Policiales

Crimen en Puerto San Martín

Muerte y advertencia: “No rompan las pelotas en La Plata”

Juan Garcilazo, que murió en el acto tras ataque a balazos, acompañaba a su cuñado Julio Galván, que es dirigente de la Uocra y está grave. Precisamente éste último está junto a Carlos Vergara en la intervención del gremio platense que dirigía el Pata Medina.


Los dirigentes de Uocra sufrieron un furtivo ataque la madrugada del lunes. Foto: Juan José García. l
Por Juana Rams

Julio Galván esperaba con su cuñado Juan Garcilazo la llegada de un auto. Eran las 3 de la madrugada de este lunes y estaban frente a sus respectivas viviendas, ubicadas una al lado de la otra, en el barrio San Sebastián de Puerto General San Martín para viajar a la capital bonaerense, ya que desde hace algunos meses la seccional de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) en La Plata fue intervenida por la conducción nacional, que puso en ese lugar estratégico a Carlos Vergara, titular de la seccional Rosario. Ocurrió luego de que marchara preso el histórico sindicalista Juan Pablo “Pata” Medina, acusado de lavado de dinero, entre otros delitos. Hasta ese lugar de la zona norte del cordón industrial llegó un vehículo, que no era el que los cuñados esperaban: sus ocupantes comenzaron a tirar y Garcilazo, de 44 años, cayó agonizante; Galván (de 53), ya herido, se metió en su casa, adonde uno de los tiradores lo persiguió. “Parece que se le trabó el arma, porque incluso le gatilló en falso a la mujer de la víctima, que estaba con su hija”, dijo un vocero de la pesquisa. Antes de irse, le dejaron un mensaje: “Y que no rompan más las bolas en La Plata”.  Desde el gremio dijeron que no descartaban hipótesis, aunque ubicaban el móvil como un hecho de “inseguridad”. El caso tiene a dos detenidos, rosarinos, a quienes les incautaron sendas pistolas 9 milimetros.

Galván integra la delegación San Lorenzo de la Uocra, que depende de Rosario. Fue convocado por Vergara cuando éste se hizo cargo de la Uocra La Plata a fines de septiembre pasado, luego de que el Pata Medina fuera detenido por lavado de activos (tenía una flota de 50 autos y varias empresas de catering) y extorsión. “Nunca había visto un desorden semejante”, dijo Vergara al asumir la intervención. Garcilazo, cuñado de Galván y quien por estos días trabajaba en la Aceitera General Deheza de Timbúes lo acompañaba ayer por la madrugada ya que viajarían juntos.

Las víctimas estaban en Uruguay al 2200, frente a sus respectivas viviendas, esperando el auto que los llevara a la capital bonaerense. A las 3 de la madrugada llegó un vehículo, pero no era el que esperaban: dos tiradores los acribillaron a tiros. Garcilazo murió en el lugar; Galván se metió en su casa, adonde lo persiguió uno de los gatilleros, dijo un vocero del caso, quien añadió que a éste se le atascó el arma o bien se quedó sin balas. Incluso gatilló en dirección a la esposa de la víctima, que estaba con su hija, pero el disparo no salió. Galván fue trasladado al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde quedó internado en estado reservado.  Antes de irse este tirador dejó el mensaje: “Y que no rompan más las bolas en La Plata”.

Personal de Comando Radioeléctrico realizó rastrillajes en la zona del hecho y apresó instantes más tarde a dos hombres, quienes corrían de a pie: Diego M., de 35 años, y domiciliado en Avellaneda Oeste, y Axel S. de 23 y con domicilio en barrio Tablada (ambos de Rosario), serán acusados –en principio el próximo jueves– por el ataque fatal. El caso está en manos del fiscal de San Lorenzo Leandro Lucente.

Hay medidas en reserva y datos que se preservan para la audiencia imputativa respecto a la mecánica y la motivación del ataque, dijeron desde Fiscalía, cuyos voceros dijeron que el Gabinete Criminalístico de la PDI realizó levantamiento de rastros y se recolectaron vainas servidas calibre 9 milímetros. El mismo calibre que las dos pistolas incautadas a los detenidos.

 

Violentas disputas en el gremio en los últimos años

No son infrecuentes los episodios de violencia en el seno de la Uocra. A las extorsiones que le adjudican a Juan Pablo “Pata” Medina se suma Walter “Lobo” Leguizamón, el ex hombre fuerte de la Uocra Lomas de Zamora (también en el sur del Gran Buenos Aires), quien está prófugo por el crimen de un albañil ocurrido en marzo de 2014.

En Santa Fe, son recordados los episodios violentos que involucraron al clan Araya –especialmente en el distrito Alto Verde–, que mandaba en la capital provincial hasta hace pocos años y se hizo conocido por tomar el obrador de una usina en el Parque Industrial de Sauce Viejo en 2013. Emanuel Araya enfrentó dos acusaciones por tentativa de homicidio en el marco de disputas gremiales, además de cargos por la ocupación de la termoeléctrica. Horacio Suárez, un hermanastro de los Araya, fue acusado el año pasado por el homicidio de Cristian Arredondo, quien era testigo de otro asesinato en el que el jefe del clan estuvo sospechado de ser instigador.

En 2016, un diseñador gráfico del diario Uno de Santa Fe recibió dos tiros en la cabeza al llegar a su casa de Junín al 2700, en la capital provincial. La principal hipótesis es que los sicarios equivocaron el blanco. Meses antes habían prendido fuego en la misma cuadra un auto, propiedad de un vecino del trabajador de prensa e integrante de la conducción de la Uocra, quien se presume era el blanco del ataque.

En Rosario, fue atacado a puñaladas en diciembre de 2015 en la Zona Cero Carlos Irrazábal, hermano de Carlos, integrante de la conducción del sindicato en Rosario. Nunca quedó claro si era una disputa por viviendas entre albañiles, todos de nacionalidad paraguaya, o bien había sido una represalia tras una denuncia de abusos sexual.

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