Ciudad

El paso a paso de la transformación

Cambio de sexo: Obaid, el único médico que opera

Aníbal Obaid se recibió en la UNR es el único cirujano del país en la materia; ya hizo más de 30 y hay cerca de 20 pacientes en lista de espera. De cinco intervenciones feminizantes, se hace una masculinizante. Los requisitos


Obaid explicó cuáles son los requisitos para operarse y el paso a paso de la transformación. Foto: Juan José García

Aníbal Obaid tiene 49 años y dudaba entre ser médico forense o dedicarse a la pediatría, pero finalmente se decidió por la cirugía plástica. Se recibió en 1996 en la UNR. De su padre, odontólogo, heredó un ritual: entrar con el pie derecho al quirófano, a pesar de ser zurdo. En su época de estudiante tenía una cábala para rendir los exámenes: llevaba siempre puesta una corbata azul, prestada por un amigo. Cuando le tocaba uno de forma escrita, la guardaba en su bolsillo. Es el único cirujano plástico que se dedica a realizar cirugías de cambio de sexo. Además es coordinador de cirugías transgénero del Hospital Privado de Rosario y además trabaja en el Sanatorio de la Mujer, en el Americano, el Centro y del Eva Perón de Granadero Baigorria. Y es miembro titular de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica de Rosario y el Litoral, de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica y de la Federación Iberoamericanca de Cirugía Plástica.

Obaid se formó en cirugías de cambio de sexo con el reconocido médico Guillermo Mc Millan, de Valparaíso, Chile, referente y maestro de todos los que realizan este tipo de operaciones, que son complejas por las funciones que se deben readaptar. Y explicó que este tipo de intervenciones quirúrgicas va en aumento: hasta ahora realizó más de 30 y hay cerca de 20 en lista de espera. La diferencia es notoria, de cada cinco cirugías feminizantes, se hace una masculinizante. Es el único cirujano plástico en el país en hacer este tipo de intervenciones.

En mayo de 2015 hizo la primera cirugía de reasignación de sexo. La operación se realizó con éxito en el hospital Eva Perón y favoreció a una persona que nació varón y optó por ser mujer.

Obaid explicó a El Ciudadano cuáles son los requisitos para operarse y el paso a paso de la transformación.

—¿Cuál es el primer paso previo a la operación?

—En principio, el paciente tiene que firmar un consentimiento (previo a leerlo). Es una cirugía de alto riesgo y de alta probabilidad de sangrado. Y además se les informa, que en el caso que quieran guardar material genético, tienen que hacerlo previamente a la cirugía.

—¿Cuáles son los requisitos?

—La cirugía no se realiza sino hay una cama disponible en terapia intensiva, por si tiene que usarla después de la cirugía, y además tiene que haber unidades de sangre del grupo y factor del paciente. Caso contrario, vuelve otro día.

—¿Cuántos profesionales están presentes en la cirugía?

—El grupo con el que trabajo está integrado por Richard Quiroga, tocoginecólogo y mastólogo (especialista en mamas), el cirujano plástico Juan Ignacio Cerda y la tocoginecóloga Leonor Urbinatti. Además de un anestesista y su ayudante, una enfermera y un instrumentador quirúrgico. La operación dura seis horas aproximadamente.

—¿Cómo se realiza la cirugía de cambio de sexo de hombre a mujer?

—La genitoplastía feminizante es el procedimiento quirúrgico por el cual se le da aspecto femenino a los genitales masculinos realizando penectomía parcial (extirpación del pene), orquiectomía (extirpación de testículos) y se construye el clítoris con una parte del glande y la vagina con la piel del pene y del escroto. La uretra se corta de una determinada forma para que la paciente pueda orinar sentada. El hecho de conservar parte del glande con su inervación y la próstata intacta es lo que asegura el estímulo sexual posterior a la cirugía. Se estimula la próstata. La diferencia con una vagina femenina es que no tiene lubricación espontánea y por eso se necesita de una lubricación externa antes de tener relaciones, es decir, un gel íntimo.

—¿ Y el proceso inverso?

—La genitoplastía masculinizante es el procedimiento quirúrgico por el cual se le da aspecto masculino a los genitales femeninos. Existen dos técnicas para realizar este cambio. La metaidoplastía, que es la elongación quirúrgica del clítoris hipertrofiado por el tratamiento hormonal, nos da un mini pene de 4 a 8 centímetros de largo pero conservando toda la sensibilidad del clítoris, lo que permite conservar todo el estímulo sexual previo pero no tiene el tamaño suficiente para dar placer por medio de la penetración vaginal. Se realiza en dos tiempos quirúrgicos: en el primero se elonga el clítoris, se cierra la vagina, se crea el escroto con los labios mayores y se modifica la uretra en la salida colocando una sonda vesical. Seis meses después se realiza la elongación de la uretra (el conducto urinario) hasta la punta del nuevo pene para que el paciente pueda orinar parado. La otra, la faloplastía, es la creación de un nuevo pene con colgajos tubulares de piel inguinal donde después se coloca una prótesis peneana neumática con reservorio (una prótesis inflable). Ese pene tiene tamaño suficiente para dar placer a través de la penetración vaginal pero no tiene sensibilidad sexual para el paciente.

—¿Cuántos días requiere la internación y el pos operatorio?

—La anestesia que se le realiza al paciente es general. La internación es de cuatro a seis días, tiene que llevar una sonda vesical durante ocho días y tapones vaginales: el primero se le retira a los ocho días junto con la sonda y el segundo a los 14 días. El postoperatorio es de 15 a 21 días, y requiere dilataciones vaginales a partir de las dos semanas hasta que se cumplan los dos meses, aumentando el diámetro del dilatador cada semana. El reposo sexual es por 60 días. Si la paciente no mantiene relaciones sexuales, la cavidad tiende a cerrarse, por una cuestión de memoria del organismo.

—¿El paciente tiene que hormonizarse después de la operación?

—La hormonización del paciente es obligatoria de por vida porque no hay un órgano propio que las produzca.

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