Ciudad, Policiales

Delicado estado de salud

Abrazo solidario y pedido de donación de sangre para Gabriel Sanabria, el policía baleado

El joven de 26 años está internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) desde hace tres semanas y sufrió una desmejora. Familiares, amigos y compañeros se acercaron al lugar. Médicos solicitan dadores 0+ y/o 0 -


@MauroYasprizza

Gabriel Sanabria tiene 26 años, es un suboficial que hace seis años integra la Brigada Motorizada de la Unidad Regional II y es de la localidad de San Javier. Hace unas tres semanas mientras junto a otro agente hacían un control vehicular, los ocupantes de un auto que pretendían identificar le dispararon unas 10 veces en Arijón al 400, de barrio Saladillo. El joven policía quedó grave y se encuentra internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) donde su estado es grave dado a una desmejora que sufrió en los últimos días.

Hirieron con 10 balazos a un policía en zona sur y detuvieron a cinco con metralleta y pistolas

Familiares, amigos y compañeros de trabajo hicieron este jueves a partir de las 10 un abrazo solidario para darle fuerzas al uniformado frente al Heca, de avenida Pellegrini 3205. La manifestación duró hasta el mediodía y los familiares de otros pacientes se sumaron para demostrar su apoyo.

El estado de salud del policía se agravó esta semana y demandó una nueva operación, por lo que los médicos del Heca solicitaron dadores  de sangre O+ y/o O- con suma urgencia.

Para donar hay algunos requisitos: tener buena salud, tener entre 18 y 65 años de edad, pesar como mínimo 50 kilogramos, y esperar 72 horas tras vacunarse y más de diez días si la persona contrajo covid-19.

Para más información: https://www.rosario.gob.ar/inicio/donar-sangre 

Es “muy grave” el estado del policía al que le dispararon 10 veces en un control vehicular

El caso

Sanabria fue atacado a las 2.20 del viernes 27 de mayo cuando con un colega de la Brigada Motorizada detuvieron la marcha de un automovilista que iba en un Peugeot 206 color gris junto a cuatro acompañantes. Fue en Arijón al 400.

Sanabria se acercó a la ventanilla del conductor y, según indicaron voceros policiales, sin mediar palabras desde el interior dispararon una ráfaga de entre 10 y 15 disparos en el momento en que el automovilista aceleraba. El policía tenía chaleco antibalas pero la mecánica del ataque hizo que quedara tendido con alrededor de una decena de heridas de arma de fuego en muslo y mano derecha y en ambos costados del tórax.

A la par de pedir la presencia de un sistema médico de emergencias Sies, sus colegas dieron el alerta e hicieron un operativo cerrojo para dar con los atacantes. Sanabria fue trasladado de urgencia al Hospital Roque Sáenz Peña y de allí al Heca.

Tras algunas comunicaciones, el personal de la Policía de Acción Táctica (PAT) informó a las 2.40 que un rodado de las mismas características estaba detenido, sin ocupantes y con las puertas abiertas en Hungría al 100, de barrio Molino Blanco.

Tras requisar el vehículo y pedir datos del mismo, se comprobó que tenía pedido de secuestro por denuncia de su robo del 24 de abril en Centenario y Andes, de Parque Regional Sur. A las 3.40 fuerzas provinciales y federales hicieron un operativo a cuatro cuadras de donde hallaron el Peugeot. Se trata de un asentamiento precario ubicado en Hungría y Batlle y Ordóñez donde demoraron a una mujer y cuatro varones, dos de ellos menores de edad de 16 y 17 años, tras una breve persecución.

La investigación por el ataque quedó a cargo de la fiscal Gisela Paolicelli, quien tras recibir los resultados de las pericias del personal de la Agencia Investigación Criminal (AIC) ordenó que uno de los mayores de edad, identificado como J.G., recuperara la libertad porque no hallaron indicios que lo involucraran en el hecho. A su vez, los adolescentes de 16 y 17 años, quedaron a cargo del Juzgado de Menores 2 donde negaron su participación en el hecho y quedaron alojados en el Instituto de Recuperación Adolescente (Irar). Uno de ellos fue desligado de la agresión armada pero quedó a cargo de la jueza de Menores María del Carmen Mussa por tener una causa abierta por amenazas.

En tanto, el domingo siguiente a la balacera la fiscal Paolicelli imputó a Mariana M., de 41 años, y Brian B., de 30, por el delito de encubrimiento “porque eran las dos personas que estaban en una vivienda donde uno de los menores se refugió tras la persecución”, explicó.

En ese sentido, la Fiscalía les achacó ocultar al chico en su casa cuando se fugaba por los techos linderos. Además haber recibido y escondido una mochila que tenía una pistola ametralladora PMA3 calibre 9 milímetros, un dispositivo de disparo de fabricación casera calibre 9 y dos pistolas, la cual se encontraba en el patio interior de la vivienda. Ambos quedaron en prisión preventiva por 30 días.

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