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Tiros en el sur

Heca: entró herido, quedó preso por crimen y se escapó

Un muchacho que estaba internado en el Heca con custodia policial por estar sospechado de un crimen en 2014 se fugó a los tres días de haber ingresado.


Un muchacho que estaba internado en el Heca con custodia policial por estar sospechado de un crimen en 2014 se fugó a los tres días de haber ingresado. Ayer tenía  prevista la audiencia imputativa por su presunta participación en el homicidio de Marcelo Basualdo, quien tenía 37 años cuando fue asesinado de dos balazos y dos puntazos el 13 de diciembre de 2014 en el Fonavi del Parque del Mercado. Por este homicidio, el fiscal Florentino Malaponte imputó a un  joven  apodado Taka, apresado el mismo día del crimen de Basualdo, y que está a la espera de juicio oral.

El domingo pasado a las 10, ingresó un joven de 20 años a la guardia del Heca tras ser baleado en el tórax en Sánchez de Thompson al 50. Dijo llamarse Gonzalo Urieta y quedó en observación. Y contó a los uniformados que caminaba por la cuadra de su casa cuando se cruzó a un peatón que andaba a los tiros y recibió el impacto.

En ese marco, los policías se presentaron en la vivienda de la supuesta madre de Gonzalo y cuando ésta les dijo que no sabía de qué estaban hablando regresaron y le hicieron la prueba dactiloscópica. En esa instancia, descubrieron que se trataba de Diego Martín “Porra” M., de 20 años,  quien tenía un pedido de captura sospechado como partícipe en el crimen de Marcelo Basualdo, ejecutado el 13 de diciembre de 2014  en Sánchez de Thompson entre Grandoli y Lorenzini.

Al descubrirse la identidad de Porra, el fiscal Florentino Malaponte ordenó la custodia policial hasta que se recuperara. Así las cosas, pasaron tres días y anteayer Porra se recuperó, pero no quedó detenido sino que se escapó, un día antes de que tuviese la audiencia donde Malaponte lo iba a imputar por el crimen de Basualdo.

El mediodía del 25 de julio pasado, Porra había tenido mejor suerte, porque no le saltó la captura cuando la Policía lo encontró con una réplica de una pistola calibre 9 milímetros en Grandoli e Isola, dijo un vocero del caso.

Marcelo Basualdo fue asesinado el 13 de diciembre de 2014 cerca de su casa del Fonavi del Parque del Mercado. Al menos dos atacantes le cortaron el paso y le descerrajaron dos tiros en el tórax y un par de puñaladas en el abdomen. Murió  en el Heca. Los pesquisas tuvieron como primera hipótesis una venganza, basándose en los antecedentes de la víctima. Era la tercera vez que entraba al Heca no sin antes pasar por la guardia del hospital Roque Sáenz Peña.

Siempre fue atacado a metros de su vivienda. En marzo de 2008, Basualdo recibió el roce de un plomo en la nuca durante un tiroteo entre grupos rivales en Grandoli y Sánchez de Thompson. La balacera fue en medio de la calle y dejó con un disparo en una pierna a una niña de diez años. Basualdo fue atendido en el Heca y se retiró sin esperar a recibir el alta médica.  Y en mayo de 2012 también fue herido cerca de su casa. En esa cuadra, Basualdo recibió un par de tiros en el abdomen. Cuando lo entrevistaron, prefirió no dar detalles del ataque.

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