa Fe y Entre Ríos: cerró el último bar que albergó la emblemática esquina

Allí solía funcionar Saudades, Luigi, City café y por último, durante una década, Café Rosario. Rubén Saia, a cargo del último emprendimiento gastronómico, tuvo que cerrar esas puertas porque los dueños vendieron el edificio. No se dio por vencido: mudó de dirección y, de paso, de nombre


Foto: Franco Trovato Fuoco

En Rosario hay muchas esquinas icónicas porque allí se levantan edificios emblemáticos o funcionaron bares que marcaron la vida de los rosarinos. La de Santa Fe y Entre Ríos es una de ellas. Allí abrieron sus puertas varios negocios, la mayoría vinculados a la gastronomía.  Alrededor de los años ’70, el bar Saudades dejó un legado tradicional y numerosas anécdotas, como por ejemplo las reuniones de los músicos rosarinos que luego formarían la movida conocida como La Trova, como Fito Páez y Rubén Goldín. Varios años después, en 2010, en la misma ochava apareció el cartel de Café Rosario. Es un emprendimiento familiar que el año pasado cobró notoriedad por entregar platos de comida gratis a personas en situación de calle. El pasado 31 de enero tuvieron que mudarse, porque el edificio fue vendido a Alianza Semillas. Los tres comercios de la planta baja (además del bar, un kiosco y un local de venta de productos de HerbaLife) tuvieron que cerrar o cambiar de locación.

Rubén Saia le contó a El Ciudadano que Café Rosario es un emprendimiento familiar. O fue, porque el cambio de domicilio fue también de nombre. Al emprendimiento lo gestiona hoy, dijo, con su hermana Patricia y seis empleados. Hace un año, les informaron que no les renovarían el contrato de alquiler porque los propietarios del edificio habían fallecido y sus hijos, entonces, decidieron vender el inmueble a la corredora Alianza Semillas. “Desconozco si se harán edificios, otros locales u oficinas”, lamentó Rubén, quien sumó una década al frente del bar en Santa Fe y Entre Ríos.

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Hoy, por obligación, cambió de dirección y, de paso, de nombre. Rubén contó que tras cerrar el local de Santa Fe y Entre Ríos y buscar otros cercanos para mantener los clientes logró dar con un espacio en Entre Ríos 565 donde el primer día de febrero reabrieron su negocio. “El cambio surgió sólo porque se me ocurrió que a la gente le había quedado grabado en la memoria el nombre de City Café –bar que funcionó hace unos años–, lo fusioné con Café Rosario y quedó Rosario City Café, fue por un gusto mío”, aclaró. Se alegró de que los parroquianos lo acompañaran en la nueva locación. “Estoy muy contento con las personas que se acercan, y que son los mismos clientes que ya teníamos. Estoy agradecido con esa fidelidad”, enfatizó.

Bares con historias

Saudades fue el nombre más resonante de los varios que esgrimió la esquina de Santa Fe y Entre Ríos. Rubén, al respecto, contó que en el café que funciona dentro del Casino City Center hay una serie de fotografías con bares emblemáticos de Rosario, entre los que figuran El Cairo, La Buena Medida y Saudades.

Fue un local que albergó a músicos locales como Fito Páez y otros que contribuyeron a la trascendencia del movimiento artístico conocido como la Trova Rosarina. Eso Rubén lo sabe porque mientras estuvo al frente de Café Rosario solía ir su tocayo Rubén Goldín, y en las charlas le contó que allí, bajo otro nombre, se juntaban a tomar café o cervezas junto a sus pares.

Saia no sólo trabajó en la zona: la conocía bien porque en su adolescencia estudiaba cerca de esa esquina. “Saudades estuvo hasta alrededor del ’86, después tuvo otros nombres y con otros estilos. Luigi fue un bar nocturno, también City Café. La última gestión fue la mía, con Café Rosario”, recopiló.

Café Rosario vivió momentos malos y buenos. Para su dueño, los últimos cuatro años fueron bastantes negativos y funcionaba como un bar comedor que abría a las 7 y cerraba a las 20.

Solidarios en la debacle

En 2019, el bar de los hermanos Saia se hizo más conocido: habían acordado entregar platos de comida gratis a personas en situación de calle. La iniciativa duró todo el invierno. No eran alimentos que no habían vendido: los elaboraban especialmente para hacerles menor duros los días a quienes se habían quedado sin nada. “Era entre 10 y 12 platos de lunes a viernes, algo ayudaba”, recordó Rubén.

Un bar céntrico entrega comida a personas que están en situación de calle

Tres locales cerrados, nuevos rumbos

En total fueron tres locales los que tuvieron que irse de la esquina céntrica. El edificio perteneciente a la familia Cenci tenía desde  hace varios años deshabitado la planta alta, que estaba en malas condiciones edilicias. En la planta baja funcionaba el bar sobre la esquina. Al lado, un local venta de productos de HerbaLife, y sobre Santa Fe, un kiosco.

“Los dueños fallecieron y sus hijos decidieron vender el espacio a la corredora de cereales Alianza Semillas”, reiteró.

“Creo que en la parte de arriba había hace muchos años un conventillo o pensión, pero luego entró en desuso y el deterioro fue progresivo. Lo mismo que ocurrió con el hotel que funcionaba en San Martín y el bajo, y el Estado no hace nada por conservar esos monstruos arquitectónicos que hacen la historia de nuestra ciudad”, lamentó Rubén.

Nuevo espacio

Ahora, Café Rosario es Rosario City Café y despliega sus mesas en Entre Ríos 565. Rubén y su hermana mantuvieron a los mismos seis empleados y abren en el mismo horario, de 7 a 20. Van, además, por más: “Queremos sumar un espacio cultural para generar una pequeña movida, y además ofrecerlo para eventos privados, como cumpleaños o cenas familiares. Es para mantenerlo activo en los momentos en que el bar está cerrado”.

Todavía no está cambiado el cartel, pero el dato figura provisoriamente en el pizarrón, sobre la fachada de Entre Ríos al 500. Foto: Franco Trovato Fuoco.

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