Ciudad

Las clases se dictan los sábados

Una escuela muy particular que enseña sobre género

Un grupo de 20 hombres y mujeres creó un espacio para tratar la temática que funciona en La Toma. Sólo en la primera clase tuvieron 150 personas. “El que pega es el hombre, y hay que educarlo”, dijo uno de los organizadores


 

Guillermo Cabruja coordina un programa de alfabetización en cárceles y barrios marginales. Notó que la mayoría de las analfabetas eran mujeres que trabajaban en la casa y no habían podido estudiar. Entendió que hay cosas que viven las mujeres por el solo hecho de serlo. Con los compañeros de la Multisectorial de Solidaridad con Cuba se preguntaron cómo dejar de ser machistas. La oleada feminista, los femicidios y las marchas de Ni Una Menos los habían interpelado en una lucha de la que eran ajenos pero querían acompañar. Tuvieron una idea: crear una escuela de género que sea “mixta, gratuita y popular”. La llamaron Juana Azurduy e invitaron a profesionales de varios sectores a participar. El objetivo es que sea una herramienta para acercar a hombres y mujeres a las problemáticas de género a partir de un lenguaje “simple y comprensible”. La idea de los organizadores es continuar el año que viene y llevar los contenidos a escuelas, sindicatos y penales de Rosario y la región.

“Venimos de una cultura machista impuesta, donde nos formaron así aunque no decidimos serlo. Para cambiar la matriz tenemos que formarnos y ver qué está bien y qué mal. Tenemos que esforzarnos para que los hombres adquieran visión de género. El que pega es el hombre. Y hay que educarlo”, explicó Cabruja, a <El Ciudadano<.

 

Para aprender

La escuela de género Juana Azurduy empezó a funcionar en abril en la sede del sindicato Luz y Fuerza (Paraguay 1135) y en la actualidad lo hace en La Toma (Tucumán 1349).

Un grupo de casi 20 hombres y mujeres organizan el contenido que dividieron en ocho módulos y enseñan los sábados de 9 a 15, semana por medio.

Por la mañana especialistas invitados hablan sobre una temática específica y por la tarde los alumnos debaten los temas que concluyen con una producción grupal.

En el primer módulo hubo 150 inscriptos entre adolescentes y adultos mayores. Algunos tenían conocimientos de género y otros no. Los que asistan al menos a seis módulos tendrán un certificado de la Universidad Nacional de Rosario. El cursado incluye desayuno, almuerzo y un jardín para que los alumnos puedan ir con hijos.

“El mensaje de las mujeres era muy fuerte. Nos sorprendió la cantidad de femicidios que hay por año. Tenemos madres, hermanas, hijas y esposas. Cuando entendí qué es el feminismo y que siendo hombre podía ser feminista, me di cuenta que hay mucho por aprender. La pelea también es mía y quiero ser parte, con humildad, para dialogar y aprender”, opinó Cabruja.

En la primera clase de la escuela los especialistas explicaron los conceptos básicos de patriarcado y género. Le siguieron los módulos de “Lenguaje y comunicación no sexista”; y “Violencia de género y herramientas de intervención”.

Este sábado es el turno de “Salud e igualdad de género”, donde participarán como invitados Susana Archimardi y Pablo Dalmasso, de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir; Fabiana Fernández, antropóloga y docente; Gandhari Benigno, actriz y activista y Natalia Juarez, del colegio de Trabajo Social.

Los dos últimos módulos serán sobre “participación política, género y trabajo” y “mujeres migrantes”.

“Los temas son disparadores. Tratamos que sean lo más abarcativos y los explicamos con un lenguaje simple para que todos entiendan. No están dirigidos a personas con conocimiento de género, sino que la idea es que sirva como una primera herramienta de aproximación”, explicó María de los Ángeles Torresi, una de las 20 integrantes de la escuela.
Torresi conduce el programa Cada cosa que ves, que emite Radio Universidad, junto con Lilian Alba, Belén Bessolo, y Mónica Parra.

El programa ganó este año el premio Juana Manso por su compromiso en visibilizar los temas de la agenda de género.
Cuando Cabruja la invitó a participar en la escuela, Torresi sintió curiosidad y se sumó. Coordinó junto con Lilian Alba el segundo módulo de “Lenguaje y comunicación no sexista”, del que participaron Loreley Flores, Morena Pardo y Mariangeles Camusso.

“Elegimos panelistas especializados. En Rosario hay personas muy capacitadas. Si bien lo hacemos ad honorem tenemos la responsabilidad de que cada tema se trate con respeto”, señaló Torresi.

 

Inclusivo

“El grupo es variado. Tienen entre 17 y 60 años. Hay personas de Rosario y otras que vienen desde San Nicolás, Venado Tuerto y el cordón industrial. Hay tres mujeres que vienen con sus hijas. Quieren conocer las problemáticas de género”, contó Torresi.

Los alumnos son miembros de sindicatos, militantes y personas que se acercaron para escuchar y aprender.
“Creo que pese a ser un tema visibilizado, hay cuestiones específicas que no se conocen. La idea de la escuela no es sólo visibilizar los micromachismos, sino que los hombres entiendan que el feminismo no es el contrario del machismo y que no hay una guerra entre varones y mujeres”, concluyó.

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