Espectáculos

Se inaugura la muestra "Abstractos"

Formas simples que revelan complejidades

El escultor Rubén “Tati” Matiasevich presenta 27 piezas talladas en madera, de formas y motivos diversos


Foto: Alejandro Guerrero

Los nombres de escultores emblemáticos como los del rumano Constantin Brancusi, el estadounidense-japonés Isamu Noguchi o el más contemporáneo y porteño Jorge Gamarra, parecieran resonar, al menos a primera vista, frente a la obra de Rubén “Tati” Matiasevich (Wheelwright, Santa Fe, 1960).

De hecho, ese aparente “norte de tres puntas”, recorre un corpus de obra que afrontará desde mañana su primera muestra, en el Centro Cultural Fontanarrosa, en el corazón de la Plaza Montenegro.

Bajo el genérico Abstractos, la propuesta de Matiasevich reúne 27 piezas que, en tiempos y formas, atraviesan más de treinta años de recorrido artístico, en gran parte autodidacta.

Formas simples que revelan complejidades son las que reflejan las piezas que integran Abstractos, concebidas en maderas diversas, algunas, verdaderos hallazgos de orígenes remotos que llegaron a él de manera casual en medio de un inabarcable depósito de maquinarias en desuso que fue y es el negocio familiar iniciado hace décadas por su padre, Esteban, en su Wheelwright natal, un pueblo al sur de la provincia de Santa Fe.

“Empecé con nada; apenas con unos cuchillitos a los que le saqué filo. Siempre cuento que hace muchos años, con mi primer hijo que ya cumplió 33, en medio de esas guardias nocturnas, arranqué haciendo algunas cositas, simplemente porque me gustaba. Así se fue dando, de una cosa a la otra, y antes de llegar a lo abstracto, pasé un tiempo por lo figurativo. Fueron muchos años, más de tres décadas desde que comencé a experimentar”, expresó el artista que aún habita en el pueblo en el que nació, cursó sus estudios primarios y secundarios para luego estudiar Educación Física, carrera que nunca ejerció, y donde hoy trabaja de escultor en su taller.

Apelando a un cuidado extremo en las terminaciones, especialmente en los detalles, las obras se manifiestan en la potencia de las formas curvas, jugando, entre luces y sombras, con algunos recodos, pero siempre valiéndose de una profunda nitidez. “Las piezas están pulidas, hay un cuidado en eso; de todos modos, no sé si es algo muy minucioso respecto de mi trabajo, son esculturas, y lo bueno es que causen algo en quien la mire; aunque causen rechazo, igual está bueno. Porque si frente a una obra no te pasa nada, no tendría sentido haberla hecho”, expresó Tati, como lo conocen familia y amigos, un escultor que forjó su recorrido, antes de llegar a la madera, experimentando en talleres, también, con vidrio, hierro y piedra, y que hoy dice orgulloso “esta es mi primera muestra, y es un escalón bien alto porque es en el Fontanarrosa”.

Descubrir las formas

Algunos escultores sostienen que las obras están ocultas en la materia y que su tarea apunta al desafío de poder develarlas a través de un proceso de carácter empírico. “Se habla mucho de ese concepto, pero yo pienso en el trabajo; es algo que te tiene que gustar mucho, son horas y horas frente a la obra; muchas veces, creés que no va a salir y aparece, y en otros casos, se vuelve algo desechable. Yo no trabajo con dibujo previo, más allá de que muchos escultores sí lo hacen. Yo voy desbastando el material, voy sacando materia de la pieza de madera hasta que encuentro algo que me interesa y voy por ahí, trabajo así”, expresó el escultor cuya piezas surgen de recortes de mora, olmo o paraíso, entre otras maderas.

“Trabajo en un taller que está lleno de materiales que quizás alguna vez se transformen en obras. Son maderas comunes que muchas veces aparecen en el negocio familiar en medio de otras cosas; muchas de esas maderas son fantásticas pero en algunos casos no tengo ni idea de qué madera se trata. Muchas son maderas muy estacionadas porque son viejas, están ahí desde hace mucho tiempo”, completó el artista que entre 2006 y 2008 asistió al taller de escultura en piedra de Sergio y Emiliano Sacco, en Ibarlucea, al tiempo que también participó como ayudante en el XII Encuentro Internacional de Escultura (Rosario, Santa Fe, 2004) y como escultor invitado en el 1° Simposio Internacional de Escultura de Roldán en 2007.

“No hago las esculturas para venderlas aunque quizás venda algunas en algún momento; sólo las hago por el placer de hacerlas y de disfrutarlas después. En esta muestra están reflejados muchos años de trabajo, porque las primeras son de finales de los años 90. Y las obras son diversas: hay piezas que aluden al tema peces, pero te las tenés que ingeniar para ver esos peces (risas); también hay lunas que requieren de una cuota importante de imaginación. Y como hay una serie de lunas, también hay una serie de espectros e incluso algunos pájaros”, dijo finalmente el artista apelando a algo luminoso del universo y de la naturaleza que encierra a simple vista su potente trabajo.

Para agendar

Con músicos invitados y entrada libre y gratuita, Abstractos quedará inaugurada el jueves, a partir de las 19.30, en la sala Augusto Schiavoni del Centro Cultural Fontanarrosa (San Martín 1080, Rosario). La muestra se podrá visitar hasta el 16 de septiembre, de lunes a viernes de 9 a 21, y los sábados, domingos y feriados de 10 a 20 horas.

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