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Menos plata

Conicet: Nación achica un 60 % el ingreso de investigadores

Desde ATE sostuvieron que “se trata de una decisión política y no por falta de recursos, ya que dinero hay de sobra”.


Para 2017 habrá un recorte del 60 por ciento en el ingreso de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) a nivel nacional, por lo que la cifra de profesionales ingresantes pasará de 943 en 2015 a 385 para el año próximo, en una planta de alrededor de 20 mil investigadores. El acceso a los puestos es a través de concurso y no tiene carácter regional, pero desde el organismo local señalaron que la situación provocará un gran impacto en las fuentes de trabajo, como también en el mantenimiento de la infraestructura y el pago de servicios indispensables para desarrollar las correspondientes actividades.

En diálogo con El Ciudadano, el presidente del Conicet Rosario, Roberto Rivarola, explicó que la decisión tiene que ver con la reducción presupuestaria. “Si bien hay más dinero en términos absolutos, cuando a ese monto se le suma la inflación y el cambio del dólar nos encontramos con un recorte importante”, explicó.

Rivarola sostuvo también que la decisión repercutirá en el mantenimiento de los puestos de empleo con los que el Conicet cuenta actualmente: “Esta fuerte disminución del presupuesto previsto para el año próximo, de alguna manera viola el Plan Federal 2020, aprobado en 2013, que preveía llegar a una masa crítica de 15 mil investigadores”.

Trabajo afectado

Entre algunas de las cuestiones en las que el recorte impactará negativamente, el presidente del Conicet Rosario hizo hincapié sobre los jóvenes que están en investigación y que se quedan sin trabajo y consideró que la situación puede generar una emigración de gente –lo que se produjo la década del 90 y se conoció como fuga de cerebros–. No obstante, el científico dijo que “en estos momentos tampoco es fácil conseguir empleo en el exterior”.

El panorama actual muestra, siempre según las declaraciones de Rivarola, que hay entre 500 y 600 personas en el Conicet que no tienen continuidad laboral; en su mayoría son becarios por doctorado.

“Impacta en todo –subrayó el profesional–, también en el desarrollo de proyectos que se vienen llevando adelante, ya que uno pensaba que iba a contar con una cantidad de personal que iba a desarrollar ciertas tareas, y ya no van a estar”.

Finalmente, Rivarola sostuvo que “el achique es realmente importante y estamos preocupados también por el tema infraestructura, porque tenemos muchos insumos y equipamientos importados y este achique se va a reflejar en el desarrollo de los proyectos, por más que los investigadores pongan toda su buena voluntad”.

La postura gremial

Armando Casinera, delegado de ATE-Conicet Rosario fue más allá y dijo: “Desde el gremio tenemos una mirada más amplia que la cuestión meramente presupuestaria, porque el presupuesto es una expresión científica, pero fundamentalmente política”.

“Si hay recortes –continuó Casinera– no quiere decir que no haya recursos, porque los hay de sobra. El tema es que hay una decisión política de recortar los ingresos a los centros de investigación”.

De hecho, el delegado de ATE consideró que el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao (único sobreviviente del gabinete del kirchnerismo), “reitera ciertas concepciones del modelo científico: esta idea del investigador que genere puestos de trabajo o la financiación privada en la ciencia, lo que marca un perfil que no condice con los investigadores del sector”.

Con respecto a la postura del directorio del Conicet, Casinera dijo que “se  ajusta al recorte y lo aplica, lo que profundiza un problema mayor, que es el de la precarización laboral”.

En este sentido, recordó que el 50 por ciento de los trabajadores del Conicet Rosario son precarizados y que el peso laboral recae en la masa de becarios que el sistema no los considera trabajadores sino estudiantes.

“Este recorte no sólo disminuye el ingreso a la carrera de la investigación sino que el peso relativo de la precarización es cada vez mayor: un investigador que es trabajador de planta, disminuye sus ingresos. Además, se genera para el becario, ya una suerte de desmotivación, porque su meta es llegar a ser investigador. Es un círculo muy perverso porque el peso del trabajo recae en los becarios y el sistema se achica en vez de crecer”, remarcó Casinera.

Finalmente, el delegado de ATE-Conicet Rosario adelantó que la semana próxima los investigadores y trabajadores del país prevén movilizarse en la ciudad de Buenos Aires en repudio al recorte del presupuesto, aunque no descartó que el reclamo se haga en forma paralela en la ciudad.

A la espera de respuestas

Si bien el panorama no es demasiado alentador en materia presupuestaria para el año entrante, el director del Conicet Rosario, Roberto Rivarola, dijo que recientemente mantuvieron reuniones con  fines de este año con referentes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, ocasión en la que plantearon sus necesidades. “Hemos hecho la presentación correspondiente y estamos esperando respuestas”, señaló. El profesional también recordó el incremento en las boletas de luz: “Pasamos de pagar 90 mil pesos a 300 mil. Hay que ver también cómo se ajusta el dinero para abonar lo servicios”.

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