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Educación

Personajes que brotan de la imaginación enseñan todo el año

En el jardín “Los Principitos”, los chicos de cada sala crean una mascota sobre la cual escribirán, aprenderán música y harán ejercicio.


El buen Bartolo sembró un día un hermoso cuaderno en un macetón. Lo regó, lo puso al calor del sol y, cuando menos lo esperaba, ¡trácate!, brotó una planta tiernita con hojas de todos colores. Pronto la plantita comenzó a dar cuadernos. Eran cuadernos hermosísimos, como esos que gustan a los chicos (cuento “La planta de Bartolo”).

En el jardín de Infantes Los Principitos del Instituto Fisherton de Educación Integral no nacen cuadernos, pero sí cada año nace una nueva mascota en cada una de las salas del jardín. Este 2016 han brotado, entre muchas más que están por llegar: el Arroz Roquero, la Mochila Pipiosito, la Oveja Superpoderosa, el Pirata Chiquito, el Pajarito Cucú. Y éstas son sólo algunas de las diez que brotan cada nuevo año.

Al ser tan populares, no se espera menos que cada una de ellas tenga su propia melodía. Abuelos, tíos, primos y amigos podrán conocerlas en una gran fiesta donde son presentadas a toda la comunidad. La Integral festeja “El día de los Jardines de Infantes” con la presentación de estas mágicas mascotas, tan especiales y particulares, cargadas de sentimientos, anécdotas y deseos.

La llegada de las mascotas

Allá por mediados del mes de mayo, los principitos esperan ansiosos la llegada de su nueva mascota. Cada mascota hará su aparición en el jardín y cada llegada será un momento único e irrepetible, sobrecargado de emociones para los niños y para los adultos.

Imaginar, fantasear, explorar. Trasladarse a infinitos lugares sólo con la fuerza de la imaginación. Así es como en la sala de cinco años del turno tarde imaginaron ser un arroz que se escapó de una bolsa de supermercado para encontrarse una guitarra y convertirse así en un fascinante “Arroz Roquero”. Detrás de él, los chicos de cuatro años siguieron huellas que los llevaron hasta el salón de música de primaria, y allí se encontraron con su nueva mascota: “El Unicornio Volador”.

Caritas que trasmiten ilusión y sorpresa, y adultos que por unos instantes pueden trasladarse a ese universo mágico de la infancia donde lo simple logra un revuelo de emociones que, como una fotografía, deja huellas imborrables.

Desde hace más de 40 años los chicos del Jardín de Infantes N° 1249 Los Principitos sorprenden y se sorprenden con la elección de las más asombrosas mascotas, que los van a acompañar durante todo el año y más. Imaginación y fantasía se unen para crear mascotas que superan la capacidad de asombro hasta del adulto más osado en creatividad.

Suele ser típico y común que los jardines tengan muñecos que utilicen los niños para jugar y llevarlos a sus casas. Lo diferente y especial de Los Principitos es que no se trata de un muñeco comprado ni elegido al azar, sino de una construcción grupal.

Construcción grupal

Las directivas Gabriela Madariaga y Betina Romano cuentan cómo surge y se transita esta experiencia de la mascota, una de las instancias más importantes del proyecto educativo del jardín.

Como antecedente de las mascotas, Gabriela Madariaga recuerda que “en los inicios se utilizaba en primer grado un muñeco que elegía la docente, para iniciar a los alumnos en el aprendizaje de la lectura y escritura”. Luego, el jardín toma este proyecto de la mascota de primaria, cumpliendo la función en los más pequeños de “ser un objeto transicional cargado de significaciones, con el objetivo de favorecer la identidad grupal”.

El proyecto de la mascota permite al niño, a los padres y a los docentes partir de la individualidad para formar un “nosotros”. Así lo trasmiten Gabi y Betina: “Para los chicos ingresar a un jardín requiere de una trasformación del yo y los otros en un nosotros, en el que se hace necesario modificar y construir una situación nueva. Integrar un grupo implica manifestarse como una parte de un todo, en este caso, un todo grupal”.

