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Clásico en Turquía

El ganador pasará a los cuartos de final del torneo. Se anuncia el regreso del interno Fabricio Oberto.

La Generación Dorada del básquet argentino buscará esta tarde clasificarse a los cuartos de final del Mundial de Turquía 2010 ante su clásico rival sudamericano, Brasil.

El encuentro se jugará en el imponente Sinan Erdem Dome de Estambul y comenzará a las 21 hora local (15 de Argentina).

Más allá de que los jugadores argentinos le bajan los decibeles a la importancia del duelo en sus declaraciones, será un partido especial, ya que se enfrentará a un equipo dirigido por el cordobés Rubén Magnano, que fue el que la condujo en las conquistas más épicas de este grupo de jugadores (subcampeón Mundial en Indianápolis 2002 y medalla de oro olímpica en Atenas 2004).

Más allá de la frialdad de los números, el partido será vital para ambos equipos. El que gane seguirá en carrera en pos de lograr alguna medalla, mientras que el que pierda se irá a casa.

La experiencia de un seleccionado argentino que pretende seguir escribiendo la historia ante el hambre de gloria de Brasil, que aspira a dar el salto de calidad con el que viene amagando desde hace tiempo, se dirimirá en un vibrante clásico sudamericano en el país euroasiático.

“En los últimos años, en mundiales y Juegos Olímpicos, Argentina fue superior y dominó el básquet sudamericano. Pero nosotros venimos con un equipo más joven y queremos estar arriba como ellos. Estamos en ese camino y este partido es muy importante para eso”, reveló el desequilibrante interno Tiago Splitter.

En la previa se espera que Brasil apueste a una defensa zonal para complicar el trabajo de Argentina y sobre todo de Luis Scola, goleador del certamen. La puntería albiceleste desde la larga distancia está lejos de ser la ideal.

El principal objetivo para Sergio Hernández es lograr que el pivot Fabricio Oberto, quien se perdió cuatro partidos por una gastroenteritis, recupere su mejor forma posible.

Justamente el interno cordobés explicó: “Me siento bastante mejor. Pero no pude recuperar los kilos perdidos. Será un partido duro y deberemos jugar con mucha concentración. Sin dudas que mucha importancia tendrán los sistemas. Es un clásico y será a muerte”, vaticinó.

Se trata de dos equipos de jerarquía, uno que ya está consagrado y otro que quiere hacerse un nombre a costa de Argentina.

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