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Procesan al Gordo de los Monos

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    Leandro Vilches, encausado por narcotráfico, asociación ilícita y homicidio.

El juez federal Marcelo Bailaque procesó ayer a Leandro Alberto “Gordo” Vilches como organizador de una red de narcotráfico que operaba al menos desde noviembre del año pasado, en la cual daba directivas desde la cárcel de Piñero. El magistrado también procesó a siete hombres y dos mujeres como parte de la organización desbaratada tras una investigación que llevó adelante el fiscal federal Federico Reynares Solari y que terminó a principios de este mes en un operativo que se llevó adelante en Zuviría y Circunvalación, donde se incautaron más de un centenar de panes de marihuana. El principal acusado está preso en la Unidad XI de Piñero desde 2013 en el marco de la llamada megacausa Monos por asociación ilícita, en la Justicia provincial. Además, el Gordo junto a Jorge “Ema” Chamorro y Ariel “Guille” Cantero están encausados por el crimen de Diego “Tarta” Demarre, dueño del boliche frente al cual mataron al hermano de Guille, Claudio “Pájaro” Cantero.  Los tres serán juzgados en debate oral por ambos expedientes– junto con otras 24 personas– en junio próximo.

La banda de Vilches fue desbaratada el 9 de este mes ya que, tras escuchas telefónicas, el fiscal federal ordenó un operativo que llevó a cabo la División Antidrogas de la Policía Federal de Rosario en la colectora Juan Pablo II, entre Zuviría y Santa Fe, donde se iba a producir una transacción de estupefacientes. De acuerdo con la resolución de Bailaque, el cargamento de 121 panes de marihuana partió de Dorrego al 4700 en el baúl de un Fiat Duna, conducido por Daniel Alejandro G. Cuando el conductor llegó al punto de intercambio, lo estaba esperando en una Ford Ranger José Fabián “Viejo” G., quienes se encontraron con Gustavo Rubén “Martín” F. en un Fiat Uno, quien como acompañante tenía a Jonatan Ezequiel T. Los uniformados irrumpieron en medio de la transacción y hallaron en el Uno 82 panes y medio de marihuana mientras que en el Duna quedaron los 39 paquetes restantes e incautaron poco más de 42 mil pesos en efectivo. Tras este procedimiento, Bailaque firmó tres allanamientos: el primero en la casa donde vive el Viejo, en Dorrego al 4700, donde secuestraron marihuana y cocaína fraccionada y lista para la venta. Además, en la vivienda de Pedro Lino Funes 3200 donde reside Leandro Ernesto “Chicho” D., incautaron 9 envoltorios de cocaína y dinero en efectivo mientras que en la casa del chofer del Viejo, Presidente Roca 5100, había 20 gramos de cocaína.

Roles

“En este caso particular, no se visualiza una organización del tipo piramidal: con un jefe que comande las acciones de quienes se encuentran más abajo, y cuya base esté destinada a la venta minorista de estupefaciente. Se trata, más bien, de una trama que se ubica en un punto intermedio de las actividades organizadas que hacen al narcotráfico”, explicó el magistrado en el escrito sobre los roles de cada integrante.

Para el juez, de las pruebas colectadas surgió que el Gordo era quien dirigía la organización narcocriminal desde su módulo ubicado en la Unidad Penal XI de Piñero. Las escuchas dejaron asentado que funcionaba desde noviembre pasado y el Gordo daba directivas a distintos subordinados, como el remisero Marcelo D. y su esposa Mirta D. y también distribuían el material estupefaciente. Gisela Carolina Vilches, hermana del Gordo, recibía los estupefacientes en su casa y los redistribuía a quien le señalara su familiar. Además, guardaba la plata producto de esas ventas.

Por su parte, el Viejo fue sindicado como proveedor de la droga de Martín F., quien también era proveedor del remisero y su esposa, los que hacían viajes para la hermana y la madre del Gordo –identificada como Susana Alegre, quien firmó abreviado en la megacausa Monos y se mantiene prófuga en este caso– y cuando lo ameritaba algún delivery.

Con respecto a Jonatan Emanuel “Paco” A., los pesquisas determinaron que era subordinado del Viejo. Paco, Daniel G. y Jonathan T. –conductores de los tres vehículos– transportaban estupefacientes, según firmó el juez. “Finalmente, Chicho vendía los estupefacientes en su casa y en el que tenía en calle Legarza. También era proveedor del remisero del Gordo. La operatividad de esta red en la etapa intermedia del narcotráfico también se revela por las cantidades de estupefacientes que eran encargadas, recibidas y distribuidas, rasgo este que finalmente se sustenta con el secuestro de 121 panes y medio de marihuana”, explica el escrito.

El juez resolvió procesar como organizador al Gordo Vilches. Por su parte, para el Viejo; Martín F., quien en las escuchas quedó comprobado que tenía relación con un distribuidor de marihuana de Paraguay que se hacía llamar Juan; para Jonathan T.; Mirta D.; Gisela Vilches; el remisero Marcelo D; Paco y Chicho ordenó su procesamiento por considerarlos coautores de comercio de estupefacientes agravado por la intervención organizada de tres o más personas. En tanto, para el chofer del Duna que llevaba los panes el magistrado encuadró su conducta en la modalidad de transporte de estupefacientes con el mismo agravante, detalla el escrito, para agregar que Bailaque ordenó un embargo por 20 mil pesos, rechazó los pedidos de excarcelación y dictó la prisión preventiva. El magistrado aclaró que “además de estas personas, hay otras que si bien están ordenadas sus indagatorias todavía no están detenidas, a las que también Leandro Vilches les da claras directivas acerca de distintas tareas a efectuar”.

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