El Hincha, Rosario Central

montero no es el único responsable

Central y las consecuencias de malas determinaciones


Aquel triunfo ante Boca terminó siendo perjudicial. Es que Paolo Montero continuó en su cargo por ese partido. El ciclo del entrenador debió terminar mucho antes. El uruguayo nunca le agarró la vuelta al equipo. Pero está claro que no es el único responsable. ¿Y el director deportivo? ¿Y los dirigentes? Claro que también tienen su culpa, en ese orden.

El final de ciclo del DT se venía venir. Pero su salida no debe quedar sólo en eso. Los dirigentes deben tomar decisiones. Y algunas de ellas deben ser drásticas para algún que otro protagonista.

Mauro Cetto debe dar explicaciones de lo que hizo en el mercado de pases. Marco Ruben debe hacerse cargo de este momento. El goleador tuvo un segundo semestre para el olvido. Y anoche, cuando se esperaba toda su valía, no sólo que le cedió el penal durante los noventa a Camacho, sino que erró feo cuando le tocó patear en la definición.

En Formosa se terminó un ciclo. La despedida de la Copa y el presente en la Superliga son inversamente proporcionales a los más de 7 millones de dólares que se gastaron en refuerzos en el último receso. Y salvo Fernando Zampedri, el resto no justifica la inversión millonaria.

Caprichos del DT que Cetto permitió. Jugadores que en otra época no hubieran venido. Muchas cuestiones a revisar de cara al futuro. Y por más que anoche Central mereció más, lo acontecido en la semifinal de la Copa Argentina termina siendo la consecuencia de un montón de malas decisiones.

Los análisis seguirán en los próximos días. Y rápidamente habrá que levantar la cabeza en el torneo. Porque ahora es el momento de sumar en los tres partidos que quedan antes del más importante de todos, el Clásico. Y ganar ese cotejo que todo hincha siempre quiere tener en su haber. Después se vendrá el tiempo de las decisiones, que deberán hacerse con inteligencia y pensando en el futuro inmediato. La comisión directiva deberá demostrar que está a la altura de afrontar el primer mal momento desde que asumieron allá por 2014.