Ciudad

Se vienen las figuritas de rock made in Rosario

Había una vez un concurso en Facebook que obligó a prometer dibujos para los amigos, eso se tradujo en viñetas artesanales, de allí surgió una idea, llegó después un subsidio municipal y, al fin, un colorín colorado de amplia gama que se materializará en “Roqueros de Bolsillo”, un álbum de figuritas para completar con los dibujos de grandes íconos del género y sus referentes del pago chico. Como antes, como siempre, habrá “repetidas” y “difíciles” pero con una singularidad: tanto para intercambiarlas como para adquirirlas no habrá que recorrer los tradicionales kioscos, sino ponerle el cuerpo y las ganas a un periplo por varios mojones del circuito cultural rosarino, que así se transformarán –es la intención– en lugar de encuentro para los coleccionistas. El proyecto y las imágenes son de la artista plástica María Josefina Luque. Entre los foráneos Los Ramones y Lou Reed, o el local Charly Egg, de la banda rosarina Sinapsis, suman 40 las imágenes que será necesario pegar en las 24 páginas del álbum, que ya tiene diseño y textos terminados.

La Municipalidad de Rosario difundió la semana pasada el nombre de los beneficiarios de la primera entrega del año de los subsidios culturales, una ayuda reglada por la ordenanza 6060 de 1995. En la categoría Proyectos culturales una de las seleccionadas fue Luque, por “Roqueros de Bolsillo, el alboom!”.

A los 27 años, Luque participa de algunas experiencias culturales locales como el Espacio Wip, que funciona desde hace casi dos años en el Café de la Flor, y antes de eso llevó adelante con otros dos colegas la galería Cordón Plateado, una iniciativa que ya cerró su ciclo. Sus intereses artísticos y la búsqueda de sustento económico conviven, a su vez, en el estudio de publicidad Togetherness, que encabeza con Facundo Medina y en el que ambos, a la par de ganarse el pan, se dan el lujo de incursionar en otras pasiones, como la del cine “under” (filmaron Zombies en malla, lo que trajo la crecida).

“Había un concurso en Facebook para ir a pintar un mural en Buenos Aires con un pintor que admiro, para lo cual tenías que colgar un dibujo propio en la red y conseguir la mayor cantidad de “me gusta”. Entonces le pedí a todos mis amigos que me apoyaran en esto y a cambio les prometí regalarles un dibujo. Fueron tantos que pensé que era imposible darle uno a cada cual. Ya tenía dibujos de Los Ramones, y dije: los hago figuritas y se los regalo. Después de eso, me pidieron que les hiciera a Kurt Cobain (el malogrado líder de Nirvana) y a otros. Se produjo así una vorágine de pedidos a través de las redes sociales, y decidí hacerlos. Empecé con lo que me iban pidiendo, y cuando fueron muchas imágenes pensé en la posibilidad de hacer con ellas un álbum”, relata María el nacimiento de la primera idea.

Las figuritas originales fueron casi artesanales. “Las imprimía y luego las pintaba a mano, las llevaba conmigo para regalar a la gente con la que me cruzaba. Cuando supe del proyecto de subsidios de la Municipalidad me pareció bien presentar la idea, porque los costos de impresión, si bien no son muy altos, implicaban una inversión difícil para mí. La idea del álbum se fue definiendo, y con ella la de que para poder llenarlo haya que hacer un recorrido”, sigue Luque. Es que la intención va más allá de recuperar para los adultos la costumbre de coleccionar imágenes: para hacerse de ellas, del álbum, y además intercambiar las viñetas “repetidas”, que las habrá como corresponde, será necesario trasladarse a varios de los mojones del extenso circuito cultural rosarino. Museos y espacios de arte, entre otros sitios, que aún restan definir. La ilusión de la artista es que, además, se transformen en punto de encuentro de los nuevos coleccionistas.

Aquellos que ya juntan unas décadas en su almanaque podrán recordar colecciones como la de Brillantes, con los personajes de Walt Disney a fines de la década de 1960, o las figuritas deportivas Campeón y Golazo, un poco antes. También las de Titanes en el Ring, Periquita, Cenicienta, King Kong y tantas otras. Más difícil es la memoria de los pioneros, como el de caramelos Fulgor, de 1910, que entre los “valiosos premios” por completarlo prometía bicicletas, cámaras Kodak a fuelle, pelotas de fútbol y monopatines. O El Libertador, una década después, y el Álbum Nestlé, de 1939.

Al compás de los cambios culturales, la propuesta de María Luque –que dice haber recuperado la magia del coleccionismo con sus dos sobrinos y una ahijada– juega con otros íconos, con los que espera despertar el interés de más de una generación.

“El álbum es casi todo de músicos extranjeros, pero las dos páginas centrales son de artistas locales. John Lennon, Lou Reed, David Bowie entre los primeros, y entre los rosarinos Charly Egg, de Sinapsis, Pablo Jubany, Osvaldo Zulo de los Daylights. Son todos amigos míos, las bandas que me gustan y a las que voy a ver a los recitales, pero esa parte me falta completarla”, reconoce la promotora de “Roqueros de Bolsillo, el alboom!”. Y agradece las colaboraciones: “Yo no escribo, soy malísima en eso. Entonces convoqué a varios amigos músicos, escritores e incluso artistas plásticos, para que hagan los textos del álbum. Hay involucrada mucha gente”.

EDICIÓN IMPRESA

Subir

Diseño y desarrollo Departamento Sistemas Diario EL Ciudadano & La Gente