Coronavirus, Gremiales

El virus del apriete

Sadop denuncia que la pandemia aumentó la precarización laboral en la educación privada

Dificultades con el cobro integral de salarios, disposiciones abusivas sobre las tareas a desempeñar, exigencia de respuesta a demandas de padres, obligación de poner a disposición el celular y uso de recursos tecnológicos y económicos del educador, son sólo algunas de las situaciones relevadas


Dificultades con el cobro integral de salarios, disposiciones abusivas sobre las tareas a desempeñar, exigencia de respuesta a las demandas de padres, obligación de poner a disposición el número de teléfono celular y uso de recursos tecnológicos y económicos del educador, son sólo algunas de las situaciones relevadas por el Sindicato Argentino de docentes Particulares (Sadop) a partir de la pandemia de coronavirus y las disposiciones nacionales de aislamiento preventivo y obligatorio.

Para la entidad estas condiciones se configuran como un avasallamiento sobre los derechos de la docencia privada las cuales se vinculan directamente con las nuevas formas vinculares y de enseñanza que impuso el aislamiento obligatorio. Para Martín Lucero secretario general de Sadop Rosario, estas “situaciones excepcionales si bien generan modificaciones en la vida cotidiana, no habilitan a imponer condiciones laborales o demandas exorbitantes que exceden el marco normativo general y no encuadran en disposiciones expresas dictadas en el marco de la pandemia”.

Para Sadop la mencionada precarización tiene un sustento y son las presiones que desde el ministerio se trasladan a los supervisores, a los directivos y estos a su vez exigen que sean los y las docentes quienes solucionen con recursos propios la diversidad de situaciones que cada grupo escolar presenta para acceder a las actividades pedagógicas. “El trabajo vuelve al docente a toda hora y en todo momento. La demanda es permanente y la presión por cumplir es constante. A diferencia de lo que pasa habitualmente el o la docente está poniendo su fuerza de trabajo a disposición de su tarea las 24 hs incluso en días y horarios inhábiles”, detalla Lucero.

Remarcan desde Sadop que estas situaciones hablan del compromiso de la docencia por sostener el sistema educativo en medio de la pandemia y evitar que el ciclo lectivo tenga pérdidas irreparables, pero destacan que es insostenible la prestación de las tareas laborales extienda a todas las horas y todos los días: “se asemeja a condiciones propias de la esclavitud. En este caso no de un empleador en particular (aunque en el caso de la educación privada algunos no se molestarían) sino de un modelo de gestión del sistema educativo”.

También marcan que lo que se está produciendo como hecho educativo no debe entenderse como educación a distancia sino como un sistema de educación no presencial en momentos de crisis y deben entenderse como provisorias.

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