Edición Impresa, Policiales

En una entradera

Penados por robo con picana en un juicio abreviado

Dos de los tres asaltantes que hace dos años fingieron ser operarios de Telecom para ingresar a una casa de la zona norte, donde amenazaron a las víctimas con torturarlas, acordaron ayer condenas efectivas a 3 años y 11 meses, y a tres años, respectivamente.


Dos hombres fueron condenados a través de un juicio abreviado por un asalto con modalidad entradera en una vivienda de zona norte. En esa oportunidad un trío de ladrones logró ingresar a la propiedad como empleados de una empresa de telefonía y luego de maniatar a las victimas y amenazarlas a punta de picana se alzó con el botín. Por el mismo acuerdo, uno de ellos deberá pagar condena por encubrir el millonario golpe a la céntrica joyería MG, en marzo de 2015, donde un cuarteto de ladrones se llevó 6,2 kilos de oro y 8,4 de plata. La defensa de los imputados, a cargo de Paul Krupnik y Gustavo Feldman, y la Fiscalía, representada por Juliana González y Gisela Paolicelli, acordaron que uno de los acusados sea condenado a 3 años y 11 meses de prisión efectiva por robo y privación ilegítima de la libertad, mientras que su compinche purgará 4 años y 11 meses por el asalto, además del encubrimiento agravado del robo a la joyería. El convenio fue homologado por el juez Javier Beltramone.

Eran las 9 del 23 de marzo de 2014 cuando un Chevrolet Corsa oscuro con un logo de Telecom y una escalera sobre el techo llegó a una vivienda ubicada en Ambrosetti al 100 bis. Los hombres tocaron timbre y se presentaron como operarios de la firma telefónica. Una vez en el interior de la propiedad redujeron a la dueña de casa y a la empleada doméstica, a quienes ataron con alambres y amenazaron con una picana para llevarse una notebook, una computadora, una filmadora, joyas, 900 pesos y un auto Honda Fit.

Los asaltantes quedaron registrados en una filmación y tiempo después un allanamiento por otro hecho derivó en la detención de uno de los sospechosos, identificado como Raúl Andrés Cejas. Al día siguiente fue arrestado su compinche, David Quinteros. Ayer, durante una audiencia oral ambos aceptaron un acuerdo abreviado por el primer hecho. La fiscal Paolicelli acordó con los defensores Krupnik –por Cejas– y Feldman –por Quinteros– encuadrar el atraco en el delito de robo calificado con arma cuya aptitud para el disparo no fue comprobada y la Fiscalía sostuvo el archivo de otras tres causas. Cejas aceptó cumplir una pena de 3 años y 11 meses mientras que Quinteros recibió 3 años por este robo aunque no fue el único hecho que admitió.

Golpe a la joyería

Quinteros fue a la vez condenado por encubrimiento agravado en el robo de la joyería MG, ubicada en Maipú al 1000, el 25 de marzo de 2015. En aquella oportunidad 4 asaltantes aprovecharon un fin de semana largo para realizar un boquete desde un local contiguo a la joyería e ingresar al comercio, donde se alzaron 6,2 kilos de oro y 8,4 de plata. El asalto quedó filmado y un domo captó al cuarteto saliendo por la puerta principal y huyendo en un Volkswagen Gol Trend, lo que disparó la pesquisa y una serie de escuchas telefónicas.

En una de las conversaciones los investigadores obtuvieron un dato clave: la banda se reuniría en una casona de Pujato al 7800 con el comprador del botín. La fiscal González esperó el encuentro y requirió una orden de allanamiento para la vivienda, donde se detuvo a varias personas y se secuestró gran parte del botín: cadenas, dijes, anillos, aros y pulseras que hicieron un total de 3,5 kilos de plata, y unos 5,5 kilos de oro, valuados en alrededor de 10 millones de pesos, y 5 vehículos, muchos de ellos de alta gama. Al día siguiente imputó a Jeremías P., Andrés M., Gastón R. y Luis P. como coautores del robo triplemente calificado, mientras que el dueño de la casa allanada, César B., alias Quiquín, y el titular de otra joyería ubicada sobre calle Maipú, Gustavo Carballo, fueron señalados como partícipes necesarios. Por su parte a Marcelo L., alias Culón, y a Quinteros, se los imputó de encubrimiento.

El primero en abreviar fue el joyero, quien aceptó un acuerdo por encubrimiento simple y fue condenado a 2 años de prisión en suspenso. Ayer fue el turno de David Quinteros, quien aceptó ser condenado por encubrimiento agravado. Para la pena, las partes tuvieron en cuenta ambos hechos –es decir el acuerdo abreviado al que arribaron en el caso del robo a la casa de Ambrosetti al 100 bis y el encubrimiento del atraco a la joyería–, cuya pena se unificó en 4 años y 11 meses.

El resto de los imputados

Por su parte, los otros involucrados en el golpe a la joyería se encuentran a un paso del juicio. La fiscal González presentó acusación para Jeremías P. y Andrés M. como coautores de robo calificado y privación de la libertad. Para ambos pidió 8 años de prisión, aunque para el segundo requirió la unificación con una condena anterior, por lo que cerró el pedido en 16 años. Mientras que fueron acusados de encubrimiento agravado César B., para quien la funcionaria pidió 5 años y el decomiso de un Audi Q5; Marcelo L., que llegará a juicio con un pedido de sanción de 4 años y 6 meses y el pago de 90 mil pesos de multa, y Luís P., quien enfrenta 4 años y el decomiso de un Mercedes Benz. Gastón R. aún no fue acusado.

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