Ciudad, Edición Impresa

Intempestivo

Cerró una tradicional firma de fotografía

Triángulo Color, fundada en 1978, contaba con 29 empleados que se quedan sin trabajo.


Sin aviso previo, con las cerraduras cambiadas, dos sueldos de deuda y el embargo de la empresa. Así decidieron los dueños de Triángulo Color el cierre de sus tres sucursales en Rosario y dejaron a sus 29 empleados en la calle. El comercio dedicado a la fotografía tenía bajo su órbita a personal con hasta 37 años de antigüedad. Cuando los trabajadores llegaron ayer por la mañana, no pudieron entrar a los locales y se enteraron de que habían perdido su fuente laboral por un mensaje de Whatsapp. Horas después, una reunión en el Ministerio de Trabajo entre los dueños, los delegados y el Sindicato de Empleados de Comercio llegó al acuerdo de abrir las puertas por la tarde, bajo la supervisión de un escribano público, para que los despedidos pudiesen llevarse sus cosas. Además, se hizo un inventario de todos los bienes que queden como garantía de pago de la deuda salarial y las indemnizaciones.

Triángulo Color abrió sus puertas hace 37 años con un local en la calle Corrientes al 1900, donde hasta ayer trabajaba la gran mayoría de sus empleados. A este comercio se sumaban las sucursales en el Paseo del Siglo y el shopping Portal Rosario. La compañía a cargo de los hermanos Pablo y Nadia Iphais tenía 29 trabajadores a su cargo, algunos de los cuales estaban desde el principio.

Digital y negativo

En los últimos años la empresa venía informando que sufría una caída en las ventas producto de una crisis atribuida a los cambios que el rubro vive desde la llegada de la foto digital, lo que se profundizó en el 2016. Desde junio de este año, los empleados dejaron de percibir el salario completo, acumulando un faltante de dos sueldos. La situación hizo que eligieran un delegado gremial y que el Sindicato de Comercio comenzara a negociar con la empresa el pago de lo adeudado. La primera de tres cuotas debía cobrarse hoy, pero eso no ocurrió.

En diálogo con El Ciudadano, Bruno Gloriani, trabajador de Corrientes al 1900, contó que ayer por la mañana se desayunaron con la noticia de cierre. “Los que llegaron primero y tenían que abrir se dieron cuenta de que habían cambiado la cerradura. Y después llegó el mensaje de los dueños”, contó Bruno. Es que la empresa decidió comunicar el cierre de todas sus sucursales mediante un Whatsapp que rezaba: “Como consecuencia de la crisis que desde hace años atraviesa al sector, la significativa baja de ventas sufridas durante el 2016 y a pesar de los enormes esfuerzos realizados por mantener la empresa y, con ella, las fuentes de trabajo, nos vemos obligados a cerrar nuestras puertas a partir de día de la fecha”.

“Nosotros sabíamos que la empresa no venía bien pero siempre estuvo la voluntad y la necesidad de trabajar. Porque, además, hay trabajo, hasta ayer –por el miércoles– a las 17.30 que me fui había cosas para hacer y para entregar. Esta es la época de año que más trabajo hay en este rubro”, contó Bruno y agregó: “Pasamos por todos los estados de ánimo, desde la tristeza, la bronca, los chistes. Ahora necesitamos cobrar la indemnización. También se barajó la idea de una cooperativa, ponernos a trabajar entre nosotros, pero tenemos que ver el tema del inmueble, el estado de la maquinaria, que no está en condiciones óptimas”. Según trascendió, uno de los motivos del cierre fue el embargo que cayó sobre la empresa por parte de la Afip.

Negociación

A medida que pasaba la mañana de ayer, la certeza de la pérdida de la fuente laboral iba en crecida y para las 11 representantes del Sindicato de Empleados de Comercio y los delegados se reunieron en el Ministerio de Trabajo provincial con los empresarios y sus abogados. En la negociación se acordó abrir los tres locales durante la tarde para que los trabajadores despedidos pudiesen sacar sus cosas. El acto fue hecho con la presencia de un escribano público con el fin de inventariar todos los bienes de la empresa.

El Sindicato de Empleados de Comercio exigió que a los 29 trabajadores se les abone las correspondientes indemnizaciones y los salarios adeudados. Además, el gremio mercantil rechazó las causales invocadas por la empresa para el cierre, “dejando establecido que la situación responde netamente al riesgo empresario”, dijo un vocero gremial.

Además, en la reunión el sindicato reclamó que la ruptura del vínculo laboral debe darse en el marco del artículo 245 de la ley de Contrato de Trabajo, que establece el pago del ciento por ciento de las indemnizaciones. Paralelamente, el gremio reclamó que se brinde, como garantía de pago a los trabajadores, todas las maquinarias y mercaderías existentes de los tres locales y el depósito de calle Corrientes. A su vez, el gremio intimó a la empresa a que ponga a disposición de los trabajadores el dinero disponible tanto en las cajas de los locales, como también el de cuentas bancarias, a cuenta de las deudas de salarios existentes. Las partes volverán a reunirse hoy, a las 12, en el Ministerio de Trabajo.

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