Ciudad

Tragedia en calle Pellegrini

Dos policías llegan a juicio tras las muertes de Emi y Facu

Los acusan de retener y adulterar evidencias que iban a servir para elevar la pena al conductor que en abril de 2015 fue sentenciado a tres años de prisión condicional en el primer juicio oral por un homicidio culposo en un siniestro vial desde la implementación del nuevo Código Procesal Penal.


Dos policías llegarán a juicio este martes acusados de ocultar pruebas en la investigación del choque donde murieron Facundo Aguirre y Emiliano Cáceres en febrero de 2014. Una es la madre del conductor del auto en el que viajaban las víctimas, Federico Gómez.

El otro es el comisario Fabián Fantín, que trabajó en el caso. Los acusan de retener y adulterar evidencias que iban a servir para elevar la pena al conductor que en abril de 2015 fue sentenciado a tres años de prisión condicional en el primer juicio oral y público por un homicidio culposo en un siniestro vial desde la implementación del nuevo Código Procesal Penal en Santa Fe.

Ambos policías están corridos de sus cargos a la espera del juicio. Pedirán condenas de un año y seis meses de pena para Gómez, un año para Fantín, el pago de multas y el doble de tiempo de inhabilitación en los cargos públicos de cada uno.

Un largo camino

El sábado 22 de febrero de 2014 Federico Gómez, Emiliano Cáceres, Facundo Aguirre y dos amigos más volvían de una fiesta que habían organizado en Funes. Gómez, dueño del Fiat Uno, manejaba.

Unos minutos después de las seis de la mañana, y al bajar el viaducto Che Guevara, el auto chocó contra un camión que estaba estacionado por avenida Pellegrini hacia el este, apenas pasada la intersección con Provincias Unidas. Emiliano y Facundo murieron en el lugar.

Un año después Gómez llegó a juicio oral y público. La Fiscalía y la querella sostuvieron que Gómez conducía alcoholizado y a alta velocidad, factores determinantes del siniestro.

La defensa adjudicó el choque a un badén, un camión que transitaba “a paso de hombre” por el carril izquierdo y un camión mal estacionado contra el que chocó el Fiat.

El 22 de abril de 2015 Gómez fue condenado a tres años de prisión en suspenso. Los familiares y amigos esperaban una pena más alta de cumplimiento efectivo.

Las irregularidades y encubrimientos de Gómez y Fantín fueron investigados por las madres y los amigos de los chicos.
Los dos policías están acusados de los delitos omisión de actas de prueba, violación me medios de prueba y abuso de autoridad.

Valeria Stortoz, mamá de Facundo, contó a El Ciudadano que lo primero que les llamó la atención fue que dos días después del siniestro la noticia no había llegado a ningún medio de comunicación de la ciudad. “Había sido un siniestro muy grande, en la intersección de dos avenidas importantes y la calle estuvo cortada más de cinco horas, pero no había trascendido en ningún lado”, explicó.

Stortoz recordó que en el velorio de su hijo los amigos le contaron que Gómez estaba alcoholizado. En paralelo, Fabiana Ferreyra, mamá de Emiliano, notó que entre las pertenencias de su hijo faltaba la mochila que había llevado a la fiesta.

“Facu tenía el celular pero en la conmoción de esos días pensé que se había perdido o caído. No pensé que lo habían sustraído”, agregó Valeria.

Días después, una amiga de los chicos fue a buscar la mochila a la casa de la mamá de Gómez, funcionaria policial, y se enteró que también tenía el celular de Facundo y una zapatilla. Las dos pruebas fueron entregadas a Stortoz por el comisario Fantín.

“No me pudo explicar por qué Gómez tenía las pertenencias de mi hijo. También nos enteramos que cuando llegó al lugar de siniestro entró al auto y empezó a limpiar y sacar botellas que pudieran incriminarlo”, recordó.

A lo anterior se sumaron irregularidades en las actas de la investigación policial y problemas con los análisis de sangre y orina.

“Las muestras que le sacaron en el Hospital de Emergencias fueron desechadas. Las que tomaron en la comisaría no se pudieron analizar porque recibieron solo un mililitro de sangre, cuando el enfermero que tomó la muestra sacó tres centímetros. En el medio no sabemos qué pasó”, agregó Stortoz y contó que en el juicio anterior pudieron comprobar el estado de alcoholismo por el rastro que había en la orina y por los testigos.

“En el siniestro de nuestros hijos hubo una intención firme de librar de culpa y cargo a Federico Gómez por parte de su mamá. Más allá de ser una madre, es funcionaria policial y no podía hacer todo lo que hizo. Y Fantín también es responsable por ser la persona a cargo del operativo, que permitió estas irregularidades y manipulaciones. Espero justicia y que esta vez se tome en cuenta todo lo que plantemos desde el primer momento”, concluyó Stortoz.

Al banquillo

En ese marco es que el fiscal Aníbal Vescovo y la querella que representa a las familias cargarán hoy contra los policías por falsificar documentación, llevarse pruebas y adulterar análisis de orina y sangre de los test de alcoholemia del conductor. Entienden que eran claves para establecer si Gómez había incurrido en conducción peligrosa, una de las figuras recientemente incluidas como agravante en el delito de homicidio culposo.

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