Espectáculos

Este viernes en el CCPE

Bianca Gismonti: “La música es una forma de comunicarnos y relacionarnos”

La pianista brasileña, hija del legendario Egberto Gismonti presenta este viernes en el Centro Cultural Parque de España su tercer disco, titulado “Desvelando mares”. Lo hará en formato trío y participará como invitado especial el rosarino José Galvano


“La realización de un disco es parte de un ciclo natural para mí, siempre estoy componiendo”. Así comienza la charla la pianista y compositora Bianca Gismonti. Se ve relajada y entusiasmada por su presentación en Rosario. Es la segunda vez que visita la ciudad y cuenta que le encanta, pasó toda la semana acá.

Este viernes, Bianca presentará en el Teatro del Centro Cultural Parque de España su último disco, Desvelando mares, grabado en formato trío, junto con su baterista de Brasil, Julio Falavigna, y el bajista santafesino Fernando Silva. Además, en su gira por Argentina cuenta con la participación del guitarrista rosarino José Galvano como invitado especial.

Desvelando mares fue grabado en Hungría y su proceso de composición empezó de a poco, arriba de los escenarios. “La música cambia tocando en vivo”, dice Bianca. Una vez que fueron sistematizando el material generado, inspirado en músicas de Argentina, Túnez, India y Armenia, se lanzaron al estudio de grabación.

B

En 2013 la artista grabó Sonhos de nascimento, el primer disco autoral con el Bianca Gismonti Trío. Desde entonces, el trío recorrió distintas partes del mundo y grabó otros tres discos de estudio: Primeirocéu (2015), el referido Desvelando mares (2018) y Gismonti 70, que será lanzado el año próximo.

La presentación de este martes promete un repertorio que combinará sus tres discos, sobre todo material del último. Y también incluirá temas del cuarto disco, Gismonti 70, un homenaje a su padre que combina ritmos brasileños con los de otras partes del mundo.

En sus composiciones conviven la tradición y la modernidad, de la misma manera que ella combina el piano y la voz, aplicados a distintas músicas de Brasil fusionadas con el jazz.
Bianca se describe inquieta y curiosa por las músicas de otros lugares. De hecho, siempre que visita una ciudad intenta entablar algún contacto con los artistas locales. Así, escucha sus producciones y se inspira para realizar nuevas composiciones, convertida en una suerte de cazadora de ritmos y melodías.

—¿Cómo es para vos estar en escena?
—Es una alegría total. Empecé con mi papá a los 15 años y con mi hermano que es guitarrista. La escena para mí es como si fuera mi casa y también un espacio de familia; hasta hoy sigue siendo así. Es un lugar muy amoroso. No se trata únicamente de lo que hay en escena sino también de la gente que va a ése lugar. Yo empecé con personas que mi papá ya admiraba hace mucho, entonces ellas veían con mucho cariño que sus hijos también estuvieran ahí. Siempre tuve una relación de mucho cariño y muy cercana con la escena, es como si fuera una parte de mi casa.

—Hablando de tu casa, ¿cómo fue tu formación musical desde ahí, teniendo también un papá músico?
—Mi hermano y yo tocábamos libremente porque teníamos los instrumentos en la casa. Cuando tuve cerca de 8 años, los dos pedimos empezar a tomar clases. Y así pasamos por grupos de estudio y también por clases particulares. Después fuimos a la universidad y yo hice la especialización en piano clásico, que era la única que había en ese momento, y mi hermano, guitarra. Para ese entonces ya tocábamos con mi papá hacía tiempo. Nunca tuve un padre distante, porque él nos trajo para adentro de la música, para su casa de la música. Entonces siempre fuimos muy cercanos, no sólo como padre sino también como músico: con sus críticas, devoluciones y escucha. Al mismo tiempo empecé a relacionarme con el mundo del teatro, con otras músicas y también con músicos amigos, personas más jóvenes. Mi vida en el escenario siempre fue con personas cercanas, con las que tenía alguna identificación. Por eso también al principio el escenario era una forma más de estar en familia. Pero incluso ahora con Fernando tuvimos una identificación musical fuerte, muy íntima.

—Este viernes también te acompañan músicos que son de acá, de Rosario y Argentina. ¿Ves un diálogo entre las músicas brasileñas y argentinas?
—Totalmente; siempre lo hubo. Brasil tuvo muchas influencias, tenemos historias de muchos pueblos y distintas personas de otros países, pero sobre todo de los países que son más cercanos. Julio Falavigna, el baterista del trío, es del sur de Brasil, entonces ahí se nota más la influencia argentina y uruguaya. Para mí, de todos modos, hubo mucha influencia argentina porque tanto mi papá como mi mamá que es actriz tienen muchos amigos de este país, la música y el arte de Argentina siempre fueron muy cercanos para mí. El sur brasileño es típico por la chacarera, hay ritmos y melodías muy parecidos. En Río de Janeiro es un poco distinto, no está tan impregnada de estos sonidos pero hay muchos argentinos, uruguayos y chilenos. Además, siempre estoy rodeada de músicos de otros lugares y así generamos muchas conversaciones.

—¿Tenés en mente tus primeros recuerdos vinculados a la música?
—Siempre estuvo presente; es como si fuera hablar. En mi familia no hay un momento donde paramos y tocamos, la música es un lenguaje más. Mi papá es músico, su tío era compositor y el abuelo también. Tengo muchas tías que cantan y también tocan. Son muchas generaciones de músicos. Y la música en la vida de mi papá no sólo tiene que ver con esta naturalidad sino también con una devoción muy fuerte. En mi memoria es una mezcla entre la música como lenguaje a diario y en familia pero también un agradecimiento muy fuerte por existir la música en mi familia. Emoción, sentimiento y naturalidad: es una alegría.

—¿De qué se trata ese agradecimiento?
—Es a la música, por existir. Porque la música es una forma de comunicarnos y relacionarnos. Es algo abstracto, el sonido no tiene ahí un significado específico, en el caso de lo instrumental. Se trata de conectarse sin letras, aunque claro que las letras también tienen muchos sentidos. Es un agradecimiento por eso, porque tú también puedes hacer música, puedes estar tocando, tener sueños, vivir cosas que son distintas a la realidad diaria. También es un agradecimiento por la gente que tiene sensaciones y puede vivir eso.

—¿Cómo te sentís con el público argentino?
—Para mí los brasileños siempre son los más entusiasmados pero creo que los argentinos lo son más aún. Hay una parte de emoción que es más fuerte y en ese sentido me siento en casa, me siento cercana. Muchas personas lloran y se emocionan también porque lo conocen a mi papá y tienen una historia musical con él.

 

Para agendar

Bianca Gismonti presentará su disco Desvelando mares, este viernes, a partir de las 21, en el Teatro del Centro Cultural Parque de España, de Sarmiento y el río. Las entradas se venden en la boletería de la sala, de 15 a 20, o a través del sistema 1000tickets.com.ar

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