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Si el partido se ve o no en la escuela no preocupa

Por: Agustín Aranda

Luego de que el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, anunciara que los partidos del Mundial Sudáfrica 2010 que protagonice la selección nacional de fútbol se podrán ver en el aula, la polémica ganó la calle. Sin embargo profesores, directivos y autoridades gubernamentales consultados por El Ciudadano coincidieron en que existen numerosas problemáticas de mayor urgencia para debatir. En tanto, padres y alumnos de escuelas de Rosario coinciden en que el fenómeno futbolístico que se da cada cuatro años es inevitable.

“Es un hecho cultural muy importante. Negarlo sería negar una realidad porque el partido se verá en las oficinas, en dependencias públicas, así que está bien que entre en las escuelas”, alegó Sileoni la semana pasada en declaraciones radiales. Por su parte, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, fue categórico: “Antes de que los chicos falten para verlo a Messi, que se reúnan en la escuela y compartan el momento que, esperemos, sea de felicidad para todos”.

Con el visto bueno tanto del Estado nacional como del provincial, la discusión comenzó a gestarse en torno a cuáles eran los beneficios de ver el Mundial en el aula.

Carina Cabo, psicopedagoga, sostuvo que el debate que se armó alrededor del tema“es una disputa simbólica entre quienes lo creen correcto e incorrecto, porque son sólo algunas horas cada cuatro años”, analizó la profesional, quien agregó: “El Ministerio debe dar lineamientos y definir si el Mundial es un espectáculo o una propuesta pedagógica, y así, no dejar al azar de cada docente qué hacer con el Mundial para el aprendizaje de los chicos”. Según la psicopedagoga, previo a este debate debería existir una profunda discusión acerca de otras problemáticas. “La formación docente o la infraestructura edilicia son temas de mayor urgencia que el Mundial”, dijo.

Acerca de la implementación pedagógica de la experiencia del mundial, los profesores de escuelas rosarinas fueron cautos.

Marcela D´Ottavio, educadora de la Escuela Normal Nº 1, sostuvo que “si los maestros son más creativos puede ser una situación de encuentro con los chicos, de aprender y de frenar el ausentismo. Pero de lo contrario será algo engorroso”.

Con una mirada optimista, la directora de la Escuela Mariano Moreno, Sara Merlo, señaló: “Todos los docentes pueden sacarle provecho al Mundial, y pueden tratar distintos temas. Un ejemplo que vamos a aplicar es utilizarlo para hablar de la violencia en el fútbol y la convivencia racial”, aseguró.

Un hecho cultural

En la misma sintonía los padres también opinaron de la temática. “Es una discusión familiar. Mi esposa cree que es una pérdida de tiempo, pero yo creo que está en cada docente sacar lo mejor de la situación del Mundial. Es una posibilidad para estimular a que los chicos aprendan geografía, por ejemplo”, dijo Ricardo mientras recogía su hijo de la escuela Sagrado Corazón.

A su vez, Fabián, padre de un alumno del Colegio San José, señaló: “Si no se aprovecha, los chicos pierden más clases aún, porque no van a la escuela directamente.”.

Alumnos de distintas escuelas que fueron consultados acerca de la iniciativa también se pronunciaron a favor. “Si no me dejan verlo en la escuela falto, y listo. Voy a tratar de ver todos los partidos que pueda”, disparó David, de 14 años, alumno de Mariano Moreno. Hernán, de 17 años, alumno de Normal Nº 1 también apuntó: “Creo que nos van a dejar la hora libre cuando juegue Argentina. Si no hay que faltar”, aseguró.

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