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Promesas

Más de 20 años de espera: alumnos de la “Rodolfo Rivarola” realizarán un “tablerazo”

Alumnos de la escuela Nº 471 “Rodolfo Rivarola” realizarán frente a los galpones de Junín y Canning un “tablerazo” para reclamar que se terminen de una vez las obras de refacción del edificio escolar.


Alumnos de la Escuela de Enseñanza Técnico Profesional Nº 471 “Rodolfo Rivarola” realizarán hoy a las 12.30 el segundo “tablerazo” para reclamar que se termine la obra de refacción del edificio escolar, ubicado en Junín y Canning, que ya lleva más de 20 años. “Que haya pasado tanto tiempo y no se haya terminado la refacción nos parece una burla hacia la educación pública. Queremos un lugar digno para estudiar”, afirmó una de las alumnas que concurre al establecimiento educativo.

Los trabajos para acondicionar los ex galpones ferroviarios en el parque Scalabrini Ortiz y frente al shopping Alto Rosario comenzaron en 1994, y aunque se “inauguraron” en varias oportunidades, con presencias las obras aún no se terminaron.

Roxana Maiorana es profesora de la escuela y contó que el primer “tablerazo” se realizó en 2014 y al año siguiente se anunció la licitación para terminar las obras que nunca culminaron. “Siempre la excusa es que no hay plata, que los gastos son mayores. La empresa contratista que está trabajando en un mes ya se va y no va a terminar los trabajos”, expresó Maiorana.

El año pasado los directivos de la institución prometieron que iban a comenzar el ciclo lectivo 2016 en el nuevo edificio, pero “todo quedó en promesa”, advirtió la profesora de Historia que trabaja allí hace 17 años.

A la escuela asisten unos 500 alumnos en tres turnos: mañana, tarde y noche. La mayor parte de las clases –las teóricas– se dictan en el edificio alquilado ubicado en Vélez Sarfield al 600, mientras que los talleres se realizan desde hace dos años en los galpones de Junín y Canning. “La casa que se alquila de calle Vélez Sarfield era una funeraria, es un edificio obsoleto y no está preparado para dar clases”, especificó Maiorana. Micaela, alumna de 3º año de la institución, expresó a El Ciudadano que ya están cansados de viejas promesas y que todos los alumnos del establecimiento quieren estudiar dignamente. “En el edificio donde estudiamos hace poco se le cayó una estufa en la cabeza a un compañero. Nadie toma conciencia”, se lamentó la alumna.

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