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Justicia

Café de la Flor: otro imputado

Se trata de un electricista de 34 años que desconectó el disyuntor para que el bar pudiera funcionar a pesar de los problemas en las instalaciones eléctricas. No prestó declaración, quedó libre y tiene un defensor público.


La fiscal Valeria Piazza Iglesias imputó ayer a Fernando C., de 34 años, por homicidio culposo a raíz de la muerte de Adrián Rodríguez, el bajista de la banda Raras Bestias, que falleció al recibir una descarga eléctrica en el escenario del Café de la Flor.

El nuevo imputado es un electricista que, según la fiscal, violó el deber de cuidar a los músicos al desconectar el interruptor diferencial –también llamado disyuntor– del tablero principal. Esta práctica, habitual cuando se registran fugas de energía y cortocircuitos, permite que la luz no se corte y el show continúe, aun con el peligro que supone. El técnico no declaró, quedó libre y tiene un defensor público.

De esta manera, se suma al dueño del bar Ariel S., imputado por el mismo delito, que tiene una pena de entre seis meses y 5 años de prisión más inhabilitación. Pablo A., el último inspector municipal en firmar los papeles para que siguiera abierto el bar, también fue imputado el mes pasado pero por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Para este delito las penas son de un mes a dos años de prisión e inhabilitación. El bar de Mendoza al 800 sigue clausurado.

Avances

Ayer por la mañana fuentes judiciales indicaron que la fiscal Piazza Iglesia, de la Unidad de Homicidios Culposos, confirmó un nuevo imputado en la causa del Café de la Flor.

También señalaron que las pericias técnicas están terminadas, lo que dejaría el camino allanado para que pueda realizarse la audiencia intermedia, que es el paso previo al juicio oral, en el que se determinarán las responsabilidades de los acusados por la fiscalía.

De esta forma, son tres los imputados por la muerte de Rodríguez. Al dueño del bar y el electricista se los acusa del mismo delito: homicidio culposo, esto es, que Rodríguez murió a causa de un acto de negligencia aunque no hubo intención de que el siniestro se produjera. El tercero en las imputaciones es un inspector de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, que fue el último agente municipal en dar el visto bueno a las instalaciones del bar en abril del año pasado, seis meses antes de la noche fatal que terminó en la muerte del músico. Esa revisión incluyó chequear las condiciones eléctricas, edilicias, técnicas y de seguridad del lugar.

Según indicaron desde la Fiscalía, las pericias arrojaron que los inconvenientes venían desde hacía tiempo. Por eso, al inspector lo imputaron por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

La muerte

Rodríguez era bajista de la banda de rock Raras Bestias. Recibió una descarga eléctrica en un micrófono cuando promediaba el show previo al feriado por el Día del Respeto de la Diversidad Cultural, el 12 de octubre. Según testigos, el primero en ser alcanzado por la corriente fue el guitarrista. Rodríguez habría intentado asistirlo y murió.

Testigos y amigos de la banda comentaron que días antes el bar había tenido problemas con la electricidad. Una de las hipótesis es que el electricista desactivó el disyuntor para que pudiera continuar el show a pesar de fallas o pérdidas de corriente. Esta maniobra se conoce como “hacer un puente” o “puentear”. Si el disyuntor funciona correctamente, ante cualquier problema en el circuito corta la energía que llega desde la calle. Eso significa que las luces y los instrumentos se apagarían en medio del recital.

La muerte de Rodríguez generó gran preocupación entre los músicos locales. Un grupo de artistas autoconvocados marchó cuando se cumplió un mes del hecho para pedir justicia y exigir mejores condiciones de trabajo y seguridad. Desde entonces esa iniciativa no se reeditó.

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