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Fue a comprar cervezas y lo mataron de cinco disparos

Por Ana Laura Piccolo.- Juan Anriquez fue acribillado en la puerta de su casa, en José Ingenieros al 2600. La Policía busca a dos pibes por el crimen.


Juan José Anriquez tenía 33 años y el miércoles pasado le escapó a la muerte. Había salido a la puerta de su casa, en José Ingenieros al 2600, por un corte de luz que afectaba esa zona de Empalme Graneros y fue atacado a tiros por dos muchachos en moto. Tres plomos le hirieron el brazo. Anteanoche, una secuencia similar lo sorprendió en el mismo lugar. Esta vez fue acribillado y no zafó. Cuatro tiros en la espalda y otros dos en la cabeza y el cuello terminaron con su vida. Por ambos ataques la Policía busca a dos menores de edad apodados Jonita y Negro Nico que los vecinos identificaron como “los choritos de Olavarría al fondo”. Uno de ellos se fugó hace algunas semanas del Irar donde estaba alojado por un hecho de robo.

“Voy a comprar cigarrillos y vuelvo”. Esas fueron las últimas palabras que escuchó su mamá Silvia, alrededor de las 23 del viernes. Luego, la mujer contó que escuchó cerca de siete detonaciones, y cuando salió a la vereda vio morir a su hijo. Además, alcanzó a divisar una motocicleta negra marca Twister, que según declaró era conducida por un tal Miguelito, al tiempo que refirió que los que dispararon fueron Jona y el Negro Nico. Por el momento, sólo estos últimos están sospechados del homicidio.

El mes pasado, Anriquez había sido imputado de tentativa de homicidio tras protagonizar una pelea en la zona de Olavarría al fondo, aunque la herida fue una mujer que nada tenía que ver con el hecho, que resultó baleada en un glúteo. Voceros del caso dijeron que además de ese no tenía antecedentes penales, con excepción de una denuncia por amenazas de varios años atrás.

Su madre aseguró que Juan José trabajaba de remisero y vinculó el ataque que sufrió con un episodio ocurrido hace un mes, cuando Jonita le robó la batería del auto y Anriquez lo persiguió.

Además, la mujer contó que Anriquez había estado detenido unos diez años atrás por matar a un ladrón que había intentado robarle la moto. “Pido justicia por mi hijo. Lo mataron re mal, por la espalda”, concluyó.

El caso ocurrió en jurisdicción de la seccional 20ª y es investigado por personal de dicha comisaría y la sección Homicidios, junto al Juzgado de Instrucción de la 7ª Nominación, a cargo de Juan Andrés Donnola.

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