El Hincha, Newell's Old Boys

bermúdez deberá tomar decisiones para devolver confianza

En Newell’s no queda otra opción que barajar bien y dar de nuevo

La dirigencia leprosa arrancará un año con la misión de mejorar las cosas que se hicieron mal durante 2017.


Arrancar de cero. Ese será el gran objetivo de la dirigencia leprosa para el año que se avecina. Con el 2017 atrás el mundo Newell’s espera poder mejorar lo realizado a partir de mañana.

La misión no será nada sencilla para un grupo de directivos que se ganaron la confianza de los votos por parte de los socios y que a medida que pasó el año se fue desinflando.

Malas decisiones, resultados deportivos frustrantes, desfasaje económico, un juez que controla todo y que tiene más injerencia que antes, conflicto con los empleados del club, son algunas de las tantas situaciones que habrá que mejorar de cara a 2018.

El presidente Eduardo Bermúdez no pudo torcer el rumbo institucional y en varias ocasiones habló más de la cuenta. Lo pagó muy caro porque ahora deberá buscar nuevamente la confianza perdida del hincha rojinegro.

Desde lo económico la historia parece difícil. Al club no entra dinero y cuando ingresa está el juez Bellizia para controlar todo los movimientos. Una muestra clara es que los refuerzos para esta temporada deben arribar al club a préstamo y sin cargo. El puñado de dinero que entra por la televisación y la cuota de los socios no alcanza para mantener los gastos mensuales de una institución tan grande como Newell’s.

Por eso los dirigentes deberán acudir a su ingenio para intentar generar recursos económicos. La otra opción es intentar vender un jugador a un costo importante, pero la drástica situación financiera no permite que lleguen ofertas exorbitantes.

Las idas y venidas con el pago a los empleados fueron monedas contantes en los últimos cuatro meses del año. Y si no hay un nuevo proyecto para solucionarlo durante 2018 la situación seguirá vigente. Y eso termina siendo perjudicial para todos porque afecta directa e indirectamente al andar de la institución diaria. Cabe destacar que el encuentro frente a Chacarita, por la Superliga, tuvo muchas dudas para jugarse debido a un posible paro de los empleados del club.

En lo futbolístico el colchón de puntos que dejó el ciclo de Diego Osella cuando tenía a Maxi, el Gato y Nacho en su plantel hace de la Lepra un equipo sin problemas por los promedios. De todas formas, el Chocho Llop sabe que está en deuda y trabaja para saldarla.

Si bien el entrenador conoce la problemática para incorporar, también es consiente que está en el lugar que quería estar. En el horizonte rojinegro aparece la Superliga por un lado y la Copa Sudamericana por el otro.

Quizás el técnico tenga que elegir cuál torneo jugar con los mejores debido al plantel corto con el que cuenta. Pero esa decisión se verá en el momento y más teniendo en cuenta que en el torneo continental la distancia entre el partido de ida con el de vuelta frente a Atlético Paranaense de Brasil es de un mes.

El primer objetivo se llama Arsenal. El plantel inicia la pretemporada el 3 de enero con la mente puesta en el reinicio de la Superliga. Y este Newell’s del Chocho no se pueda dar el luja de dejar puntos en el Coloso y más ante un rival que llegará necesitado de unidades por su difícil situación con el descenso.

La Lepra ya tiene a Hernán Bernardello en su plantel y aguarda para sumar a Mauricio Sperduti y Fernando Márquez, este último un deseo individual del técnico leproso.

Bermúdez y su gente levantarán su copa hoy para desear un buen inicio de 2018. Claro que en ese pedido estará inmerso Newell’s, que a partir de mañana deberá barajar y dar de nuevo porque no le queda otro opción si quiere empezar a emerger de una vez por todas.