Espectáculos

Del martes al domingo

El Festival de Rafaela se abre a nuevos debates

El tradicional encuentro rafaelino, el más destacado en su tipo a nivel nacional, se pone en marcha con la presencia de 32 obras de diferentes puntos del país e internacionales.


“Rafaela sos vos, soy yo, son las cosas que vivimos”, se puede leer en uno de los tantos carteles promocionales de la presente edición del Festival de Teatro de Rafaela (FTR18), la décimo cuarta, que comienza el martes en esa ciudad del oeste provincial, un ámbito que se enciende y se llena de color y calor cada julio, en pleno invierno, durante las vacaciones. Así, la sensibilidad, la empatía, la estimulación de lo lúdico, pero sobre todo, el debate enriquecedor acerca de temas para algunos vedados, marcan a fuego un encuentro que no ha parado de crecer y que, más allá de la crisis económica que atraviesa el país, vuelve a estar en pie, hasta el domingo, con 32 espectáculos, dos subsedes y una nueva generación de rafaelinos que, claramente, no serían los mismos sin lo motivador que ha sido el encuentro en todos estos años, que ya prepara para el año próximo su gran fiesta de 15.

“Este es un año especial, cerrar los números del festival ha sido arduo, pero está el acompañamiento político de la municipalidad en seguir sosteniendo este espacio que es muy importante para todos nosotros; el FTR genera algo muy especial en la ciudad, en los rafaelinos en general, que llenan los espacios públicos, las sedes barriales, las salas de teatro: por estos días, sucede algo diferente que nos ayuda a romper con la cotidianeidad”, adelantó en un alto del arduo trabajo de estas últimas horas el creador y director artístico del encuentro, Gustavo Mondino.

Este martes, desde las 18, el FTR18 se pondrá en marcha con el tradicional desfile por el centro de la ciudad, esta vez a cargo de Vaga mundos, por primera vez, un espectáculo de inicio íntegramente realizado por artistas rafaelinos, bajo la dirección de Ariel Falchini, al frente del Grupo Colectivo de Artistas Rafaelinos, que desplegarán sus marionetas gigantes aportando color y alegría, a partir del imaginario de la obra del artista plástico Beto Dentoni, además de la presencia de las murgas Matanga y Racabelú. Los Hijos de Silveria.

El intendente de Rafaela Luis Castellano, la secretaria de cultura María Josefa Sabellotti y Gustavo Mondino el director artístico del festival.

 

Como es habitual, el Cine Teatro Municipal Manuel Belgrano, tras el paso del acto de apertura, ofrecerá, con entrada gratuita, la función inaugural, esta vez, con Nómadas, una coproducción entre Chile y España, pensada para todo público.

“Claramente, hay una nueva generación de rafaelinos que de niños se encontraron con el teatro en las salas o en las plazas y son los adolescentes de hoy que, programa en mano, eligen las obras que quieren ver, incluso muchos de ellos asisten la Escuela Municipal de Artes Escénicas que tenemos en la ciudad o se suman a los talleres de teatro, porque fue el festival lo que los fue marcando; eso es algo muy emocionante y nos lleva a pensar cómo crecimos todos en estos años”, se explayó Mondino, uno de los referentes del Centro Cultural La Máscara, acaso el mayor cimiento que tiene como referencia este encuentro que hoy convive con su diversidad en la Capital Provincial del Teatro a la que suma este año dos subsedes: Suardi y Ataliva, y el apoyo económico del Instituto Nacional del Teatro (INT) y del Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia.

Diversidad en primer plano

La diversidad estética y las temáticas vinculadas a las problemáticas de género que son una marca del encuentro y que se acrecientan al calor de una programación que si bien busca abrir sus fronteras ofrece obras mayoritariamente porteñas, más allá de la presencia de espectáculos de Rafaela, Córdoba, Tucumán, Mendoza y Rosario, e internacionales, de Chile, Colombia, Uruguay y España, encontraron desde el comienzo del festival un caldo de cultivo en Rafaela.

“Desde la curaduría del FTR hemos programado espectáculos que llaman a la reflexión, que tocan temas fuertes, que muchas veces cuesta llevarlos a una charla, tanto en la casa como en la mesa de café; el teatro suele ser un buen motivo para abrir esos debates que, después, tienen un impacto muy positivo en la sociedad”, reflexionó Mondino.

Y adelanto: “Este año tenemos un festival muy comprometido porque tenemos obras con temáticas fuertes, materiales que vemos en los Mercados o que nos llegan a modo de propuesta y que de inmediato queremos que estén en Rafaela porque verdaderamente nos conmueven. Eso fue lo que pasó, entre otras obras, con Dios, de Lisandro Rodríguez, que es un gran esfuerzo porque implica mover a un elenco muy numeroso, pero cuando el espectáculo vale la pena, hacemos todo lo que esté a nuestro alcance para poder programarlo. Lo mismo pasa con Los golpes de Clara (escrita y actuada por Carolina Guevara), que habla sobre violencia de género y que tiene una actuación memorable; o El Dylan, un trabajo que llega desde Chile, con dramaturgia de Bosco Cayo. Es un grupo que trabaja sobre hechos reales, casos tremendos de los noticieros que llevan a escena con la intención de abrir el debate acerca de lo que no está bien; éste es un caso de transfobia, bajo la dirección de Aliocha de la Sotta. Y entre más, aparece Mis días sin victoria, obra de teatro documental con texto, interpretación y dirección de Rodrigo Arena, que también es muy potente, interesante y conmovedora. Son un puñado de obras que seguramente abrirán el diálogo, más allá de que, como todos los años, también está la carpa de circo con muchos materiales para toda la familia”.

Como en cada edición, Rosario dirá presente, esta vez con tres propuestas. Por un lado aparecen Naturaleza rota, elogiado trabajo de clown de Gustavo y José Guirado, interpretado por este último, quien también presentará Circo de bolsillo. Y por otro, Los payasos muertos, de Adrián Giampani, que se inscribe, como estética, dentro del circo-clown-dramático.

También figura entre los clásicos inoxidables del FTR el encuentro de cada mañana para reflexionar acerca de las obras vistas la noche anterior, este año, bajo el ingenioso nombre de Rondas de Devoluciones, un valioso espacio abierto a la mirada de artistas, periodistas especializados y público en general, que habilita el debate, la confrontación y un saludable crecimiento y aprendizaje compartido.

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