Policiales, Últimas

TRIBUNALES

Prisión preventiva para el supuesto homicida de Paola Ríos

La Fiscalía lo acusó de homicidio simple ante la jueza Hebe Marcogliese, quien dictó la prisión preventiva en su contra por el plazo de ley.


El cuerpo de Paola Ángela Ríos apareció tendido frente al edificio de Sánchez de Thompson 22, en el Fonavi conocido como Parque del Mercado, a principios de noviembre. La autopsia determinó que su muerte se produjo por traumatismos por defenestración. Los vecinos escucharon un estruendo y vieron a la víctima tirada en el piso frente a la propiedad. La joven, de 24 años, fue vista en varias ocasiones con el vecino del séptimo piso. El hombre, minutos después de la caída, salió con su perro y se sentó a observar la llegada de la policía y la ambulancia que no pudo hacer nada para salvarla. Se lo llevaron detenido tras comprobar que en su departamento había rastros de una noche convulsionada. La Fiscalía lo acusó de homicidio simple ante la jueza Hebe Marcogliese, quien dictó la prisión preventiva en su contra por el plazo de ley. Desde un primer momento la familia de Paola reclama Justicia.

Paola tenía 24 años, problemas de adicción y tres hijos que vivían con su madre. Su familia contó que era una chica alegre y solía desaparecer por algunos días. En esta oportunidad hacía 10 días que no la veían y no tenía un trabajo fijo. El domingo 5 de noviembre fue la última comunicación que tuvieron con ella. Llamó a casa de su madre y pidió hablar con los chicos, prometió una muñeca a la nena y también un camión a su otro hijo, pues quería festejarle el cumpleaños a la pequeña que nació un 11 de noviembre. Por eso su madre asegura que no se suicidó.

El lunes 6, en el noticiero del mediodía, la madre observó por televisión la zapatilla de su hija junto al cuerpo de una joven muerta y presumió lo peor. Era Paola.

Este viernes el principal sospechoso llegó en silla de ruedas a la audiencia que se desarrolló en Tribunales. Era la tercera vez que se fijó fecha y recién en esta oportunidad lograron imputarlo. Tras su detención, mientras estaba en la comisaría 11ª, tuvo un infarto y lo internaron en el Heca. El 5 de diciembre le dieron el alta, y en la unidad de detención volvió a tener un cuadro médico desfavorable. Estaba perdido en tiempo, no en espacio. Entonces se suspendió la audiencia y la Fiscalía pidió una junta médica. El informe determinó que Norberto A. está lúcido, orientado en tiempo y espacio aunque no recuerda la medicación que toma, ni los hechos vinculados a su detención. No surgen patologías y comprende la criminalidad de sus actos.

Tras la imputación, Norberto Rubén A., de 55 años, habló balbuceante para aclarar su nombre y su dirección. De jogging negro y remera verde, prefirió no declarar y se tapaba la boca continuamente. Para la fiscal Marisol Fabbro, Paola estaba en el departamento del imputado aquella mañana del 6 de noviembre y la arrojó por el balcón. La chica impactó contra el suelo y murió en el momento por politraumatismos por defenestración. Tras la caída, el hombre salió con el perro, por lo que estaba en el departamento al momento del hecho, explicó la fiscal. Cuando la funcionaria ingresó a la vivienda se encontró con un desorden e indicios de que habían mantenido relaciones sexuales. Había restos de pastillas y alcohol, explicó.

Entre sus ropas, Paola tenía 500 pesos y un cuchillo tipo tramontina que para la fiscal pudo haber utilizado como defensa. Mientras que el sospechoso no se le constataron lesiones visibles. Los vecinos escucharon el estruendo, vieron a la chica en el piso y llamaron al 911. Uno de ellos aseguró que los vecinos concluyeron que la víctima estaba en el 7° piso. Cuando los médicos asistían a Paola, el hombre salió del edificio con su perro. Miró indiferente y no dijo nada. Se fue a dar una vuelta, volvió y se sentó en el umbral de la torre, afirmó el declarante. Los vecinos le dijeron a la policía quién era y se lo llevaron detenido. El testigo dijo que Norberto A. estaba serio, no hablaba: “Estaba tranquilo, parecía como si nada hubiera pasado”.

La administradora del edificio contó que una vez fue a cobrarle y lo atendió desnudo. Otro vecino contó que Norberto A. llegó hace unos meses al complejo de viviendas y empezó con episodios. Llamaba a los vecinos para que llamaran a la policía, decía que había entrado gente a la casa. “Fueron el pelado de Crónica y el anteojudo de TN”, decía. “Aseguraba que tenía gente debajo de la heladera y en el baño. Venía la policía revisaba y lo tranquilizaban. Otra vez dijo que sentía olor a gas. Había abierto una garrafa en la puerta de su casa y estaba con un cigarrillo”, afirmó el testigo.

Finalmente siete de sus vecinos lo denunciaron. “El 28 de octubre estaba re sacado, rompiendo cosas en su casa y el palier. Estaba con un machete y un cuchillo y golpeaba la reja de su casa. Vino Infantería y se lo llevó detenido”, aseguró otra testigo. En cuanto a la chica, algunos vecinos ya la habían visto con Norberto A. en otras ocasiones.

La fiscal lo imputó por homicidio simple y pidió la prisión preventiva para el sospechoso. A pesar de los esfuerzos del defensor público Juan Ignacio Bazet, la jueza dispuso la medida cautelar por el plazo de ley y envió al sospechoso a una unidad penitenciaria con enfermería. También ordenó un examen forense por un golpe que tiene en la cabeza y no recuerda como le ocurrió.