El Hincha, Newell's Old Boys

Copa Sudamericana

Hizo negocio: Newell’s rescató un empate ante Goianiense en Brasil

No puede ganar en Brasil por Copa, tampoco hacer goles. Pero el ciclo Burgos sigue invicto, y aunque se lo puede tildar de mezquino desde la propuesta, ya son seis partidos son perder y un inicio de Copa Sudamericana que no cae tan mal


No puede ganar en Brasil por Copa, tampoco hacer goles. Pero el ciclo Burgos sigue invicto, y aunque se lo puede tildar de mezquino desde la propuesta, ya son seis partidos son perder y un inicio de Copa Sudamericana que no cae tan mal. Fue 0-0 ante Atlético Goianiense como visitante, sin sufrir demasiado más allá de dos atajadas de Aguerre y un despeje en la línea de Llano.

El Newell’s de Burgos se plantó en Brasil de la misma manera que en los cinco partidos anteriores del ciclo. Con Maxi como falso nueve y sin obligación real de marca y el resto del equipo bien compacto y lleno de sacrificio. Algo retrasado por momentos, aunque sin escaparle a la búsqueda del arco rival cuando tuvo la pelota.

Está claro que este Newell’s no es amante de la posesión de pelota, busca llegar rápido a posición ofensiva cuando tiene el balón, aunque sea con un pase largo –pelotazo- o con la búsqueda por afuera, donde ayer tuvo a Cacciabue y Marcioni por derecha y Negri con el juvenil Cingolani por izquierda.

Sin Cristaldo, el Mono optó por mantener a Maxi de nueve desde el inicio y no dudó en poner a juveniles por afuera. Y la Lepra salió a jugar su primer partido de Sudamericana con Calcaterra, Sforza, Cingolani y Marcioni, impensado antes de la llegada de Burgos.

Goianiense llegaba al duelo con 15 partidos sin perder, aunque gran parte de ese currículum era antes rivales menores del torneo estadual. Y ese cerrojo que le propuso Newell’s en el arranque fue un problema que no pudo resolver en los primeros 45 minutos. La única clara fue un resbalón del pibe Calcaterra que le dio llegada por afuera a los brasileños y el remate a quemarropa de Gómez tuvo una estupenda respuesta de Aguerre.

¿Y Newell’s? Con Pablo Pérez muy activo, se acercó varias veces al área aunque le costó ser claro en la puntada final. El gol pudo llegar tras un centro de Maxi que encontró a Lema en soledad en el segundo palo, algo pasado, pero inexplicablemente el defensor optó por buscar un mejor receptor y cabeceó al medio en lugar de buscar el arco.

No sobró fútbol, es cierto. No hay dudas que el Newell’s de Burgos difícilmente enamore desde el juego vistoso. Pero estar bien parado en Brasil, aunque el rival no sea de los más poderosos, no deja de ser un mérito. Y el DT leproso apostó a esa línea de juego. Por ahora un libreto que le sienta cómodo.

En la segunda parte la Lepra se retrasó un poco más. Siempre compacto, obligado a transpirar la camiseta y no perder el orden táctico. Estar más cerca de Aguerre podía provocar algún susto. Y hubo tres. Un remate cruzado de Janderson que se fue cerca del palo, una gran atajada de Aguerre frente a un disparo potente de Dudú, y una jugada milagrosa llena de rebotes que concluyó con Llano despejando de cabeza en la línea con ayuda del travesaño.

Para Newell’s hubo poco, apenas un remate de Scocco que esta vez no encontró red como ante Patronato. Después faltaron piernas para atacar, porque la premisa pasó a ser no perder. Y se logró, sin sufrir demasiado. Un empate que mantiene al ciclo Burgos sin derrotas, con cierta mezquindad desde la propuesta, pero con números que nadie puede discutir. Y este Newell’s que hace un poco más de un mes estaba tirado en medio de la calle, ahora camina tranquilo inclusive en tierras brasileñas.

La previa del partido

Newell’s viene en alza. Dos victorias consecutivas lo pusieron en una situación anímica mejorada, sin esa carga que traía en el ciclo Kudelka.

Burgos generó expectativa, cambió el chip del plantel y propuso una forma de juego poco vistosa pero efectiva. Y con los resultados a la vista, nadie se queja. En ese periplo de muchos partidos, llegó el momento de la Copa Sudamericana, esa que desde el año pasado, cuando Newell’s selló su clasificación, generó gran expectativa en los hinchas, la dirigencia y el propio plantel.

Y las dos victorias al hilo ante Lanús y Patronato permiten afrontar este inicio complicado en Brasil con mejores ánimos, sin esa sensación de derrota previa que ya era cansadora. Atlético Goianiense es una incógnita. Obviamente no tiene el palmarés de Corinthians o Paranaense, otros brasileños que participan del certamen, pero nunca es sencillo jugar en Brasil.

Goianiense presenta una estadística que asusta, ya que acumula 15 partidos sin derrotas, aunque gran parte de esos cotejos corresponden al campeonato estadual, con rivales de categoriías de ascenso o regionales.

Es más, los últimos tres cotejos del Brasileirao fueron derrota ante Paranaense, empate con Palmeiras y triunfo ante Curitiba, todo a fines de febrero. “Nosotros debemos pensar en lo nuestro, si hacemos bien las cosas, si somos compactos y mostramos la entrega de estos últimos partidos podemos ganar”, declaró Maxi.

Y es así, hoy Newell’s parece encontrarle la vuelta a la idea del Mono, explotando virtudes y tratando de di-simular errores. Y eso genera expectativas de conseguir un buen resultado. Burgos no confirmó el equipo. La cercanía del choque ante Patronato abre incógnitas respecto del estado físico de algunos futbolistas.

La primera baja es Jonatan Cristaldo, que se fue con una molestia muscular y no viaja a Brasil para preservarlo. Habrá que ver ahora quién es su reemplazante.

Porque naturalmente habría que pensar en Ignacio Scocco, aunque por las intenciones de Burgos desde lo físico tener a Nacho y Maxi juntos desde el inicio hoy no parece tan claro.

De todas maneras tampoco viajaron Alexis Rodríguez y Enzo Cabrera, por lo que el DT al menos tendrá dos cambios en la formación. Opciones: Justo Giani, Julián Marcioni o Ramiro Sordo. Hay un detalle, Newell’s nunca pudo ganar en Brasil, pero lo que es peor, todavía no pudo anotar un gol como visitante.

Y las rachas están para cortarlas, aunque sea con un gol feo de pelota parada o lateral, o con un golazo como el de Nacho ante Patronato. Todo vale igual.

Comentarios