Edición Impresa, Sociedad

Páginas y objetos de un siglo

La Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez celebra el centenario de la colocación de su piedra fundamental. Hoy se destaca por sus trabajos en la integración de los lectores y por atraer a los más jóvenes.

Los cien años del país demostraron la preocupación de la ciudadanía de Rosario en cuanto a la cultura y la salud, es por eso que en el año del bicentenario patrio también hay festejos por el centenario del hospital que lleva el mismo nombre y hoy de la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez (Presidente Roca 731), que si bien abrió sus puertas al público dos años más tarde, tuvo su piedra fundamental el 7 de septiembre de 1910. Para celebrar habrá una Una muestra con objetos del espacio, la inauguración de cabinas de lectura y grabación para lectores con discapacidades. Liliana Romero, directora de la entidad, expresó a El Ciudadano que si bien la mayoría de los festejos será en dos años, la biblioteca ha sido invitada a participar de eventos de renombre y eso los “llena de orgullo”.

La directora comentó que en 1910 Juan  Álvarez demostró preocupación por la no existencia de una biblioteca pública para la cantidad de habitantes que tenía la ciudad por entonces. Continuando con el anhelo de Juan Álvarez, sobre tener una biblioteca digna, Romero dijo que el equipo de la biblioteca está en trabajo permanente “para que los lectores, sobre todos los jóvenes, sepan que acá cuentan con el material que necesitan y que tienen las puertas abiertas para un buen momento de lectura, de investigación, de estudio, de encontrarse con infinidad de textos que lo pueden seducir”, sostuvo.

Sobre el caudal de los lectores que visitan la biblioteca, Romero dijo que gran parte del mismo está integrado por “lectores adultos” y que los jóvenes sólo van “cuando la docente le pide un texto en particular, o bien, por excursiones con el grado”.

“Los lectores adultos ya tienen incorporada la visita a la biblioteca y como la sección novelas y la de textos de autores rosarinos tienen acceso libre, ellos eligen su ejemplar, lo estudian para ver si les gusta o no, y lo leen en la biblioteca o bien se los llevan para leerlo en su casa”, explicó.

Sobre los jóvenes, Romero lamentó que cada vez sean menos los que se acercan a los estantes de la biblioteca.

Lectura accesible a todos

En cuanto a los lectores que presentan algún tipo de discapacidad, la directora del edificio adelantó que en breve se inaugurarán las nuevas cabinas de lectura, emplazadas en el sector de la biblioteca sobre el pasaje Juan Álvarez. “Allí habrá un espacio donde también se podrán hacer grabaciones, además de la típica lectura. El espacio se llamará Lectura Accesible y fue realizada gracias el aporte de la Comisión Nacional de Discapacidad (Conadi).

Una biblioteca destacada

En medio de la celebración de los cien años de la colocación de la piedra fundamental de la biblioteca, se presentó un proyecto para declarar Patrimonio Histórico y Cultural a su material (ver aparte). En tanto, integrantes del equipo de trabajo de la institución participarán de las Jornadas regionales de Bibliotecarios (este viernes y sábado). Las mismas se realizan cada dos años y reúnen a las más importantes de la zona. A su vez, el Colegio de Arquitectos de Rosario los invitó a formar parte de la Semana del Patrimonio, que tendrá lugar en noviembre.

Sin ir más lejos, Romero regresó el jueves de su viaje a China, donde la biblioteca fue la única representante latinoamericana en la Expo-Shangai. “Éramos 27 países, y 300 bibliotecas en total, para nosotros esto fue una manera de celebrar el siglo de la biblioteca”, dijo.

Comentarios