Edición Impresa, Mundo

Cayó la Bolsa de Madrid y crece la alarma en Europa

La plaza financiera de España cerró a la baja y arrastró a otras por rumores de calificaciones negativas.

La Bolsa de Madrid cerró ayer con una fuerte caída del 5,41 por ciento, al igual que las principales bolsas europeas, debido a los temores a que la crisis económica griega contagie a España y rumores desmentidos de que podría pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). En tanto, miles de griegos manifestaron ayer en Atenas contra el plan de austeridad lanzado por el gobierno de Georgios Papandreou, y rechazado por la oposición.

La caída de la bolsa española, al mismo tiempo que las principales bolsas europeas, se debe al temor de los inversores internacionales de que las agencias de calificación financiera Moody’s y Fitch bajen la nota de la deuda pública española, una semana después de haberlo hecho Standard & Poor’s (S&P). Por su parte, Moody’s y Fitch ya indicaron ayer que no están reexaminando la nota de España, que actualmente es de “AAA”, es decir, la más elevada.

La semana pasada, S&P bajó la nota de la deuda a largo plazo de España temiendo que el país tarde en salir de la recesión en que se encuentra, lo que pondría en dificultades la capacidad del gobierno de reducir el déficit.

A ello se añade un rumor según el cual España está a punto de pedir una ayuda financiera al FMI, al igual que hizo Grecia, para evitar la quiebra financiera. La institución financiera desmintió rotundamente. “No hay nada cierto en esos rumores”, declaró el FMI en un comunicado.

Desde Bruselas, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, tachó de “absoluta locura” la idea de que España vaya a pedir un crédito al FMI, y reiteró que la economía española no se contagiará de la crisis griega. Zapatero tachó de “infundada e irresponsable” cualquier especulación sobre un posible contagio de la crisis griega a otros países como España. Al mismo tiempo las protestas continuarán hoy en toda Grecia con una huelga general que desafiará la determinación del gobierno del premier Papandreou de aplicar un ajuste severo en las cuentas públicas, para evitar la insolvencia del país.

Comentarios