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El peor final

Detuvieron ayer a un hombre por el crimen de Fabricio Zulatto

La pesquisa lo sindica como quien manejaba un búnker de drogas en zona norte, donde la víctima fue asesinada.


El cuerpo de Fabricio Zulatto, el pibe de 20 años que estaba desaparecido desde el martes a la tarde, fue hallado en un pozo, en el interior de un rancho de Empalme Graneros ayer a la mañana. Tenía una herida cortante y un balazo en la cabeza; y la principal línea investigativa que manejan los pesquisas es que su homicidio está relacionado con un problema con drogas. Es que en una serie de allanamiento que se realizaron ayer por la mañana en la zona oeste, uniformados de la URII detuvieron a un hombre, a quien le secuestraron un revolver calibre 22, y demoraron a otros tres. El detenido sería el regente de un búnker de drogas. La fiscal de Homicidios Georgina Pairola aguarda los resultados de la autopsia para avanzar con las investigaciones. Fuentes del caso aseguraron que un arrepentido aportó datos certeros para el esclarecimiento del hecho.

A Fabricio le perdieron el rastro el martes. Salió de su casa a las 11, en su Gol Trend negro, para encontrarse con unos amigos. Durante la tarde se comunicó por teléfono con su familia y ya no se supo más nada de él.

Allegados al muchacho realizaron anteayer la denuncia en el Ministerio Público de la Acusación y los investigadores comenzaron la búsqueda. Ese mismo día, por la tarde, el Gol de Zulatto apareció estacionado en Santa Fe y Suipacha.

Horas después investigadores policiales se comunicaron con la fiscal de Flagrancia y Turno Ángeles Granato para informarle que tenían un dato de qué era lo que le había pasado a Fabricio.

Así fue como, con la ayuda de la fiscal Pairola, la Policía de Investigaciones realizó cinco allanamientos ayer a la madrugada. Cuatro de ellos se realizaron en viviendas ubicadas en Renan al 200 (Sorrento y las vías del ferrocarril).

Allí demoraron a tres personas y detuvieron a Darío Omar M., un muchacho de 31 años que en la zona es conocido como “La Muerte” o “Pilo”, a quien le incautaron un revolver calibre 22. El procedimiento restante tuvo lugar en una casilla que está ubicada sobre las vías del ferrocarril Belgrano, a la altura de Génova al 2100, detrás del predio de la Asociación Vecinal Defensores de Arroyito Oeste, donde fue hallado el cuerpo de Fabricio Zulatto.

Los restos de la víctima habían sido escondidos con piedras y tierra, en un pozo que hacía las veces de baño. “La casa era un aguantadero y según los vecinos era común ver jóvenes entrando y saliendo del lugar”, aseguró la fiscal Pairola a El Ciudadano>.

Unos minutos después de las 7, el cadáver fue trasladado al Instituto Médico Legal, donde fue reconocido por sus familiares. Según el parte médico, Fabricio presentaba una importante herida cortante en el cráneo, a la altura del hueso parietal, y una herida de bala en la misma zona. No tenía consigo la billetera, ni el celular.

Los datos

Fuentes policiales indicaron a El Ciudadano que pudieron establecer, mediante cámaras de seguridad, que Fabricio no fue la persona que abandonó el Gol Trend en Suipacha y Santa Fe. El auto fue dejado en el lugar por otra persona aún sin identificar, que previamente se tomó el trabajo de tapar la patente, para dificultar si identificación. Por ello esperan, mediante un rastreo más amplio de las filmaciones de las calles aledañas, desmenuzar los movimientos de conductor que trasladó el auto hasta el lugar, tal vez, desde la escena del crimen.

A su vez establecieron, en base a diferentes testimonios, una serie de hipótesis sobre las posibles motivaciones del homicidio. Si bien en primera instancia se especuló con que los problemas de Fabricio se hayan iniciado por cuestiones relacionadas al fútbol –el muchacho participaba en forma activa de la vida social y folclórica de Newell´s Old Boys–; los pesquisas apuntaron todos los cañones a desentrañar una trama que podría estar relacionada con la venta de drogas. “Es sabido que en la zona donde se hicieron las detenciones funcionaban bunkers de drogas y creemos que el móvil de la muerte está relacionado”, explicó una fuente del caso.

Voceros judiciales dijeron ayer por la tarde que uno de los demorados, José Luis G., fue imputado en Fiscalía por encubrimiento agravado y recuperó la libertad, mientras que los otros dos también fueron liberados, aunque se les formó causa por el mismo delito.

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