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El gobierno planea desdoblar paritarias

Abriría una segunda instancia cuando obtenga lo que le adeuda la Nación

Los gremios estatales santafesinos aunarán criterios para presionar juntos. (Archivo: Hector Rio)
Los gremios estatales santafesinos aunarán criterios para presionar juntos. (Archivo: Hector Rio)

Por: Ezequiel Nieva – Corresponsal

Sin fecha aún para el inicio de las reuniones paritarias entre los gremios estatales y el gobierno provincial, ambas partes empiezan a mostrar sus cartas. Algunos de los principales dirigentes sindicales adelantaron la posibilidad de aunar sus reclamos para poder negociar con mayor fuerza cuando el Ejecutivo los convoque; el gobernador Hermes Binner deslizó la posibilidad de que sean los mismos sindicatos quienes reduzcan el pedido de aumento argumentando que ya “asimilaron la realidad económica de la provincia”. Desde el comienzo mismo del año, y a pesar de que la Legislatura echó por tierra la reforma tributaria con que el gobierno buscaba mejorar la recaudación de la provincia, UPCN, ATE, la Festram, Amra y Amsafé ya hicieron públicas sus intenciones: un aumento salarial del 20 por ciento como mínimo.

Mientras tanto, Binner espera que se concreten las paritarias a nivel nacional para entonces poder tener un parámetro de cómo será la discusión y cuáles los porcentajes posibles de aumentos a otorgar. “Todas las provincias dependemos del gobierno nacional”, dijo el gobernador cuando lo consultaron sobre el punto, y añadió: “Tenemos la voluntad de participar de las paritarias con el optimismo de que las clases comiencen el 1° de marzo y vamos a hacer todos los esfuerzos para que ello ocurra”.

Luego, el gobernador hizo su propia lectura de lo que ocurre al interior del los sindicatos de empleados públicos: “Notamos que hay una asimilación por parte de los gremios de la realidad económica y social que vive la provincia y la Nación. Nosotros creemos que hay materias pendientes que se pueden retomar para recurrir a los fondos necesarios para cumplir con esa demanda, que a todas luces es justa”, dijo. De ese modo, Binner deslizó la posibilidad de que la discusión salarial se divida en dos partes: la primera, inminente, en febrero –con los docentes a la cabeza presionando con medidas de fuerza–; la otra, en un momento indefinido, cuando la provincia cuente con los recursos que la Nación le adeuda, o al menos una parte de ellos.

“Hoy hay veinte provincias argentinas que están en déficit, de manera que si la Nación no las asiste la situación va a ser muy complicada. Vemos que hay una gran preocupación por el pago de la deuda externa y nos parece que es lógico que honremos esa deuda, pero oímos pocas palabras sobre la deuda interna. Tenemos un 40 por ciento de pobreza, hay dificultades para comenzar las clases, hay necesidades en el interior que tenemos que cubrir y si no hay una asistencia de la Nación indudablemente que va a ser complicado. Por eso decimos: qué buena señal sería la del gobierno nacional si el 1° de marzo comienzan las clases en todo el país”, dijo Binner ayer.

Por su parte, los municipales rosarinos adelantaron que se sumarían a una medida de fuerza conjunta con el resto de los gremios públicos para presionar con mayor fuerza al Ejecutivo provincial. El secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Antonio Ratner, se manifestó a favor de realizar una medida conjunta y confirmó que ya hizo el pedido formal a la Municipalidad para que les otorguen un aumento salarial del 20 por ciento como mínimo.

Ratner opinó que el intendente Miguel Lifschitz “va a negar esta posibilidad, pero los trabajadores saben que la expectativa de inflación para el 2010 va a estar en el orden del 20 por ciento”. Y agregó: “Rosario fue uno de los municipios más beneficiados con la reforma tributaria. La coparticipación general para las localidades de la provincia, en enero, viene con un 24 por ciento de aumento”.

También el secretario general de ATE se manifestó a favor de un reclamo conjunto. Jorge Hoffmann declaró: “Avizoramos un camino de unidad con el resto de los gremios del Estado”. Y aprovechó para criticar al gobierno provincial: “El socialismo se opone al Fondo del Bicentenario y plantea que la deuda se pague con las reservas. Eso es achicar el Estado nacional para pagar deuda. Es una mirada de ajuste en el manejo de las finanzas”.

La secretaria general de Amsafé, Sonia Alesso, repitió que el inicio de las clases este año será “conflictivo” si antes el gobierno de Binner no les ofrece el aumento que ellos vienen exigiendo –con paros– desde noviembre de 2009. “Se pidió una recomposición; si no se discute, no van a empezar las clases”, desafió Alesso. Cuando ayer le preguntaron al gobernador si la provincia está en condiciones de otorgar un aumento del 20 por ciento para los docentes en particular y para los estatales en general, respondió:
“Todos sabemos que no. Por eso, particularmente en el tema educación, sería una señal extraordinariamente positiva del gobierno nacional que ayude a que el 1° de marzo comiencen las clases”.

—¿Esa ayuda significa que la Nación apoye económicamente a las provincias?

—Por supuesto.

—¿Y de cuánto dinero hablamos?

—De lo necesario. Si decimos que la educación es importante, prioricemos lo importante. La deuda externa hay que honrarla, pero podrá esperar. Lo que tenemos que saldar es la deuda interna. De lo contrario, tenemos un país que subsidia los subterráneos de Buenos Aires para que tengan un precio irrisorio pero no a una maestra que tiene que ir de un pueblo a otro.

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