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Encierro

Para que los niños no vivan presos

El arresto domiciliario redujo a la mitad la cantidad de mujeres viviendo con hijos tras las rejas en cárceles federales a partir de un beneficio que se les otorgó desde 2012. La mayoría de ellas no cuentan con condena firme


La posibilidad de acceder al arresto domiciliario redujo en casi la mitad, de 57 a 31, el total de mujeres con hijos viviendo “detrás de rejas”, según un informe de la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) que muestra el impacto que tuvo el beneficio en las cárceles federales entre 2012 y 2016.

De todas maneras, el beneficio demostró que no es suficiente “volver a casa” si no están dadas las condiciones sociales mínimas para reconstruir el vínculo familiar, coincidieron especialistas y funcionarios.

Esa reducción de 57 a 31 mujeres viviendo en las cárceles del Sistema Penitenciario Federal (SPF) con sus hijos menores de cinco años se registró entre 2012 y 2016, y a partir de este año esa cifra volvió a aumentar por “el crecimiento de la población privada de la libertad”.

“Podemos atribuir esa baja entre 2012 y 2016 a que las mujeres que viven con hijos en cárceles pudieron solicitar el arresto domiciliario”, dijo a Télam Mariana Lauro, jefa de Colectivos Vulnerables en Prisión de la PPN.

En 2012, precisó Lauro, la modificación de la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena incluyó en su artículo 32 a las mujeres con hijos (menores de 5) en la población carcelaria, autorizadas a solicitar el beneficio del arresto domiciliario.

“La ley empezó a cumplirse gradualmente pero con el avance en la legislación quedó expuesta otra realidad: la vuelta a casa debía tener un acompañamiento, y mejores condiciones sociales para que los vínculos pudieran reconstruirse, lo que no siempre se logró”, sostuvo la funcionaria.

Lauro explicó además que las dificultades para fortalecer el vínculo entre madres e hijos también subsisten “intramuros” porque “la maquinaria que se pone en marcha cuando una mujer con hijos va a prisión no suele ser promotora de ese vínculo”.

El SPF tiene 31 unidades distribuidas en 13 provincias

Durante 2017, según el informe de PPN, 194 mujeres (con o sin hijos) egresaron de los establecimientos penitenciarios del SPF bajo arresto domiciliario; 112, del Complejo Penitenciario Federal (CPF) IV y 21, de la Unidad Nº 31 (ambas cárceles ubicadas en la localidad bonaerense de Ezeiza); 10, de la Unidad Nº 13 (Santa Rosa- la Pampa); y 51 del CPF III (Salta).

Ese mismo año, el 86% de los arrestos domiciliarios otorgados correspondió a mujeres sin una condena firme, según el informe.

En el Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB), se firmó un convenio entre la Subsecretaría de Política Penitenciaria dependiente del Ministerio de Justicia y el Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA) para “mejorar la asistencia de niños y niñas en contexto de encierro, por convivir con sus madres privadas de libertad”.

Florencia Serdán, especialista en Niñez y asesora de esa Subsecretaría bonaerense, dijo a >Télam> que el acuerdo ayudará a trabajar sobre “el caso por caso”.

“Nos proponemos elaborar una armado estratégico que colabore con el juez en función de la mejor alternativa y generar una red de contención para responder a las necesidades de cada mujer. No todos los casos son iguales. No siempre el arresto domiciliario es la salida”, señaló Serdán.

Este sistema, el bonaerense, consta de 14 establecimientos, 5 unidades penitenciarias y el resto son anexos.

Las mujeres en el SPB están alojadas en la unidad 33 de Los Hornos y la Unidad 54 de Florencio Varela y el total de niños que viven con sus madres privadas de la libertad son 63.

 Los números de las cárceles según el SPF

Unas 930 de las 1575 mujeres privadas de la libertad gozan del arresto domiciliario en la órbita del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), informó Florencia Serdán asesora y especialista en Niñez, del Ministerio de Justicia de la provincia.

Una parte de esas mujeres es monitoreada por el Patronato de Liberados y la otra, a través de la pulsera electrónica, precisó la funcionaria.

Unas 83 de las 1575 mujeres privadas de la libertad en cárceles del SPB son madres y están alojadas junto a los hijos menores de cinco años (23 de ellas cursan un embarazo).

Las unidades del SPB que alojan mujeres son: la Unidad 33 de Los Hornos y la Unidad 54 de Florencio Varela y el total de niños que viven con sus madres privadas de la libertad son 63.

En tanto, según datos de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal (DCAEP) publicados en el último informe anual (2017) de la Procuraduría Penitenciaria Nacional (PPN, de las 699 mujeres privadas de la libertad en las cárceles federales en 2017, 82 de ellas se encontraban bajo el régimen de prisión domiciliaria en la órbita de la Ciudad de Buenos Aires y 20 mujeres en ciertas zonas de la provincia de Buenos Aires.

A su vez, se relevaron un total de 169 niños, niñas y adolescentes en el grupo familiar de estos hogares, 88 de ellos entre los cero y los seis años.

La mitad de estas mujeres fueron detenidas por infracción a la ley de drogas y la gran mayoría estaba en calidad de procesada, según consta en el informe.

El último boletín estadístico del PPN informó que entre el segundo trimestre de 2016 y el tercer trimestre de 2018, la población general (hombres y mujeres) privada de la libertad en las cárceles federales se incrementó de 10.529 a 12.552 internos, es decir 20 por ciento.

Esto podría explicar que a pesar de la aplicación del arresto domiciliario volvió a pegar un salto la población con mujeres con hijos dentro de las cárceles federales, según consta en el informe, donde las madres que permanecían detrás de rejas con sus hijos pasaron de 31 en 2016 a 43 en 2017.

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