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La mujer y el cigarrillo: el temor de dejar y aumentar de peso

Es necesario prepararse para no sufrir consecuencias. Un nutricionista y practicar deportes, la clave.


Más de un 22 por ciento de las mujeres argentinas son fumadoras y para un alto porcentaje, el aumento de peso es una preocupación, al punto que podría atentar muchas veces contra la idea de abandonar el tabaco.

Por tal motivo, los especialistas subrayaron que, si bien se puede aumentar de 2 a 7 kilos, esto se encauza y los beneficios de dejar de fumar compensan con creces el ligero sobrepeso de dejarlo. Además, destacaron que el apoyo de un equipo multidisciplinario es el mejor camino para lograrlo.

En el año 2000 murieron casi un millón de mujeres debido a enfermedades causadas por el tabaco, es decir que cada día mueren en el mundo unas 2.700 mujeres debido al tabaquismo.

Es por eso que, en el marco del 7ª Congreso Argentino Tabaco y Salud, “la mujer y el tabaco es uno de los temas centrales”, comentó. María Inés Medín, presidenta del foro, quien subrayó que muchas mujeres son reacias a dejar de fumar por temor a aumentar de peso.

“Lo cierto es que el hecho de poder dejar atrás el consumo de tabaco trae aparejado beneficios considerablemente mayores que cualquier otro problema que pueda traer un ligero aumento de peso”, señaló Medín.

En promedio, se estima que las mujeres pueden aumentar de 2 a 7 kilos después de dejar de fumar. Es importante recalcar que este incremento puede ser controlado de manera efectiva siguiendo pautas de alimentación y realizando actividad física.

En este sentido, Medín agregó que es clave comunicar que se aumenta de peso en el comienzo sobre todo. Y es importante saberlo, ya que si una mujer muy preocupada con su silueta deja de fumar y gana un kilo el primer mes puede calcular que ganará 12 kilos en un año. Y esto no siempre es así. Hay que explicarle que es algo manejable sobre todo si se trabaja con una nutricionista en su equipo de trabajo”.

La nicotina suprime el apetito e incrementa la tasa de metabolismo en reposo.

Los fumadores, en promedio, tienen menos peso que las personas que jamás han fumado, y los fumadores que dejan el cigarrillo tienden a ganar peso.

Si las fumadoras tienen éxito en librarse del tabaquismo puede que necesiten una ayuda adicional para el logro de una imagen más realista de su cuerpo y para que presten atención a las pautas de comida que dañan su salud, en particular si ya tienen exceso de peso.

Para la licenciada Silvia Rey, videpresidenta primera de la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT) si bien el aumento de peso al dejar de fumar es un problema para muchas mujeres, no es aconsejable realizar al mismo tiempo un tratamiento para dejar de fumar y para bajar de peso.

En ese sentido, destacó que:

  • Las recomendaciones nutricionales que se brinden en estos casos deben ayudar a controlar la ganancia de peso pero sin ser excesivamente restrictivas para evitar la recaída en el consumo de tabaco.
  • Se debe incluir en la alimentación variedad de vegetales y frutas frescas, lácteos descremados, cereales y panificados integrales.
  • Organizar la alimentación en cuatro comidas: desayuno, almuerzo, merienda y cena, de ser necesario incorporar colaciones.

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