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San Lorenzo

El Pino sigue de pie

Esta semana se iniciaron tareas de conservación artificial del Pino Histórico, que está botánicamente seco por su edad y las tormentas.


La Municipalidad de San Lorenzo emprendió esta semana trabajos de conservación artificial en el Pino Histórico, botánicamente seco a causa de su avanzada edad y por la violencia de los sucesivos temporales que afectaron a la ciudad. Las labores, que tendrán una duración aproximada de tres semanas, apuntan a resguardar el tronco –única parte del ejemplar que quedó en pie– del agua de lluvia y de la acción de los insectos xilófagos (que se alimentan de madera).

En esta primera etapa, las tareas consisten en el descascaramiento de la corteza y parte de la madera deteriorada por polillas y termitas. Luego se realizará un tratamiento con insecticida y funguicida y finalmente se aplicará una cobertura impermeable en base a resina. El procedimiento surtirá un efecto temporal, por lo que deberá repetirse cada 3 o 4 años.

“Mantendrá el color natural de la madera seca con algunos pocos tramos de su propia corteza y adquirirá la apariencia de una especie de barnizado”, anticipó Aníbal Fernández, director del Complejo Museológico de San Lorenzo, sobre la fisonomía que tomará el árbol histórico.

“A pesar de que la Comisión de Museos Históricos de la Nación nos sugirió talar el Pino y colocar una placa en su lugar, hemos decidido conservarlo por el interés turístico que genera y, sobre todo, por el afecto que los sanlorencinos sienten por este ejemplar histórico”, concluyó el funcionario.

La tradición sostiene que bajo la sombra de este pino descansó José de San Martín el 3 de febrero de 1813, después de la batalla contra las tropas realistas, y desde ahí mismo dictó el parte de guerra a Buenos Aires, “bañado en su propia sangre y cubierto con el polvo y el sudor de la victoria”, según el relato construido por Bartolomé Mitre.

El árbol está ubicado sobre la avenida San Martín, la principal arteria de la ciudad, a la altura del 1.300.

Es un ejemplar de pinus pinea o pino piñonero, una conífera originaria de la costa del mar Mediterráneo. Según algunos historiadores, este pino sirvió de marca o mojón para señalar el pago de San Lorenzo, dentro de la estancia de San Miguel, que perteneció a los Jesuitas.

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