Cada docente utiliza sus propias modalidades y disparadores para iniciar el proceso de acercamiento a la elección de la nueva mascota. En cada sala guía, coordina y orienta esta actividad, muy diferente en una sala de dos años que en una de cinco.

“La seño capitaliza una situación de juego que surge espontáneamente en la sala. En ocasiones recurrimos a canciones, cuentos, fotos, revistas y películas de nuestra biblioteca. También se tiene en cuenta el asombro y el interés que manifiesten los chicos hacia algún animal u objeto en particular”.

“Con los chicos más grandes, las estrategias pueden variar y, tal vez, ante la pregunta ¿cómo nos podríamos llamar como grupo? surgen distintas alternativas e ideas. La mayoría de estos niños ya han tenido vivencias con estas mascotas y reciben la propuesta con total compromiso y responsabilidad”.

El proceso grupal de construcción de la mascota de cada sala es un camino a transitar que insume tiempos particulares, en el cual cada niño pueda expresar características de la mascota que imagina. ¿Cómo es? ¿Qué le gusta? ¿Qué come? ¿Quiénes son sus amigos? ¿Dónde duerme? Así los niños comenzarán a darle vida con dibujos, o jugando a “ser como”. Se trata de un proceso que requiere de acuerdos, de renuncias y ganancias.

En ocasiones, se recurre a la votación para elegir qué mascota los va a representar como grupo, y otra estrategia utilizada es que la nueva mascota tenga algún detalle que aporta cada niño, “lo cual les permite sentir que una parte suya está en la mascota que los representa y los hace pertenecer al grupo al cual se identifican”.

Luego, el acuerdo también se debe realizar entre los adultos padres, que son los encargados de la construcción de la mascota.

Diez Mascotas, diez canciones

Toda la vida e historia de las mascotas es inventada e imaginada por los chicos. Ellos imaginan dónde vive, de qué lugar viene, qué cosas le gusta hacer, quiénes son sus amigos, cuáles son sus costumbres. Cada mascota tiene una historia y cada historia tiene una música. Es el profe Carlitos, docente de música, quien también agraciado por su mágico talento, logra darle melodía a cada una de las palabras de los chicos.

Pero la magia no termina aquí. También se encuentran aquellas voces femeninas que, cumpliendo su ardua labor de docentes, poseen además los atributos para afinar. Ellas serán las elegidas para acompañar en algunas canciones al profe Carlitos, ya que el rap es exclusividad del profe Martín, docente de educación física.

Continuando con las profesiones u oficios no ejercidos, aparecen también a los papis actores. Aquí la encargada de hacer magia es la seño Claudia, docente de teatro y artista plástica, quien logra hacer brotar la capacidad de aquella mami o papi que jamás se imaginó estar jugando con su cuerpo como un niño frente a tantos otros niños y adultos.

Así se comienza a formar la escenografía de la Fiesta del Jardín de la escuela Integral.

Los jardines festejan su día la semana del 28 de mayo. La Integral festeja con la presentación de su mascota el primer sábado de junio. Es la fiesta más importante del jardín Los Principitos. Cada sala presenta su mascota con un baile grupal y con cada chico caracterizado como su mascota.

Cada sala danza al compás de su música y su mascota, y salen también los padres a jugar al escenario, que no es otro que el emblemático patio de la escuela.

Como cierre de está gran fiesta, se realiza una suelta de globos cargados de mensajes que llegarán hasta algún lejano lugar en la búsqueda de nuevos amigos. Deseos y mensajes creados grupalmente por los propios niños de cada sala. Se trata de soltar y dejar ir aquel globo cargado de significaciones. Se realiza una cuenta regresiva y todos juntos sueltan los globos para que el cielo se convierta en un mágico sueño de colores.

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