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¡Crecer jugando! Intervenciones sobre las primeras infancias en tiempos de Covid-19

El proyecto de profesionales que abordan el desarrollo infantil integral desde la gestación hasta los 3 años de edad en el Espacio de Desarrollo del Barrio Itatí. Los cambios de modalidad a partir de la pandemia


Por Julia Florentino*

A lo largo de todos estos años he intervenido en innumerables situaciones en el ámbito de la salud. Cuando me detengo a pensar en lo que este “INTERVENIR” supone, son muchos los interrogantes que vienen a mi mente. ¿Qué hacemos como profesionales ante las intervenciones cotidianas con la que diariamente trabajamos? ¿Qué significa intervenir en la vida de cada uno de los sujetos que transitan por el efector de salud? ¿Cómo intervenimos en el proceso de salud-enfermedad-atención?

En este proceso de intervenir considero que los sujetos que demandan nuestra labor profesional son sujetos activos en el proceso de modificar su realidad. De esta manera como profesionales de la salud intentamos dar respuesta a situaciones tan complejas y vulnerables que llegan habitualmente al centro de salud.

Ante tales demandas que cotidianamente se dan en el efector, y de aquellas necesidades que se advertían en los encuentros con quienes demandaban, es que en el año 2018 comenzamos a pensar junto a compañeros del centro de salud (psicólogos, administrativos, enfermeras, pediatras, médicas generalistas) en la posibilidad de intervenir más activamente en situaciones que ocurrían en la primera infancia ( 0 a 3 años de edad), específicamente en la forma en que los padres / cuidadores primarios se vinculaban con estos niños.

Es así, que, junto a otras instituciones del barrio, el CCB (Centro de Convivencia Barrial) y el Centro de Salud Municipal Itatí, comenzamos a capacitarnos en el proyecto del Espacio de Desarrollo Infantil que en algunos de los distritos de la ciudad de Rosario ya estaban funcionando.

Este proyecto fue pensado para promover y estimular el desarrollo infantil integral desde la gestación hasta los 3 años de edad, en niños y niñas con riesgo y/o dificultad en su desarrollo, ya sea en el orden de lo orgánico, subjetivo o socio-ambiental. Para ello, los niños participan del espacio junto a su cuidador primario (madre/padre/abuela/ adulto responsable), funcionando en el CCB de cada barrio. El mismo tiene como ejes principales:

-el juego, -el lenguaje, -la alimentación, -el vínculo con el adulto, con otros niños y con la comunidad

Teniendo como horizonte el considerar que los primeros años de vida son fundamentales y de vital importancia para el desarrollo de los niños, son ventanas de oportunidades y se deben aprovechar al máximo para poder generar conexiones neuronales que favorezcan tal desarrollo.

Este espacio es sostenido y acompañado por un equipo interdisciplinario conformado por profesionales (Trabajadores Sociales, Psicólogos, Pediatras, Lic. en educación, Enfermeras) de las instituciones intervinientes.

En octubre del 2019 comenzamos con el mismo en el CCB Itati con un grupo de 6 díadas (cada díada está conformada por madre/padre o cuidador primario y el niño que asiste al espacio de juego). El juego y las ganas de participar fueron las protagonistas de este espacio donde tanto adultos como niños nos divertíamos jugando y aprendiendo a vincularnos de una manera distinta.

Mi intervención como profesional de salud, me permitió conocer y entender a estas familias con una mirada más ampliada, renovadora; poniendo el acento en poder contribuir en el vínculo entre los niños con sus padres, de una forma más creativa y armoniosa.

Estos encuentros semanales a su vez cuentan con un espacio de re trabajo interdisciplinario donde se evalúa lo sucedido en cada encuentro, haciendo hincapié en el fortalecimiento de los vínculos madre/padre/cuidador-niño, e incluso trabajar para reestablecerlos, si así se lo considerara.

A lo largo de todo este tiempo, nos hemos encontrado con adultos que atraviesan situaciones en las que no logran aceptar aún alguna discapacidad (motriz o subjetiva), un retraso madurativo del niño/a; adultos con problemas de consumo problemático de sustancias, con dificultades propias para el entendimiento de lo que le sucede a ese niño a quien deben cuidar, todas circunstancias que impiden un modo de vinculación tal, que acompañe y/o fortalezca, tan importante y necesario para el desarrollo óptimo de estos niños/as los primeros años de vida.

Y es a través de este espacio de juego donde se intenta intervenir interdisciplinariamente, precisamente ahí donde se advierten tales dificultades, para aportar así en la mejora de la calidad de vida de los participantes.

En lo que respecta a mi práctica profesional, mediante tal espacio pude darle otro sentido a mis intervenciones. No solamente por el aporte enriquecedor propio de lo interdisciplinario, sino también porque cada situación trabajada se torna en un nuevo desafío, en un resignificar diario de como miramos y entendemos al otro y a los otros, intentando contribuir al empoderamiento de las familias, para que puedan conectarse y re conectarse, acompañándolas en el transitar de sus problemas cotidianos y en la búsqueda de soluciones. Este intervenir, implicó también encontrarme con mi lado humano, pudiendo darle un sentido a las problemáticas que aquejan tanto a estos padres como a sus hijos y permitiéndome a la vez revincularme con mi propia maternidad (soy mamá de tres hermosas mujeres).

A causa del contexto actual en el que nos encontramos por la pandemia del Covid 19, el espacio de juego modifico su funcionamiento de manera no presencial; Muchas preguntas nos surgieron:

¿Querer jugar en tiempos de pandemia? ¿Querer abrazarnos y disfrutar de este mágico espacio? ¿Cómo? ¿De qué manera poder lograrlo en estos tiempos tan difíciles que nos toca transitar?

Las ganas de continuar jugando y de vincularnos continuaron de una manera muy original. Desde las distintas instituciones acercamos a cada una de las familias diferentes propuestas de actividades lúdicas para que desde sus hogares puedan seguir “jugando” y creando vínculos más saludables Así, el espacio de juego se resignificó apostando y confiando en que su nueva forma de intervenir la realidad ha logrado construir otros modos de acción y de pensar las problemáticas con las que se trabaja.

Este reinventarse de las intervenciones, también se trasladó en mi práctica profesional revalorizándola, repensando así una nueva forma de irrumpir en la vida cotidiana de los sujetos, convencida que más allá de las adversidades, siempre es posible continuar aportando en la construcción de cimientos sólidos para la primera infancia.

 

*Lic en Trabajo Social Julia Florentino/Colegio de Profesionales de Trabajo Social de la 2da Circunscripción. Desde agosto del 2007 trabaja en el centro de atención primaria (A.P.S.) dependiente del ministerio de salud provincial, “González Loza” N° 22, ubicado en la zona sudoeste de la ciudad de Rosario

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