Política

Moyano condiciona: sigue él o impone a su heredero en CGT

Por Mariano Martín.- El jefe de los camioneros busca garantizar la jefatura de la central obrera para un sindicalista del transporte. Fue tras la operación montada para desplazarlo elaborada por Barrionuevo.

Hugo Moyano resolvió quedarse al frente de la CGT al menos hasta julio próximo, cuando vencerá su mandato como secretario general. El camionero, además, puso en marcha una campaña para garantizar la jefatura de la central obrera para un sindicalista del transporte. Lo terminó de decidir la última operación montada para desplazarlo por el gastronómico Luis Barrionuevo con la colaboración de algunos de los «Gordos» de la CGT, como Oscar Lescano.

La estrategia para retener la hegemonía en la central comenzó a definirse dos semanas atrás con una reunión reservada que mantuvieron dirigentes de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) con el ministro de Planificación, Julio De Vido. La CATT, además, continuará en esa línea este viernes en un encuentro que mantendrán desde las 15 sus miembros en la sede del sindicato de marítimos (SOMU).

Además del debate interno, la CATT analizará volver a la carga con el reclamo de suba del mínimo no imponible de Ganancias. Junto con los petroleros y los mineros son los gremios más afectados por el gravamen. Y pedirán también que el impuesto deje de alcanzar por completo a sus jubilados.

La confederación de transportistas está al mando de Omar Viviani, de los taxistas, y nuclea, además de los camioneros de Moyano, los sindicatos marítimos, ferroviarios, carreteros y la mayoría de los aeronáuticos. En el sector confirmaron que el viernes se pondrá en marcha la campaña para retener para sí el liderazgo formal de la CGT en un eventual escenario de salida de Moyano, a partir de julio del año que viene.

El argumento es simple: no hay sector con mayor poder de fuego en el ámbito sindical que el transporte. Otras razones apuntan a lo económico, en cuanto a la porción del Producto Bruto transportado por esos gremios, pero lo central es la capacidad de daño de los gremios de la CATT.

La campaña en contra de Moyano montada por Barrionuevo y los «Gordos» (grandes gremios de servicio) tuvo su principal impulso en el ninguneo que le dedicó el Gobierno al camionero en las listas de candidatos del Frente para la Victoria para las próximas elecciones. Los enemigos entendieron que estaban ante un momento ideal para alentar una salida anticipada de la CGT.

Al tanto de la operación, Moyano logró organizar un asado dos semanas atrás en un club de La Fraternidad, el gremio de los maquinistas de trenes, con la presencia de De Vido; el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, y los subsecretarios del área que reportan a los gremios: Jorge González, de Transporte Automotor (dirigente de camioneros), Antonio Luna, de Transporte Ferroviario y sindicalista de Unión Ferroviaria, y Ricardo Luján, de Puertos y Vías Navegables.

Junto a Moyano estaban el jefe de La Fraternidad, Omar Maturano, Viviani, Omar Suárez (SOMU), Jorge Pérez Tamayo (pilotos), Ricardo Frecia (aeronavegantes), Juan Carlos Schmid (dragado y balizamiento), Marcos Castro (capitanes de ultramar) y Juan Corvalán (portuarios). Era la primera vez que un funcionario de alto rango participaba de una reunión sindical, luego de varias suspensiones tras la confirmación de que los gremialistas tendrían un lugar menor en el armado de las listas de candidatos.

El jefe de la CGT y de los camioneros confesó en esa instancia que estaba cansado de lo que entendía como constantes ataques en su contra por parte de dirigentes opositores y, en particular, de los medios de comunicación. Pero dijo que justamente ese tipo de objeciones eran las que lo obligaban a continuar al frente de la central obrera.

Y fue allí que surgió la alternativa: si Moyano no encuentra un escenario propicio para continuar más allá de julio, el sector buscará que otro dirigente del transporte lo suceda. De paso, lograron arrancarle a De Vido el compromiso de transmitirle a Cristina de Kirchner que el sector exigirá la creación de un ministerio del transporte con un hombre de su confianza como mandamás.

Desde entonces comenzó en la confederación una danza de nombres como posibles reemplazantes de Moyano. El primero que se anotó en la carrera fue Viviani. El líder de los taxistas mantiene una relación fluctuante con el Gobierno nacional y sorprendió antes de las primarias de agosto, cuando declaró que Sergio Massa y no Daniel Scioli era el mejor candidato a gobernador bonaerense del PJ.

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